El infierno del círculo polar ártico a -4 °C existe y se encuentra en el campo del Bodø/Glimt. Hacer sentir calor en Noruega parece imposible, pero los más de 7.000 espectadores que llenan las gradas del Aspmyra Stadion hacen pequeño a cualquier gigante europeo que pisa el césped de su estadio.
La sorprendente victoria en el Metropolitano en la última jornada de la fase de liga de la Champions les dio acceso a unos playoffs donde se han confirmado como el equipo revelación de la competición, ganando por 3-1 en la ida de la eliminatoria en la que se enfrentan al Inter de Milán. Este resultado permite seguir soñando a un equipo que hasta 1971 tenía prohibido competir en la primera división noruega porque sus rivales no podían jugar en su estadio por las bajas temperaturas del círculo polar ártico. Hasta el año 2020, el humilde equipo de la ciudad de Bodø, de unos 50.000 habitantes, no había conseguido levantar ninguna liga, pero la llegada del entrenador Kjetil Knutsen en 2018 cambió la dinámica del club.
Antes de esta eliminatoria, el equipo noruego derrotó a gigantes europeos como el Manchester City o el Atlético de Madrid. Victorias de auténtico mérito, teniendo en cuenta que el conjunto noruego no compite en su país desde el pasado noviembre, ya que la primera división noruega es anual y se vuelve a retomar en marzo. Esto hace que cada partido que compiten lo tengan que preparar de una manera específica. El encuentro ante el Atlético lo prepararon en Marbella haciendo un ministage de pretemporada con el objetivo de aclimatarse a España. Para el partido ante el City, en cambio, jugaron un partido amistoso para tener rodaje de juego.
El éxito no solo persigue al club y a su entrenador, sino que hay jugadores en su plantilla que estaban llamados a ser estrellas mundiales antes de su llegada al equipo. Si no, que se lo pregunten a Sondre Brunstad Fet. El primer goleador de la noche ante el Inter tuvo que escoger entre el fútbol y el esquí de fondo, deporte en el que hace 15 años vencía al mejor deportista de la historia de los Juegos de Invierno, Johannes Hoesflot Klaebo, en la prueba al esprint.
Sondre Brunstad Fet en su celebración después de su gol ante el Inter de Milán
Sin embargo, Fet priorizó el balón a los esquís y la semana que viene, en vez de competir en Milán por un oro olímpico, lo hará por alcanzar una histórica clasificación para los octavos de final de la Liga de Campeones.
Pase lo que pase, el Bodo/Glimt ya es historia de su país y compite con Klaebo para abrir telediarios. Ahora solo queda esperar al próximo martes para ver hasta dónde llega la ilusión de un equipo que, en diciembre, solo tenía un 0,3 % de opciones de pasar al playoff de la Champions League.
