Sin hacer ruido, pero con paso firme, Oriol Cardona ha escrito su nombre en el selecto libro del olimpismo. Poco se lo habría imaginado aquel niño de Banyoles que aprendió a querer la montaña a través de la escalada y el esquí gracias a su padre y de su hermano Nil, que abrió camino. El primer oro olímpico de la historia moderna de los Juegos en esquí de montaña llevará para siempre su nombre.
Oriol Cardona
La suya es una historia de trabajo constante y discreto, de sacrificio y esfuerzo y de una manera de entender el deporte y la vida que ha ido forjando en la última década, en que ha ido definido su perfil profesional. Las carreras de montaña del meses de calor quedaron atrás para dedicarse en cuerpo y alma al skimo, especialmente desde que se anunció oficialmente la irrupción de esta especialidad en unos Juegos Olímpicos. Fue entonces cuando decidió ir con todo para intentar convertir su gen ganador en una medalla olímpica.
En todo este proceso, Cardona ha estado siempre bien arropado por el apoyo de sus padres, su hermano y su pareja
En todo este proceso, Cardona ha estado siempre bien arropado por el apoyo de sus padres, su hermano y su pareja. Y este apoyo emocional lo ha combinado con un equipo de profesionales que lo han ayudado a sobresalir. En el equipo técnico que formaban Andrés Arroyo y Víctor López, se añadió ni más ni menos que Kilian Jornet. El especialista, el precursor, el tótem, el pope mundial de los retos de montaña está instalado en Noruega con su familia y sus proyectos personales. No entrenaba a nadie. Pero un día recibió la llamada de un tímido Oriol Cardona que le hacía una propuesta. Y Kilian Jornet aceptó el reto. “Es muy heavy. Es mi entrenador, que haga las series conmigo, nos paremos y me haga la prueba de lactato...”, no podía ni acabar la frase Oriol Cardona, incrédulo después de una sesión de entrenamiento. Pasados estos meses de trabajo juntos encima de la bicicleta o en la montaña, proponiéndole retos fuera de su zona de confort, Kilian Jornet ha comprobado que detrás de aquel compañero de carreras introvertido y discreto se escondía un auténtico deportista todoterreno capaz de sacar adelante con éxito todo aquello que se proponga. Y ahora, él, ya tiene su primera medalla olímpica como entrenador. Volver a ver hoy Oriol Cardona, camí als Jocs, del Departament d’Esports de TV3, en la plataforma 3Cat, es casi imprescindible para entender y disfrutar de todo el trayecto que ha llevado al bañolense a reinar en Bormio. Y esto no acaba aquí. Mañana, Cardona vuelve a ser candidato a medalla olímpica en los relevos mixtos haciendo pareja con Ana Alonso, que ayer también se colgó una medalla en el cuello. En su caso fue un bronce que poco se habría podido imaginar en septiembre cuando un atropello mientras se entrenaba en bicicleta le dejó roto el ligamento de la rodilla.