Las Claves
- Un total de 213 profesionales de Movistar+ se sumaron voluntariamente al programa de bajas acordado con la parte social.
- Cerca de 5
Este lunes se han difundido las cifras definitivas para determinar el impacto global del ERE sugerido por Telefónica. Hasta las 23.59 del pasado viernes, cerca de 213 profesionales de Movistar+ se sumaron por voluntad propia al programa de bajas. Con ello, la rama de producción audiovisual de la firma resuelve de manera pacífica lo acordado con la parte social en diciembre, que fijaba un intervalo de salidas de entre un mínimo de 175 y un tope de 242.
La realidad es distinta en el grupo de sociedades vinculadas al ERE, pues finalmente 5.753 trabajadores se acogieron de manera voluntaria al ajuste de plantilla, una vez que la representación sindical consiguió aminorar el cupo de salidas hasta 5.500 ante las 6.088 que la empresa había proyectado en un inicio.
Tras concluir el periodo para las adhesiones voluntarias, el desajuste se ha focalizado en las tres principales subsidiarias (Telefónica de España, Móviles y Soluciones). En estas se establecieron un conjunto de 5.040 bajas y se han contabilizado 5.330 peticiones, de las que la empresa únicamente ha admitido 4.772, ha rechazado 362 y existen otros 196 empleados con voluntad de abandonar la firma en departamentos que no se califican como excedentarios.
En las demás sucursales comprendidas en las Unidades Globales de Negocio (GBU), el número de voluntarios llegó a 416 de un límite de 559 bajas globales acordadas. De los 416 registrados, 222 corresponden a Telefónica SA (la corporación), 108 a Telefónica Global Solutions (TGS) y 86 a Telefónica Innovación Digita TID y 86 en TGS).
A la espera de que la empresa y los sindicatos perfilen los pormenores finales, febrero se fijó en las reuniones para iniciar los despidos de trabajadores que se prolongarán durante todo el ejercicio 2026. Entretanto, el desembolso del plan, que la entidad ha estimado en 2.500 millones de euros, figurará como provisión en los estados financieros de 2025, que ya sufren el golpe económico derivado de las constantes ventas de activos de la compañía en sus filiales de América Latina.

