Las Claves
- Tornike Shengelia regresa de su lesión para liderar al Barça en el trascendente enfrentamiento de este viernes contra el Real Madrid.
- El jugador elogia
Su complexión sólida y su semblante formal ocultan un temperamento vigoroso a la par que un trato cordial y próximo. Al incorporar a Tornike Shengelia (Tibilisi, 1991), el Barça contrató a un deportista de gran trayectoria y un guía natural. Representará, ciertamente, un elemento fundamental en el enfrentamiento contra el Real Madrid de este viernes (20.45 h). Un desafortunado percance en el tobillo le privó de intervenir en el arranque del conjunto después del relevo en el banquillo, aunque ya se encuentra nuevamente en plenitud física.
¿Fue duro estar varias semanas fuera con el equipo creciendo?
Resultó algo paradójico. Por una parte, era complicado no estar disponible para apoyar a mis colegas, pero, por otra, ver que íbamos triunfando mientras yo me esforzaba en el gimnasio para mi rehabilitación me benefició.
El Real Madrid, otra vez...
Es un duelo muy trascendente y lo sabemos. ¡Es un clásico!
El duelo le llega al Barça en un gran momento.
Nos sentimos satisfechos, aunque procuramos no centrarnos en los éxitos obtenidos sino en los retos que aún restan. Observamos el futuro pero avanzamos de forma gradual.
El pasado
Ningún integrante del vestuario estima que la responsabilidad única del flojo arranque de campaña sea de Peñarroya.
La pregunta es directa: ¿qué les ha dado Pascual para haber mejorado tanto?
Nos ha infundido un gran optimismo y una enorme seguridad. Asimismo, planifica los enfrentamientos de la manera más eficaz. Suelo afirmar que a su llegada logró que todos estuviéramos en sintonía, siendo uno de los mejores gestores emocionales que he tenido. Entiende perfectamente cómo comunicarse con el futbolista, qué requiere cada persona y cómo apoyar a alguien cuando le hace falta un estímulo para avanzar al siguiente nivel.
¿Qué quiere decir en la misma página?
Que una fase de transformación resulta compleja. No es sencillo liderar a un grupo y lograr que todos avancen hacia el mismo objetivo tal como él lo ha hecho.
Desde su llegada, los jugadores hablan mucho de sus “planes de partido”...
Efectivamente, es un análisis muy exhaustivo, es como si no tuviéramos oportunidad de fallar porque nos comunica cada aspecto de los adversarios. Organiza los encuentros de forma excelente y logra que los deportistas estemos preparados en los ámbitos físico, mental y táctico.
Eso es más exigente para los jugadores, también, ¿no?
Ciertamente, en esta fase de nuestra trayectoria ya estamos habituados, pues poseemos un amplio recorrido. Por otra parte, muchos ya estamos familiarizados con los futbolistas y los conjuntos así como su estilo de juego, lo cual nos facilita asimilar las intenciones de Xavi.
Y a usted, ¿qué le pide Pascual?
No se trata de que me solicite algo particular de forma personal, no obstante, existen encuentros donde se requiere que cierto futbolista lidere la ofensiva y que otros se enfoquen prioritariamente en las labores defensivas. Por lo tanto, aceptamos dicha función en ese compromiso específico, aunque mantenemos la flexibilidad, pues no es una labor fija para todo el curso. Sin embargo, existen aspectos que resultan fundamentales.
¿Cómo funciona?
En ocasiones debes marcar a la principal figura del equipo contrario y dejar de lado la ofensiva, o viceversa... Aunque, en realidad, lo opuesto no aplica, ya que la contribución defensiva es siempre obligatoria (se ríe).
Tornike Shengelia
¿La responsabilidad del mal inicio de temporada fue sólo del entrenador?
No, ningún futbolista tiene esa idea. El técnico brinda apoyo hasta cierto límite, pero después son los jugadores quienes deben contribuir. Sin embargo, a veces resulta difícil ponerse en marcha cuando se modifican elementos fundamentales.
Tuvo palabras cariñosas en el adiós de Peñarroya.
Todos los técnicos que me han dirigido se han esforzado al límite en beneficio del grupo. Aprecio enormemente esa dedicación, incluyendo la de Joan.
Pasando a otro asunto, este fin de semana se producirá un encuentro entre el Barça y la NBA. ¿se comenta algo al respecto en el vestuario?
Efectivamente, es un tema que nos inquieta. La Euroliga cuenta con una propuesta excelente que la NBA aprecia, percibiendo que poseemos un deporte íntegro y auténtico. Sin embargo, ellos aportan conocimientos comerciales y opciones de crecimiento global. Considero que la Euroliga debe esforzarse por equiparar las condiciones de la NBA, pensando igualmente en los deportistas.
¿No teme una división en el baloncesto europeo?
