El Tour reaviva el alma olímpica de Barcelona

Ciclismo

El ‘Grand Départ’ promete tres días de gran espectáculo por Catalunya

Slovenia's Tadej Pogacar, , wearing the overall leader's yellow jersey, leads riders as they pedal in front of the Sacre Coeur basilica in Montmartre district, during the last stage of the Tour de France cycling race between Mantes-la-Ville and Paris, Sunday, July 27, 2025 in Paris (AP Photo/Thomas Padilla)

Pogacar, de amarillo, pasa por delante del Sacré-Coeur de París en la última etapa del Tour del 2025

Thomas Padilla / Ap-LaPresse

El espíritu de la Barcelona olímpica ha revivido. Poco a poco había caído en desuso, casi en el olvido. Con la explosión de 1992, la capital catalana había acogido una final de la Champions de fútbol (1999, aún entre semana), ha organizado un Europeo de atletismo (2010) y ha celebrado dos Mundiales de natación (2003 y 2013), pero llevaba una década adormecida, sin grandes eventos internacionales. Sin embargo, el fuego olímpico de la ciudad se ha reavivado. El Tour de Francia ha despertado a ese gigante y lo vuelve a situar en primer plano del escaparate mundial. Porque el Tour “es otro mundo”.

El 4 de julio, la carrera ciclista más importante saldrá de Barcelona, que será el inicio de una batalla histórica entre Pogacar, que aspira a su quinto triunfo y pelea por ser el mejor de todos los tiempos; Vingegaard, el único que le ha derrotado en la carrera francesa; Evenepoel, y Juan Ayuso.

Lee también

El Tour de Francia ya ‘rueda’ por Barcelona

Ivan Comas i Parra
Un equipo de France Télévisions y ASO trabajan en las posibles ubicaciones de las cámaras en la meta en Montjuic, Barcelona. Imagen realizada el 4 de diciembre en el passeig Olímpic.

No solo se trata de los 184 ciclistas, sino que la caravana de la carrera mueve entre 3.000 y 4.000 personas

Durante tres días, el pelotón estará por las carreteras catalanas. Primero con una contrarreloj por equipos por las calles de Barcelona. Después con un viaje por el litoral de Tarragona a la capital. Y, para acabar rumbo, de Granollers a la estación de Les Angles. Tres jornadas que no dejarán indiferente a la afición, tendrán consecuencias en la general y se verá pelea.

Christian Prudhomme, el director general del Tour, es un enamorado de Montjuïc. Tenía claro que el final de las dos primeras etapas tenía que ser en la montaña olímpica, ya que Prudhomme es asiduo visitante a la Volta, que cada año sube el alto del Castell en su clausura. En su mente estaban también los durísimos Mundiales de ruta de 1973 (ganó Gimondi) y 1984 (con triunfo de Criquielion).

Lee también

El Tour de Barcelona tendrá mucha rumba con dos etapas en el Alpe d’Huez

Carles Ruipérez Tirado | París
Horizontal

Desde las instituciones no han querido realizar un cálculo del retorno económico del Grand Départ, pero se recuerda que en el País Vasco, en el 2023, se cifró en más de 100 millones de euros. Porque no son solo los 184 ciclistas. Cada equipo mueve unos 40 integrantes, más la organización y la caravana publicitaria. Serán entre 3.000 y 4.000 personas pernoctando en la zona una semana.

A eso hay que añadir la cantidad de gente que se acercará a ver el paso de los corredores. “El éxito de público puede ser tremendo”, auguran, sin contar el efecto llamada que tendrán en el turismo las imágenes de la retransmisión televisiva, que llega a 190 países del mundo. El Tour reconecta Barcelona.

Etiquetas
Mostrar comentarios
Cargando siguiente contenido...