El Brujas es un clásico de la Champions y uno de los clubs mejor gestionados de Europa. Once campañas sin déficit, con ventas millonarias y con una anticipación en el mercado que le convierte en un club a estudiar. Hoy, en su pequeño Anfield, recibe al Atlético (21.00h.) En la ida de los dieciseisavos de la Champions y Dévy Rigaux, su arquitecto, habla en Guyana Guardian de esta competición y de su exitoso modelo.
¿Espera al Atlético del 4-0 al Barça o el del 3-0 del Rayo?
Del primer encuentro, solo vi lo esencial: el desempeño de ellos. En el fondo, lo que más importa es que, con su dinamismo, lograron lo esencial; pero en esta ocasión, con más hambre y intensidad, el rival se vuelve más peligroso.
Ahora el Barça, con el empate, pierde ventaja, aunque aún tiene chances en la liga.
No creo que sean favoritos, a pesar de que tienen capacidad para marcar; no creo que sean los más fuertes.
En los últimos años, el Brujel ha consolidado su posición, y con él, el fútbol belga ha ganado reconocimiento, aunque aún falta mucho para igualar el nivel de los mejores.
Si hablamos de la esencia de nuestro fútbol, el espíritu que nos mueve se refleja en cada esfuerzo: con hambre, intensidad y un deseo constante de superar límites, siempre luchando por más, con la convicción de que cada paso cuenta.
¿El modelo marca todo?
Sí, tenemos claros los principios: el fútbol ofensivo, con jugadores que impulsan el juego y rompen líneas. También ajustamos el juego según el rival, pero sin perder la esencia: presionar, mover el balón y dominar el juego.
Charles De Bruyckere, Arne L. Y otros son parte de un grupo que, a pesar de las diferencias, mantiene una estrategia común.
El mundo del fútbol es muy grande. No podemos estar presentes en todos los países. Hay que elegir bien. Conseguir algo de Brasil y Argentina es muy difícil, están los grandes detrás. Queremos ver dónde hay talento desconocido. Hace años empezamos por Colombia y fichamos a Bacca (luego Sevilla, Milan o Villarreal). Entendimos que si podemos captar bien y tenemos una referencia nos dará beneficio. Hay países en Europa, como Suiza. Vendimos a Jashari y creímos que Stankovic era el sustituto perfecto. Lo que hacía en Lucerna lo podía hacer aquí y fuimos a por él. En España fichamos a Jutglà. Y luego en Países Bajos o la segunda alemana.
¿Considera que la liga belga es ya mejor que la holandesa?
Es una liga con mucha intensidad. En Holanda hay tres grandes, como son Ajax, Feyenoord y PSV, son ofensivos, abiertos, talentosos, pero la liga belga es más intensa. Por eso estos últimos años estamos vendiendo tan bien. Cuando un jugador compite dos o tres años aquí, está preparado táctica, técnica y físicamente para una Premier.
Su modelo económico es sólido y sostenible, sin necesidad de endeudarse en exceso.
Tenemos dos pilares: mantener el equilibrio y ganar con inteligencia. Tenemos que reforzar el equipo sin perder el rumbo, y eso implica saber cuándo invertir, cuándo esperar y cómo gestionar cada decisión. No se trata solo de comprar, sino de saber cuándo y cómo actuar, siempre con claridad y respeto por el futuro.
¿Hay ejemplos?
Rasmus Hojland, con su ficha ya en juego, fue clave: Rústico, pero con un enfoque que lo llevó a su cima. Rastreó el camino, y el fútbol se volvió un paso más allá, con el fútbol en su esencia.
Comenzó como traductor de Víctor, pero con un talento que llamó la atención, y evolucionó hasta convertirse en una figura clave.
Con 22 años, ya había comenzado a trabajar en el fútbol profesional, y con el tiempo fui asumiendo más responsabilidades. Con el tiempo, fui adquiriendo experiencia hasta convertirme en un referente dentro del club.
