En muchas ocasiones, tendemos a creer que nuestro seguro de hogar siempre se hace cargo de todo aquello que se avería o se rompe en casa, pero lo cierto es que esto no ocurre siempre así. Aunque están obligados a cubrir distintos riesgos básicos, todo depende de la póliza que tengamos contratada. Aún y así, estos suelen ser los aspectos más comunes que todo seguro de hogar debería cubrir:
Incendio, explosión y fenómenos naturales: Daños por fuego, tormentas, granizo, viento, inundaciones, caída de rayos, etc.
Daños por agua: Rotura de tuberías, filtraciones accidentales o fugas de agua.
Robo y vandalismo: Pérdida de objetos dentro de la casa por robo.
Responsabilidad civil: Daños que puedas causar a terceros
Daños eléctricos: Cortocircuitos, subidas de tensión o averías en electrodomésticos.
Rotura de cristales y espejos.
Tan solo ciertas pólizas cubren el robo de joyas o piezas importantes
No obstante, en caso de tener una póliza superior contratada, también hay seguros que pueden llegar a cubrir los bienes de alto valor, la protección legal en caso de conflictos relacionados con la vivienda e incluso los daños estéticos de la vivienda tras una reparación.
En cambio, también hay aspectos que no suele cubrir nunca un seguro de hogar, ni siquiera contratando la mejor póliza posible. Estos suelen ser terremotos, tsunamis o guerras, los daños por falta de mantenimiento o negligencia del propietario, el desgaste natural y los actos dolosos o fraudulentos.
Estas son las cinco cosas que, aunque piensas que sí, tu seguro no cubre
El experto en seguros Jorge Valentín, que utiliza sus redes sociales para divulgar este tipo de conocimientos y ayudar a la gente a la hora de contratar sus seguros, advierte de las cinco cosas que nuestro seguro no cubre, aunque creamos que sí.
En primer lugar, Valentín explica que, aunque normalmente los seguros acostumbran a cubrir los incendios, esto no sucede así cuando ha sido provocado por culpa de un cigarrillo mal apagado. A veces suelen existir ciertos matices como este, que hay que tener muy en cuenta a la hora de poder reclamar.
En segundo lugar, el experto advierte que los seguros tampoco cubren los daños eléctricos que se produzcan en electrodomésticos con más de diez años de antigüedad. Además, también se lavan las manos con el dinero en efectivo, salvo que sea por robo y con un importe máximo de 350 euros.
Aunque tendamos a pensar que sí, el seguro tampoco cubre el desprendimiento de azulejos o baldosas sin motivo aparente, pues consideran que forma parte de lo habitual dentro de una vivienda. Por último, la quinta y la más común son las humedades y el moho que se produce por condensación, que tampoco está cubierto por el seguro.
Aunque los seguros cubren normalmente los incendios de casa, no lo hacen si ha sido provocado por un cigarrillo mal apagado
A pesar de esto, es importante revisar de vez en cuando la póliza de nuestro seguro para así estar bien informados de todo lo que tenemos cubierto dentro de él. De no ser así, podemos llevarnos alguna sorpresa cuando tengamos que reclamar ciertos aspectos que ya dábamos por sentados.
