Economía

La renta y el precio marcan diferencias en la ayuda a comprar coche en Europa

El apoyo a la movilidad eléctrica

Aún sin solución en España, China y EE.UU. También cambian su modelo

Un transeúnte pasa por delante de un concesionario en Barcelona

Un transeúnte pasa por delante de un concesionario en Barcelona

Llibert Teixidó / Propias

Las ayudas para fomentar la movilidad eléctrica siguen sin encontrar un modelo único, al darse diferencias por renta, precio o manera de calcular la ventaja en función del país. Mientras España tiene pendiente de aprobar su esquema para el 2026, tras decaer el Moves III a finales del año pasado, Alemania, Italia, China, EE.UU. O Noruega recuperan, retocan o eliminan sus modelos para ajustarlos a las particularidades de sus mercados.

Enero se quedará sin ayudas en España. Vendedores y fabricantes llevan semanas a la espera de que el Ejecutivo apruebe el Auto+, un programa de 400 millones de euros para apoyar la compra de vehículos electrificados. Con los detalles aún por definir, serán ayudas en el momento de la compra, centralizadas para sacar de la ecuación la burocracia de las autonomías y del orden de 4.000-4.500 euros, que podrían variar en función de la motorización y el origen del vehículo. A falta de los detalles, la aplicación, salvo sorpresa mayúscula, será retroactiva a 1 de enero. “Lo que pedimos es que las ayudas lleguen rápido, en el momento de la compra, y que vayan directamente de la Administración al cliente”, valora Agustí Garcia, vicepresidente de Faconauto, de concesionarios oficiales.

Alemania descarta el tope en el precio, pero introduce condicionantes según los ingresos

Quien ha hecho los deberes estos días es Alemania. La semana pasada lanzó su nuevo programa para subvencionar las compras, con 3.000 millones de euros repartidos hasta el 2029. Recupera ayudas tras el fin del programa anterior en el 2023. En su caso dará de partida 3.000 euros para eléctricos y 1.500 euros para otros electrificados. No hay límite de precio del vehículo, teniendo en cuenta que el alemán es un mercado con un peso importante de marcas de alta gama. En el Moves III, el último vigente en España y que acabó el 31 de diciembre, había límite de precio. Eran 45.000 euros sin IVA. Lo tienen naciones como Portugal, Irlanda, Eslovenia o Reino Unido, entre otros, recoge el Observatorio Europeo de los Combustibles Alternativos, de la Comisión Europea. La cuestión es que no hay uniformidad, con límites dispares que parten de 40.000-50.000 euros y se disparan a 100.000 en Malta.

En su nuevo plan Alemania sí introduce topes por renta. La unidad familiar no podrá superar los 80.000 euros para optar a la ayuda. Las familias que ingresen menos de 45.000 euros recibirán 2.000 euros extra, y las que no sobrepasen los 60.000 euros, 1.000. Además, por hijo se reciben 500 euros, con un máximo de dos. Así, la ayuda variará de 3.000 a 6.000 euros según la renta. Francia, Italia o Polonia también tienen un sistema que tiene en cuenta la renta para dar más o menos. Es algo que en España no se ha venido dando. Alemania tampoco discriminará por origen, algo que Francia sí ha planteado, con 1.000 euros más para coches europeos.

Los concesionarios apuntan que el acceso a la movilidad eléctrica no es sencilla para el cliente medio

Para ver más movimientos hay que irse a China, avanzadilla de la movilidad eléctrica donde han optado por retocar el sistema este año y pasar de cantidades fijas a porcentajes de ayuda según el coste. Esto se debe a que en el gigante asiático los coches eléctricos son mucho más baratos, tanto por el control de la cadena de costes como por la guerra de precios de las marcas. Por ejemplo, el superventas eléctrico Geely Galaxy Xingyuan cuesta menos de 10.000 euros. En lugar de optar al subsidio máximo de 20.000 yuanes –unos 2.500 euros–, este no podrá superar el 12% del coste, detalla el portal CarNewsChina. El mercado eléctrico chino está muy maduro, con tasas de ventas electrificadas superiores al 45%. 

El camino contrario se vive en EE.UU., donde Donald Trump retiró desde hace meses la ayuda de 7.500 dólares –6.400 euros– en la compra de eléctricos. El republicano huye de lo que sea energía limpia, en un giro ideológico. En Noruega las ayudas también se quitan... Porque ya casi el 100% de ventas son eléctricas.

En España se rechaza un final, porque se cree que se debe seguir incentivando el paso al eléctrico. “Apoyamos las subvenciones directas a los eléctricos de batería, especialmente considerando que España se encuentra aún en una fase temprana del mercado”, expone Isabell Büschel, directora de la asociación T&E España, que aboga por el transporte sostenible. En su opinión, el apoyo, “indispensable” y general, se debe mantener hasta que el eléctrico alcance la paridad de precios con la combustión. Llegado a un punto, sí se puede optar por pasar a tener en cuenta ingresos o situación familiar. Los concesionarios también ven necesarias las ayudas. Mirando a los precios, “a un cliente medio acceder a un coche eléctrico o híbrido enchufable no le es fácil”, expone Garcia. El coche nuevo se ha disparado un 38% en cinco años, a una media de 40.582 euros, según datos de Ganvam.

Al margen del esquema estatal, las autonomías pueden tener programas propios. Como tienen Galicia o Madrid, entre otras, donde se llega a financiar la compra de combustión. Catalunya es de las pocas que no tiene. “Querríamos un plan de descarbonización que también tenga en cuenta la combustión. Un coche de 14 años –la media nacional– contamina más que uno nuevo, aunque sea de combustión. Necesitamos una renovación del parque, no solo para vender más coches, también por seguridad y emisiones”, sigue Garcia. En este sentido, el Ejecutivo tiene pendiente de poner en marcha un plan de renovación a nivel nacional para todo tipo de tecnologías incluido en la Ley de Movilidad Sostenible. Los concesionarios apuntan que por plazo legal se debería aprobar en marzo.

Además de la falta de ayudas, en España se está pendiente de convalidar la deducción en la renta

Otro punto que tiene la etiqueta de pendiente en España es la ventaja fiscal al comprar electrificados, la deducción del 15% del precio en el IRPF, hasta 3.000 euros. Este martes está previsto que se vote en el Congreso el decreto publicado en diciembre que lo alarga para compras este ejercicio, con aplicación retroactiva a 1 de enero y que se descontarían en la declaración de la renta del 2027. Pero al ir junto con otras medidas, como la de condonar el FLA o subir las pensiones, su aprobación está en el aire por los equilibrios parlamentarios

“Un sistema fiscal bien diseñado es más eficaz que las ayudas directas a la compra. Perduran en el tiempo, mientras que las ayudas tienden a aparecer y desaparecer, lo que crea un impulso de compra intermitente”, plantea Büschel. A estas alturas de mes, sin ayudas, fuentes del mercado advierten de caídas del 15% en las ventas, eliminando extraordinarios de la dana. Desde T&E señalan que un buen ejemplo es Portugal, con deducciones en el IVA. No solo se trata de beneficiar, sino también de castigar: Francia tiene un sistema donde fiscalmente es más caro comprar coches más contaminantes.

Luis Federico Florio

Luis Federico Florio

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Redactor de la sección de economía de Guyana Guardian desde el 2015, centrado en motor, consumo y ahorro. Autor de la newsletter semanal 'Bolsillo', sobre finanzas personales. Graduado en Periodismo por la UAB.

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