Longevity

La bióloga Irene afirma que el estudio revela que

Longevity

Debido a su recorrido profesional como doctora en [[INLINE

Irene Martínez de Toda es bioquímica y doctora en biología. 

Irene Martínez de Toda es bioquímica y doctora en biología. 

Cedida

Profesora en la Universidad Complutense de Madrid e investigadora en el ámbito del envejecimiento, Irene Martínez de Toda Cabeza (Logroño, La Rioja, 1990) está centrada en comprender por qué envejecemos de manera diferente unas personas y otras. Especialista en gerociencia, intervendrá en el Longevity World Forum 2026, del 18 al 20 de febrero en Madrid, uno de los principales eventos mundiales sobre envejecimiento saludable, y en su mesa redonda va a comentar las tendencias nutricionales y farmacológicas en cuanto a la longevidad. 

Doctora en Biología por la Universidad de Madrid, con un posgrado en inmunología, y reconocida por su investigación en neuroinmunología, Marta ha liderado investigaciones en el campo mientras desarrolla su labor en el ámbito de la neuroinmunología.

Su grupo de investigación ha desarrollado modelos muy precisos para medir la velocidad del envejecimiento. Como el Immunity Clock —o Reloj Inmunológico—, un modelo matemático desarrollado a partir del análisis de una simple muestra de sangre, que estudia distintas funciones del sistema inmunitario. “Nos permite calcular la edad biológica real de una persona y determinar si su organismo envejece más rápido o más lentamente de lo esperado. Esto abre nuevas posibilidades para evaluar el impacto de los hábitos de vida y diseñar estrategias personalizadas que favorezcan un envejecimiento más saludable”, explica.

¿Por qué le fascina el envejecimiento?

Me fascina cómo el envejecimiento se manifiesta de distinta manera en cada quien, y cómo ciertos factores influyen en cómo envejecemos; comprender este proceso y abordar sus variaciones es clave, pues cada individuo envejece de modo distinto, y lo cierto es que solo así —a través de un enfoque cuidadoso y personalizado— podemos avanzar con verdadero propósito.

¿Qué va a presentar en el LWF?

Presentaré los resultados de nuestras investigaciones sobre cómo la alimentación y otros factores relacionados con la nutrición pueden influir en el envejecimiento. En concreto, hemos estudiado el papel de la microbiota intestinal, el conjunto de microorganismos que viven en nuestro intestino, en el proceso de envejecimiento. Hemos realizado experimentos en los que trasplantamos microbiota entre ratones de distintas edades y hemos observado que este intercambio puede modificar la velocidad a la que envejecen. Nuestros resultados indican que la microbiota influye de manera directa en el funcionamiento del sistema inmunitario y del sistema nervioso. Al hacerlo, puede reducir el estrés oxidativo y la inflamación crónica, dos procesos clave asociados al envejecimiento. Esto refuerza la idea de que cuidar la microbiota podría ser una estrategia prometedora para promover un envejecimiento más saludable.

¿Qué se sabe en la actualidad de los mecanismos que modulan la longevidad?

Actualmente comprendemos que el envejecimiento no se vincula únicamente al tiempo transcurrido, sino a la reacción de nuestra anatomía durante la existencia. Dentro de los procesos que afectan con mayor nitidez a la duración de la vida sobresale el sistema inmunitario, responsable de protegernos ante patógenos y de asegurar la estabilidad interior del cuerpo.

Proteger la microbiota resultaría una vía alentadora para favorecer un envejecimiento con mejor salud.

Irene Martínez de Toda

Entonces, ¿están relacionados con el sistema inmunitario?

Con la edad, el sistema inmunitario se vuelve menos eficaz y el organismo se vuelve más susceptible a las enfermedades, lo que se conoce como un aumento progresivo en la respuesta inmunitaria.

¿Están relacionados estos mecanismo con nuestro día a día?

