La rivalidad deportiva entre el Barça y el Espanyol se tornó en buen ambiente y cercanía en la habitual foto de los entrenadores previa al derbi barcelonés. Manolo González y Hansi Flick se profesaron respeto mutuo en un acto en el RCDE Stadium que apenas duró un par de minutos.
El entrenador blaugrana miró a lado y lado del campo y se agachó para comprobar el estado del césped con su mano izquierda. Mientras, el técnico perico, relajado con las manos en los bolsillos, conversaba con su hómologo, probablemente en castellano.
Saludo de los entrenadores de ambos equipos, Manolo González y Hansi Flick.
Ambos se giraron, aún en pleno diálogo, para que las múltiples cámaras apostadas en la grada tomaran la habitual foto, no sin antes tener en sus manos las camisetas de los respectivos equipos. Flick sostuvo una elástica de Gavi, ahora de baja por una lesión de rodilla, y Manolo González mostró una camiseta sin dorsal ni número.
Tras sonreír para las diferentes objetivos, ambos se retiraron del terreno de juego. Flick rodeó con su brazo izquierdo el hombro de Manolo González, que le devolvió la complicidad rodeando la espalda del germano antes de que el blaugrana embocara el túnel de vestuarios. El técnico local se quedó aún unos minutos en el campo departiendo con personas del club.
La próxima vez que se vean, justo para saludarse antes del derbi, el ambiente en las gradas será muy distinto y la complicidad quedará solapado por la rivalidad deportiva.


