El Barça y el Torrelavega vuelven a encontrarse este domingo (13.00 h, Teledeporte, Esport3) en Lanzarote en una final, siete meses después de la Copa del Rey 2024 (con triunfo blaugrana, 36-23). Los blaugrana resolvieron la segunda semifinal de la Copa de España ante el Bidasoa por 35-27, mientras que el conjunto cántabro se deshizo del Fraikin Granollers por un claro 31-26, frustrando la primera final catalana en tres años.
Con este triunfo, el Torrelavega se asegura ya una plaza para competición europea la próxima temporada, en el caso más que probable que el Barça acabe llevándose la Liga Asobal. Mientras que los blaugrana buscarán su tercer título del curso después de haber logrado la Supercopa Catalunya y la Supercopa Ibérica (y haber perdido el Mundial de Clubs en semifinales).
Barça, 35 - Bidasoa Irún, 27
Los blaugrana impusieron su calidad y amplitud de banquillo en una gran segunda parte, pero el Bidasoa les apretó hasta el descanso (18-17)
En el pabellón municipal de Tías (Lanzarote), se enfrentaban el líder invicto de la Liga Asobal contra el tercero, uno de los clásicos del balonmano español. Tras un mes y medio de parón (por el Mundial), el Barça recuperaba a Dika Mem de su lesión de hombro -estaba de baja desde el 20 de noviembre, aunque pudo jugar el Mundial con Francia-, y a Aleix Gómez.
Sin embargo, la mayor amplitud y calidad del banquillo blaugrana no le fue suficiente para doblegar la combatividad del Bidasoa en un primer tiempo muy reñido.
El equipo de Carlos Ortega pudo coger una primera ventaja de cuatro goles con el 10-6 de N'Guessan a los 14m40s, pero el Bidasoa, con una buena defensa y los goles de Julen Mujika apretaba el marcador hasta el 11-11 (m.18) que obligaba al técnico blaugrana a pedir tiempo muerto.
Salió a pista Petar Cikusa para recuperar la ventaja (12-11) y reapareció la mejor versión de Dika Mem con tres goles para volver a poner un +3 (16-13). Pero los vascos no se rendían, se crecían con las paradas de Maciel y el buen tono físico, la defensa blaugrana no cerraba bien, y volvía el empate (17-17 de Mujika en el m. 29), que deshacía desde los 7 metros Richardson antes de la bocina (18-17). Le estaba costando horrores al Barça imponer su calidad y su ritmo.
Tras el descanso, fue Tim N'Guessan, con su fortaleza y regularidad, quien se echó al equipo blaugrana a la espalda para recuperar la hegemonía en el juego. Dos goles seguidos del francés y otro de Frade llevaron al 21-17, la máxima distancia (+4), que obligaba a Álex Mozas a parar el crono. Aunque Blasz Janc, en su primer balón, ponía el +5 (22-17 a los 35m) y el Barça empezaba a poner la directa hacia la victoria.
La defensa blaugrana, muy sólida, permitió consolidar la renta y el juego. Richardson acabó de romper el partido con dos goles seguidos (27-21) y Frade instalaba la máxima diferencia, un +7 (28-21) con el que el Barça sentenciaba a falta de 13 minutos para la conclusión. Entre Bazán en defensa y el portero Nielsen bajaron la persiana.
En los minutos finales, el intercambio de golpes favorecía al Barça, con mayor fondo de armario y más puntería, para asegurar la final sin más desgaste, con Ortega dosificando los minutos entre sus jugadores.
Torrelavega, 31 - Fraikin Granollers, 26
Colunga (5/5) e Isidoro Martínez (6/8) lideraron la victoria clara de los cántabros
En la primera semifinal, el Torrelavega-Fraikin Granollers, el segundo de la Liga Asobal contra el cuarto, respondió al estatus y las posiciones que ocupan. En la Liga, en partido jugado en el Palau d'Esports (7 de diciembre), empataron a 32 goles.
El central Isidoro Martínez fue uno de los mejores del Torrelavega
En esta ocasión, en Lanzarote, el intercambio de golpes mantuvo la igualdad hasta el minuto 15 (7-6). Entonces fue cuando el Granollers pudo estirarse con un parcial de 1-5 guiado por Montoya y su capitán Antonio García, que ponía el 8-11, la mejor ventaja catalana.
Sin embargo, lejos de poder consolidar la renta, el Granollers flojeó en defensa y encajó un severo parcial de 4-1 en 5 minutos con el que los cántabros igualaban el duelo (12-12), y acto seguido le daban la vuelta al marcador en los 5 minutos últimos antes del descanso (16-14).
Antonio García, el mejor de los vallesanos
En el segundo tiempo, el Granollers fue a menos. Al encajar el 18-15 de Colunga y verse 3 abajo, la resistencia empezó a decaer. Mantuvo los tres goles, se acercó a dos (21-19), pero un parcial de 3-0 de los cántabros, con dos goles más de Colunga (25-20) dejó sentenciado el duelo a falta de 13 minutos. Llegó a perder de seis goles (27-21), y acabó cayendo de cinco (31-26).
