El Barça vence al Zagreb e iguala su récord goleador en la Champions

Barcelona, 46 - Zagreb, 26

Los blaugrana se jugarán el liderato la próxima jornada en Alemania ante el vigente campeón, el Magdeburgo

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El catalán Djordje Cikusa se dispone a lanzar ante Pavlovic, del Zagreb, este jueves en el Palau Blaugrana.

Enric Fontcuberta / EFE

El Barça, ya clasificado de forma directa a los cuartos de final de la Champions League, despachó con suma comodidad este jueves al colista del grupo B, el Zagreb (46-26), este jueves en el Palau ante 2.755 espectadores, y se jugará el liderato la próxima jornada, el próximo 5 de marzo, en la pista del vigente campeón de Europa, el Magdeburgo alemán.

El técnico Carlos Ortega pudo repartir minutos y dosificar esfuerzos en un partido en el que el Barça igualó su mejor registro goleador en la historia de la máxima competición continental: los 46 goles que ya habían logrado frente al Kolding en 2006.

Un encuentro sin historia, en el que los protagonistas fueron Viktor Hallgrímsson, con 17 paradas, y un ataque coral en el que anotaron todos los jugadores de campo salvo Antonio Bazán y Djordje Cikusa.

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Los croatas, ya eliminados y sin nada en juego, tampoco encontraron refugio en la ausencia de presión. Desde el arranque, el cuadro catalán, sin concesiones ni relajación pese a la abismal diferencia que marcaba la clasificación, con 18 puntos de distancia entre ambos, dejó claro que no habría margen para la sorpresa.

El conjunto azulgrana castigó los pases horizontales para activar el contraataque con sus extremos e impuso un ritmo desbocado: un gol por minuto, prácticamente uno por posesión. El vendaval fue tal que el técnico visitante se vio obligado a detener el partido antes de que la sangría adquiriera tintes irreversibles (8-1, min. 8).

Ni siquiera ese paréntesis alteró el guión. El Barça fue un martillo pilón que desnudó a la inédita defensa croata, siempre un segundo tarde, incapaz de anticipar ni de cerrar espacios.

Por cada tímido acierto visitante, encarecido, además, por la firme actuación de Hallgrímsson bajo palos, llegaba una avalancha azulgrana. Sin necesidad de forzar la máquina y con reparto generoso de minutos para todo el plantel, el conjunto catalán dejó el partido sentenciado antes del descanso (25-13).

El Barça fue un martillo pilón que desnudó a la inédita defensa croata

Ni la amplia renta ni el paso por vestuarios enfriaron a los locales. Lejos de contemporizar, el Barça mantuvo una intensidad impropia de una ventaja tan holgada y terminó de descoser a su rival. Frade campó a sus anchas en el pivote, mientras Makuc y Petar Cikusa dirigían con criterio y pausa, dando sentido a cada ataque.

El colchón en el marcador permitió a Ortega ensayar alternativas y rotar el banquillo sin que el engranaje colectivo perdiera precisión. El conjunto azulgrana siguió afinado, con Petar Cikusa dirigiendo la orquesta hasta el 46-26 definitivo, anotado por Hallgrímsson, que cerró así una noche brillante con 17 paradas como colofón a su actuación.

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