La técnica para preparar arancini de puerro y gorgonzola que nunca falla.
Recetas
Una pieza crocante por fuera y suave por dentro que te solucionará cualquier picoteo.
Este plato de lentejas guisadas con chistorra y boniato te permitirá sobrellevar mejor el mes de enero

Arancini de puerros y gorgonzola
Crocantes en su superficie, fundentes en su interior, presentan el matiz herbáceo del puerro y la fuerza del gorgonzola que les otorga un carácter más sofisticado. Resultan ideales para servir de aperitivo o para degustar en grupo.
Arancini rellenos de puerro y gorgonzola
Para el risotto
150 g de arroz arborio o carnaroli
1 puerro grande (parte blanca)
40 g de queso gorgonzola
30 g de queso parmesano rallado
500–600 ml de caldo de verduras caliente
1 cda de mantequilla
1 cda de aceite de oliva
Sal y pimienta negra
Para el relleno
8–10 bolitas mini de mozzarella fresca (bien escurridas)
Para el rebozado
1 huevo
Harina
Pan rallado (mejor panko o grueso)
Aceite abundante (girasol u oliva suave)

Elaboración:
1. Saltea el puerro finamente cortado usando el aceite y la mantequilla a una intensidad media-baja hasta que se ablande. Incorpora el arroz, sofríelo 1 minuto y agrega el caldo caliente gradualmente por cerca de 18 minutos, revolviendo.
2. Apártalo del calor, agrega el parmesano y el gorgonzola, remueve bien para mantecar, rectifica de sal y pimienta y deja que se enfríe por completo distribuido en una bandeja.
3. Coge una cantidad de risotto de unos 45 gr, presiónala en la palma, sitúa en el medio una pequeña esfera de mini mozzarella, envuélvela y moldea una bola perfectamente cerrada.
4. Reboza cada bolita en harina, después en huevo batido y para terminar en pan rallado, apretando con delicadeza.
5. Cocina en suficiente aceite a 170–180 °C por unos 2–3 minutos, hasta que se doren y queden crujientes. Elimina el exceso de grasa con papel absorbente.