Es posible que ocurra en el transcurso de las etapas iniciales, no obstante, con el tiempo los deportistas y los clubes terminarán donde les brinden beneficios superiores.
Se nota que es algo que le preocupa y le interesa.
Representa un asunto difícil y, como máximo responsable de la ELPA (Euroleague Players Association), me genera una inquietud particular. No se trata únicamente de mí; los integrantes de la ELPA somos conscientes de que gran parte de nosotros no gozará de los logros alcanzados, pero nos esforzamos por las generaciones venideras.
Hace algunos años se le vio con una camiseta del Barça de fútbol..
Ciertamente, soy un gran aficionado al fútbol. En la época que habitaba en Georgia estaba pendiente de la Premier y apoyaba al Chelsea, pero al trasladarme a España me cautivó el histórico tiqui-taca del Barça de Guardiola.
¿Le dejan ir al Spotify Camp Nou?
Acudo siempre que tengo ocasión para brindar aliento a nuestros chicos, pese a que con tantos desplazamientos no resulta una tarea simple.
El Barça de fútbol
En territorio español se entusiasmó con el tiqui-taca de Guardiola tras haber seguido al Chelsea en Georgia.
Tiene una gran relación con Will Clyburn y la vida les ha vuelto a reunir en Barcelona...
Efectivamente, compartimos mucho tiempo juntos fuera del ámbito deportivo. No se limita a nosotros, ya que nuestras familias mantienen el contacto desde nuestra estancia en Moscú. Nuestros hijos asisten al mismo centro escolar, tal como ocurría en Bolonia, y actualmente residimos en el mismo vecindario.
Georgia no es un país con mucha tradición de baloncesto, ¿cómo se aficionó?
Bueno, yo no estoy muy de acuerdo con eso.
La discrepancia es el mejor camino hacia el aprendizaje, explíquese.
Contamos con una población de 3 millones y poseemos figuras en la NBA, en la Euroliga... Además de un conjunto nacional competitivo. Estimo que, de manera proporcional, el baloncesto resulta fundamental en mi tierra.
Más allá de la tradición, ¿cómo se aficionó entonces?
Durante mi niñez frecuentemente carecíamos de suministro eléctrico y de acceso a la red. Resultaba inviable visualizar la NBA, por citar un caso. Por lo tanto, únicamente observaba los encuentros de mi equipo nacional y de esa forma adquirí diversos conocimientos, surgiendo allí mi devoción por el baloncesto. Con el objetivo de apoyar a mi nación para que logre posicionarse entre las mejores.
O sea, siempre tuvo claro que iba a jugar a baloncesto.
Efectivamente, ya que tanto mi padre como mi madre practicaban el deporte. Mi progenitor, de hecho, llegó a ser profesional y contaba con mucha fama en Georgia. Después, al presenciar los encuentros de la selección desde la grada y sentir ese fervor, me visualizaba compitiendo cada vez que sonaba el himno nacional y hoy cuento con esa fortuna.
Tornike Shengelia
¿Cómo acabó formándose en Valencia?
Participé en un campamento en Batumi cuando tenía unos 14 o 15 años, donde la recompensa consistía en que los dos integrantes más destacados se trasladarían una semana de prueba a Valencia. En ese lugar realicé diversos entrenamientos y disputé algunos encuentros, sabiendo perfectamente que se trataba de mi gran ocasión y debía sacarle partido. Estaba convencido de que lo lograría y, de hecho, todo salió de maravilla, por lo que me propusieron permanecer allí durante tres temporadas. Quisiera dar las gracias a todos desde este espacio, mencionando particularmente a Spahija y Katsikaris por haber confiado en mí.
Acabó en el primer equipo...
Ciertamente, resultó ser una anécdota muy especial. Tras concluir las sesiones con las categorías inferiores no regresaba a mi hogar, sino que solía acudir a La Fonteta para observar la práctica de la plantilla principal. Me ubicaba en la parte superior del graderío, hasta que en una ocasión Fotis me localizó y noté que conversaba con su ayudante mientras me apuntaba con el dedo. Creí que me encontraba en problemas, suponiendo que mi presencia no estaba permitida. No obstante, me solicitó acercarme y me entregó unos documentos que detallaban las jugadas tácticas. Me indicó que debía memorizarlos, pues a la jornada siguiente practicaría junto a ellos. Ya los dominaba por completo incluso antes de arribar a mi domicilio.
Se fue muy joven a la NBA, ¿cómo recuerda esa experiencia?
Hermosa y complicada a la par. Estar allí resultó asombroso, pero mi ilusión era participar más y transcurría los encuentros en la suplencia. Al comienzo todo iba estupendo, pero llegó un momento en que ansiaba jugar, lo que fue algo decepcionante. Además, no destacaba por mi calma en aquel tiempo, y terminé yéndome al Baskonia. Sin embargo, extraje valiosas enseñanzas de esa experiencia.
