Aena obtuvo un beneficio neto de 1.579 millones de euros en los nueve primeros meses del año, un 8,9% más que en el mismo periodo del año anterior, gracias al aumento del tráfico en los aeropuertos y a su buen rendimiento comercial.
El movimiento de pasajeros sigue en aumento, lo que está obligando al gestor de la red a proyectar nuevas inversores para reducir los riesgos de saturación. El tráfico del conjunto del grupo Aena aumentó un 4,1%, hasta 294 millones de pasajeros, de los que 247 millones corresponden a la red española, un 3,9% más.
Los ingresos hasta septiembre ascendieron a 4.785 millones de euros, un 8,8% más, mientras que el beneficio bruto de explotación (ebitda) fue de 2.882 millones, un 8,2% más. La actividad comercial registró un incremento de las ventas del 8,7%.
Durante estos meses, todas las principales aerolíneas han mejorado su actividad. Ryainair lo ha hecho un 4,7%, hasta alcanzar una cuota del 21,8% sobre el total. Bate a Vueling, cuyo incremento es del 2,1%. Iberia en cambio, que tiene una cuota del 6,7%, registra un retroceso del 1,2%. Los ingresos aeronáuticos de la actividad de Aena fueron de 2.556 millones de euros, un 5,5% más.
Deuda y generación de caja
La deuda de Aena es ahora de 5.127 millones de euros, algo inferior a los 5.498 millones del año pasado. Su apalancamiento es bajo, de apenas 1,37 veces el ebitda.
Mientras, el grupo ha sido capaz de generar un efectivo de 2.525 millones de euros hasta septiembre gracias a su actividad, frente a 2.352 millones de los nueve primeros meses de 2024.
El grupo se encuentra trabajando en el nuevo programa de inversiones del Dora III, que debe concretarse el año pasado y que le permitirá abordar proyectos por 13.000 millones de euros hasta el 2031, de los que unos 9.000 millones corresponden a actividades reguladas.

