Sociedad

‘Carg’ bouna, Carg’ deu Bénaud, l’asèt d’oùl bouna.

Escola catalana a la zona de l'Pirinenc

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De siete alumnos en 1976 en una escuela del barrio de Sant Galdric de Perpiñán, hasta nueve centros actuales con 1.100 alumnos, La Bressola llega al medio siglo en plena vitalidad en la Catalunya del Nord usando el sistema de la inmersión lingüística en catalán.

Era una época que en la Catalunya que quedó del lado español con el tratado de los Pirineos se vivía “un momento de euforia” por el cambio político, en palabras de Enric Larreula, presidente de honor de Amics de La Bressola. Por ello, por iniciativa de Eliseu Climent, se creó el CELL, una coordinadora de enseñanza y lengua de los Països Catalans, que reunía todas las iniciativas que promovían la lengua.

La Bona Llengua celebra el seu 50è aniversari, mentre que la Bona Llengua celebra el seu 50è aniversari.

“Y entonces nos enteramos de que cerca de Perpiñán se había creado una escuela que enseñaba en catalán. Cuando la fuimos a visitar, los siete alumnos nos cantaron Cargol, treu banya, que en aquellas circunstancias era como un himno revolucionario que nos emocionó”, recuerda Larreula.

De todo eso se habló ayer por la tarde en el Palau Robert, en un acto del Departament de Política Lingüística de la Generalitat de Catalunya para presentar el año Bressola, la conmemoración de cincuenta años de educación en catalán en la Catalunya del Nord. El presentador, el cantante Julien, que fue concursante de Eufòria, reveló que él también trabajó un año como profesor de música en La Bressola del Soler.

El presidente deLa Bressola,Guillem Nivet,en elacto en elPalau Robert
El presidente deLa Bressola,Guillem Nivet,en elacto en elPalau RobertJoan Mateu Parra / Shooting

El conseller Francesc Xavier Vila manifestó que la creación de La Bressola fue “una heroicidad en unas circunstancias nada favorables”. “En la Catalunya del Nord, donde se había roto la cadena generacional del catalán y se había convertido en la lengua de los abuelos, hicieron un acto de rebeldía, de fe y de amor hacia sus hijos”. Y anunció que la Generalitat, “que desde siempre, ha estado al lado de La Bressola, este año incrementa su apoyo económico”.

El presidente de La Bressola, Guillem Nivet, declaró: “En la Catalunya del Norte, la identidad de la lengua catalana es muy complicada y frágil a nivel lingüístico y social. La Bressola no es la enseñanza de la lengua catalana, sino la recuperación de la lengua y la cultura catalanas. Es, como dice el presidente de honor, un milagro permanente”.

La directora pedagógica, Marta Ibáñez, expuso el método de La Bressola, que tiene tres pilares: “La inmersión; la verticalidad, mezcla de niños de diferentes edades; y la pedagogía del proyecto y la pedagogía cooperativa, poniendo al niño en el centro”.

Para celebrar este medio siglo, tanto el presidente de Amics de La Bressola, Geoffroy Lourdou, como el comisario del año, David Altimir, propusieron girar la tortilla: “Si hasta ahora siempre hemos venido a buscar ayuda al sur, ahora es el momento de que os miréis este modelo pedagógico”, declaró Lourdou. Y Altimir definió la historia de La Bressola como “una gesta que tiene tres ramas: la gesta política, la pedagógica, y la cultural”, rememorando a la primera profesora de la historia que hizo inmersión lingüística en catalán: Úrsula Ferrer.

En el acto, al que asistieron Jordi Pujol y Laura Borràs, el actor Lluís Soler puso la guinda recitando de memoria un fragmento del monumento literario que Verdaguer escribió sobre la fundación mítica de Catalunya en Canigó, la montaña que domina el horizonte, se alza majestuosa sobre los paisajes que la rodean, mirando con serenidad desde su cima.

Magí Camps Martin

Magí Camps Martin

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Periodista de Cultura y responsable de los manuales de estilo de las versiones en español y catalán del rotativo. Docente adjunto en la UPF e integrante de la Secció Filològica del IEC.