Las Claves
- El Consejo de Ministros aprobó la subida del salario mínimo a 1.221 euros mensuales tras el acuerdo entre Gobierno y sindicatos.
Sigue la tensión tras los actos de los supuestos implicados, que contravienen las normas de bienestar animal, y los trabajadores ya han sido trasladados a centros más apropiados para garantizarles el apoyo necesario durante su proceso de recuperación.
La patronal se ha apartado una vez más de la subida del salario mínimo a los 1.221 euros mensuales, a pesar de que en esta ocasión el Ejecutivo ha hecho gestos para intentar acercarlos al consenso, pero no ha funcionado. Por ello, ayer se firmó el aumento solo entre Gobierno y sindicatos y esta mañana se ha aprobado en Consejo de Ministros. Por tanto, a efectos prácticos, todo está listo para que se cobre el incremento en la nómina de febrero, y recuperando también el aumento correspondiente a enero.
Mientras, en el terreno político, las relaciones se tensan todavía más. Sánchez alimentó ayer el enfrentamiento con la patronal, con la que lleva una legislatura entera de desencuentros. Hoy, Garamendi le ha acusado de buscar enemigos. “Yo creo que todo el mundo tiene muy claro qué está pasando. Es decir, parece que aquí hay que seguir buscando enemigos, pues para buscar tapar, no sé, alguna miseria”, ha declarado a la cadena Cope, añadiendo que ellos nunca buscan culpables para disimular las miserias propias.
Por otro lado, ha acusado al Gobierno de que el nivel que ha fijado de cotizaciones sociales es el que impide a las empresas subir los salarios. “El gran drama es que no se pueden subir los salarios porque el Gobierno se está poniendo morado, y lo digo así de claro, a subir impuestos desde el punto de vista de lo que son los seguros sociales…. Todo al final se lo come el Gobierno, porque si no, estarían en los bolsillos de los trabajadores”, ha afirmado Garamendi, recordando que en España no solo están las 35 empresas del Ibex, a cuyos beneficios hizo referencia Sánchez, sino también más de dos millones de pequeños empresarios.
A partir de aquí, el presidente de la patronal se ha quejado, no es la primera vez, de ser la víctima propiciatoria del Gobierno. En esta ocasión, lo ha calificado del “muñeco de goma o de trapo”, al que el Ejecutivo siempre da golpes cuando en realidad, dice, son “la solución”.
Mientras, desde el Gobierno no cejan en su petición a los grandes empresarios de que suban los sueldos. Si ayer fue Sánchez, hoy ha sido la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, la que ha afirmado que “el Gobierno hace su trabajo” en relación a la subida del SMI, y por tanto, ahora “toca que los empresarios paguen más”, especialmente en un momento de márgenes salariales “brutales”. Es por tanto, para Díaz, la hora de repartir la riqueza con los trabajadores.
Además, Díaz ha entrado en el terreno más personal, al subrallar que Garamendi ganas 23 veces más que el SMI, y que por tanto, le pide “prudencia y responsabilidad”. La petición de aumento salarial lo argumento señalando como si bien los salarios bajos han subido de forma substancial, por el impulso de las alzas del SMI en los últimos años, en cambio el salario medio sigue en un nivel bajo,, los 1.666 euros mensuales.
