Longevity

Benjamín Arenas realizó su primer corto y publicó su primera novela a los 67 años: “La vida no acaba en la jubilación, hay que tener ilusión”

‘Después de los 60’

Tras prejubilarse en 2018 tras cinco décadas trabajando como delineante, este madrileño natural de Alcorcón se apuntó a un curso de cortometraje y acabó tirando adelante ‘La niebla’, premiada en un festival internacional

Benjamín Arenas, a sus 68 años. 

Benjamín Arenas, a sus 68 años. 

Cedida

Esta es la 77a entrega de ‘Después de los 60’, la sección de testimonios sénior donde recogemos experiencias vitales en esta etapa de la vida. Nos puedes hacer llegar tu historia a [email protected].

Nunca es tarde para reinventarse y la jubilación, lejos de ser un impedimento, es un trampolín para enfocarse en nuevos retos. Esa es la premisa vital de Benjamín Arenas, que a sus 68 años se siente más activo que nunca. “Me prejubilé en 2018 y la vida no acabó ahí, todo lo contrario, empezó una nueva etapa con ilusión y muchas ganas de hacer cosas”, cuenta este madrileño, que ha dedicado parte de su retiro laboral al mundo audiovisual. En concreto, a escribir relatos, novelas y guiones, con sorpresa incluida: un corto suyo fue premiado.

Delineante de profesión durante cincuenta años, lo cierto es que el interés por lo artístico le llegó mucho antes de jubilarse. Las raíces empezaron a crecer en 2005, cuando su hija, por aquel entonces estudiante de comunicación audiovisual, debía realizar la grabación de un cortometraje. Como dato, uno de sus compañeros era Sergy Moreno, productor, entre otras, de Cafunè, película ganadora de un Goya al mejor cortometraje de animación.

El caso es que necesitaban un niño para la grabación. “Mi hijo tenía 12 años y le llevé, hizo un papel cortito, y cuando el director vio que me implicaba tanto en el tema, me propuso participar como actor; de un día para otro, me aprendí el guion, y el corto se acabó presentando en el Festival de Sitges con un éxito increíble”, recuerda Benjamín. Curiosamente, fue una puerta de entrada a ese mundillo no solo para él, también para su hijo que, casualmente, acabó estudiando periodismo y comunicación audiovisual, y actualmente es director de videoclips, dirigiendo a artistas como Maluma o India Martínez.

De hecho, este madrileño explica que él mismo no solo actuó por primera vez, sino que se implicó tanto que acabó buscando localizaciones para grabar, produciendo y hasta intentando colocarlo en festivales. “Llegó a ser elegido para representar a España en un festival coreano, en 2006, ganando el segundo premio y el reconocimiento al mejor director; allí se me encendió la bombilla del cine”.

De un día para otro, me aprendí el guion, y el corto se acabó presentando en el Festival de Sitges con un éxito increíble

Benjamín Arenas

68 años

Más de una década después, ya prejubilado, vio que el ayuntamiento de Alcorcón daba acceso a unos cursos gratuitos para jubilados, y se apuntó a uno cuya finalidad era realizar un cortometraje. Pero la ilusión se dio de bruces con el coronavirus. “Empecé a escribir, pero cuando íbamos a grabarlo, llegó la pandemia y lo tuvimos que parar; se ha tirado cuatro años en el cajón, hasta que en 2024 lo retomamos junto al profesor y tres alumnos del curso, y tomamos la decisión de llevar el corto a buen fin”, explica Benjamín, encargado del guion.

La sinopsis de La niebla trata de su propia realidad en Alcorcón, su lugar de nacimiento y residencia, un pueblo alfarero donde ya no existe ninguna alfarería. Y se le ocurrió hacer la historia sobre un alfarero que padece de Alzheimer y, a través de su pupilo y su nieta, consigue recuperar esta tradición. “Es muy sentimental porque toca temas como la enfermedad, las relaciones familiares con una persona que sufre deterioro y la recuperación de una tradición”, matiza. El corto recibió el premio del público en el CICEMA (Festival Internacional de Cine Cerámico de Manises), compitiendo con países como China, India, Japón, Alemania o Argentina.

Historias séniors

‘Después de los 60’

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“Como delineante, es muy creativo hacer los planos y ver crecer el edificio, fuente o parque que has diseñado; para mí, es un símil en lo artístico a la hora de imaginarte otros mundos, e imagínate ver cobrar vida a tus personajes”, añade Benjamín. Y es que su incursión en la escritura no solo se ha plasmado en los guiones, sino también en forma de novela. Durante el parón del confinamiento, escribió un libro de 500 páginas titulado Los recuerdos que regala la memoria, donde plasma toda su vida en recuerdos. También aprovechó para presentarse a concursos de relatos.

A día de hoy, cuenta con otro libro autoeditado, Cruce de Caminos, una recopilación de siete guiones literarios originales, y una primera novela, La espiral, que publicó en 2024, además de otros relatos y pequeñas obras publicadas en antologías. Todo ello hace que se haya introducido en asociaciones de escritores y haya realizado recitales, además de participar en ferias literarias. Y sigue enfocado en otro curso de cortos, dirigido por el mismo profesor, escribiendo guiones. “He presentado dos guiones y cuando tengamos todas las opciones, decidiremos cuál de ellos sacaremos adelante, aunque seguramente este año podamos rodar un par de ellos”, proyecta con entusiasmo.

No eres delineante y de repente dejas de serlo; sigo dibujando planos, diseñando y decorando

Benjamín Arenas

68 años

Con todo ello, Benjamín también se cuida físicamente, retando a los achaques de la edad, y va a pilates dos días por semana para cuidar cuerpo y mente. No tiene la sensación de que jubilarse le costara demasiado. Al contrario, pese a gustarle mucho su trabajo, deseaba hacerlo para dedicar su tiempo a lo que él quisiera. “Sigo vinculado a mi profesión, no eres delineante y de repente dejas de serlo; si un sobrino se compra un piso, sigo dibujando planos, diseñando y decorando”, sostiene. Y gracias a eso ha tenido la oportunidad de escribir sus historias.

Marta Gambín Conde

Marta Gambín Conde

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Malgrat de Mar, 1991. Graduada en Periodismo por la UAB y máster en Periodismo Político Internacional en la UPF. Coordino los contenidos del Club de Vinos de Guyana Guardian.

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