Los cuatro clubes que disputan desde este miércoles la Supercopa de España ya sabían que tendrían un rival de Segunda División en los octavos de final de la Copa del Rey, que se disputará la próxima semana (12, 13 y 14) en un mes de enero sin tregua. El Deportivo-Atlético de Madrid es el encuentro estrella, quizás más por lo que fue que por lo que es, teniendo en cuenta que ambos conjuntos, décadas atrás, peleaban por los mismos objetivos y ganaban títulos; ahora el conjunto gallego asoma la cabeza tras años en Segunda B y pelea por ascender de nuevo a Primera.
El partido con más morbo es el que jugará el FC Barcelona, que se medirá al Racing de Santander en El Sardinero. Los cántabros son líderes de Segunda, solo han perdido cuatro partidos y en diciembre decidieron denunciar al club azulgrana por la venta de Pablo Torre al Mallorca por 4,95 millones de euros. En la última junta general de accionistas, consideraron que la venta perjudica los intereses económicos del Racing y que incumple el derecho de percibir plusvalías en futuros traspasos, algo que, según su interpretación, no le correspondería al Barcelona. En el club azulgrana reinó la tranquilidad porque consideran que tienen razón y esos acuerdos nunca se llevaron a cabo.
Sea como fuere, el partido tiene su mística. En Santander aún se recuerda el famoso 5-0 del año 1995 al Barça de Johan Cruyff, que estaba en declive. Ahora, se medirán los líderes de Primera y Segunda. El desgaste de la Supercopa marcará los jugadores disponibles de Hansi Flick.
También regresará a un estadio con solera el Real Madrid. El Carlos Belmonte de Albacete, popular en los 90 y donde los blancos perdieron en 1992 por 2-0 en otro de los partidos que más se recuerdan en la provincia. Con la incógnita de Mbappé, que no ha ido a la Supercopa, y las 23 lesiones que han sufrido los de Xabi Alonso a lo largo del curso, seguir vivo en todas las competiciones con garantías es una obligación, pero el fondo de armario es más escaso. El técnico, además, se la juega en Yida (Arabia Saudí), por lo que está por ver las consecuencias de este torneo y las decisiones que se toman con tan poco margen.
Con el horario puede haber lío. Si el Real Madrid alcanza la final de la Supercopa, jugará el domingo a las 20:00 (hora española) y hasta el lunes no aterrizará en Barcelona. El sábado tiene programado su partido ante el Levante, por lo que solamente podría jugar el miércoles, con poco tiempo de preparación.
El resto de enfrentamientos dejan los partidos entre la Cultural Leonesa-Athletic, Burgos- Valencia, Betis-Elche, Alavés-Rayo Vallecano y Real Sociedad-Osasuna, como encuentro más igualado, una redición del de la pasada edición que acabó con la eliminación de los 'txuri urdin'.



