Víctor Manuel, cantautor, 78 años: “Mi padre me ocultó las amenazas de muerte que recibía por mis discos”
Vips Séniors
El artista asturiano presenta su nuevo disco, ‘Solo a solas conmigo’, su álbum número 28

Víctor Manuel, cantautor.

A los 78 años, Víctor Manuel sigue siendo una voz imprescindible para entender la historia reciente del país. Su música ha acompañado décadas de cambios políticos y sociales, desde la España de la dictadura hasta la Transición y la democracia. Pero él mismo advierte de que el país actual es aún más complejo que el de entonces, lleno de matices y contradicciones.
Lo ha explicado en una entrevista en RAC1, en el programa Via Lliure, con motivo de la presentación de su nuevo disco, Solo a solas conmigo, donde ha contado que su compromiso político y social nace de una historia personal y familiar marcada por el silencio, el miedo y la memoria de la represión.
Una parte de esa historia comienza con su abuelo, fusilado durante la Guerra Civil. Fue enterrado en una fosa común en el cementerio de Oviedo, junto a más de 1.400 víctimas. Su padre, que quedó como cabeza de familia con tan solo 15 años, decidió no hablar nunca de ello en casa. Cuando Víctor Manuel preguntaba por su abuelo, siempre recibía la misma respuesta: “Decía que lo habían matado por robar una cesta de huevos”. Con los años, admite, entendió que aquella versión escondía una verdad mucho más dura: “Me parecía demasiado matar por una cesta de huevos”.
Con los años ha comprendido el silencio de su padre. “Vivió siempre con miedo. Murió con miedo a morir”, explica. A pesar de haber superado los traumas de la guerra, en los años setenta seguía recibiendo amenazas de muerte a causa de las canciones de su hijo. “Le dejaban carteles en el coche que decían ‘te mataremos’. Era un pueblo pequeño, donde todo el mundo se conoce. Y a mí no me lo contaba. Me lo decía mi madre”. Su padre prefería callar para protegerle: “Pensaba que eso ya lo aguantaba él, pero que yo no lo pasara”.
¿Dónde ha quedado la canción de denuncia?
Víctor Manuel empezó a cantar en pleno franquismo, y sus canciones fueron duramente censuradas por la dictadura. Incluso tuvo que dejar de cantar durante algunos años a causa de la represión y fue víctima de dos intentos de atentado con bomba en su casa. Pero, aun así, asegura que el país actual le resulta mucho más difícil de entender que aquella España. “Antes era una historia de buenos y malos. Ahora todo está lleno de matices”.
Sobre la escena musical actual, lamenta que la denuncia tenga cada vez menos espacio. “Hay gente joven que explica lo que pasa, pero no tiene altavoces”, dice. A diferencia de su época, asegura, “antes había complicidades”. Ahora, en cambio, “las radiofórmulas lo uniformizan todo” y “los algoritmos te empujan a escuchar siempre lo mismo”. A ello se suma el miedo: “El castigo en las redes es brutal. Con los linchamientos que hay, mucha gente prefiere no meterse en líos”.
Antes era una historia de buenos y malos. Ahora todo está lleno de matices
Con 78 años publica Solo a solas conmigo y confiesa que no piensa en retirarse. “Nunca se me ha pasado por la cabeza”, dice. Explica que le gusta su trabajo, que no sabría hacer otra cosa y que seguirá cantando mientras tenga fuerzas, salud y ganas.