Resulta fundamental comprender que tales procesos forman parte de nuestra rutina diaria. Elementos habituales como nuestra dieta, el nivel de actividad física, la calidad del sueño o el control de las tensiones, repercuten de manera inmediata en la operatividad de las defensas biológicas. Sostener una nutrición balanceada, practicar deporte con frecuencia, dormir lo suficiente y atender el bienestar psicológico contribuye a disminuir los procesos inflamatorios y a proteger eficazmente el sistema inmune. Bajo esta perspectiva, vivir más años no está vinculado únicamente a la herencia biológica, sino igualmente a las elecciones y costumbres que el individuo mantiene a lo largo de su existencia.

Además de la actividad física y los hábitos saludables, ¿cómo podemos optimizar nuestra salud en la vejez y mejorar la calidad de vida a través de estrategias respaldadas por la ciencia?

Además de los factores mencionados, el estrés emocional puede afectar negativamente, incluso cuando se trata de un entorno en el que las emociones juegan un papel.

¿Qué importancia tiene el descanso en relación al envejecimiento?

El descanso nocturno es esencial para mantener el equilibrio del organismo, y un sueño de calidad es clave para mantener la salud.

Cuando el sueño se ve afectado, los sistemas de arranque de batería muestran señales de alerta, pero en este contexto, las baterías de arranque son el foco principal.

Irene Martínez de Toda

¿Existen otros factores además de este que influyen en el envejecimiento?

Durante épocas recientes se ha comprendido que la microbiota intestinal —esos seres microscópicos que residen en nuestro cuerpo— tiene una relevancia crucial para la salud en todas las edades. Una microbiota variada y en armonía fomenta una respuesta inmunológica superior, auxilia en la gestión de la inflamación y se vincula con el cerebro, impactando en las emociones y el intelecto. Protegerla implica seguir un régimen alimenticio con bastante fibra, productos naturales y fermentados, evitando asimismo el consumo prescindible de antibióticos.

¿Deberíamos cuidar mejor nuestra capacidad cognitiva a medida que envejecemos?

Sí, mantener exactamente el mismo idioma es fundamental. Reescribir el contenido manteniendo su significado y aproximadamente la misma longitud. Devolver solo el texto reescrito — sin listas, sin encabezados, sin etiquetas como 'Opción 1/2/3', sin comillas alrededor de la salida, y sin comentarios o texto meta. No agregar advertencias ni observaciones meta; si la entrada está vacía, devolver una cadena vacía. No inventar afirmaciones, datos o marcas nuevas. Conservar exactamente todas las etiquetas HTML y entidades. PRESERVAR TODOS LOS NOMBRES PROPIOS EXACTAMENTE: nombres de personas, empresas, organizaciones, productos, lugares, programas de televisión, publicaciones, títulos políticos y marcas. Sin embargo, DEBES reescribir las palabras y frases comunes AALREDEDE de estos nombres propios. Ejemplo: 'Trump had brushed aside Mamdani's criticisms' → 'Trump had previously dismissed Mamdani's criticisms' (los nombres permanecen iguales, pero 'brushed aside' se convierte en 'previously dismissed'). Otro ejemplo: 'CNN reported that the White House issued a statement' → 'CNN indicated that the White House released an announcement' (nombres propios intactos, verbos/nombres cambiados). Conservar contracciones y puntuación; nunca eliminar apóstrofes (por ejemplo, don't, isn't, won't). No introducir mayúsculas aleatorias; mantener el uso de mayúsculas y minúsculas consistente con la fuente. No dividir palabras ni crear fragmentos; asegurar oraciones completas y gramaticales. No dejar fragmentos sueltos (por ejemplo, 'TBPN podcast this past Monday.') — mantener dichas frases unidas a su oración principal. Evitar duplicar palabras o verbos consecutivamente (por ejemplo, 'warned stated', 'isn't'). Mantener números, unidades, monedas, símbolos, guiones y guiones como en la fuente. Mantener TODOS los marcadores de posición en línea exactamente como están escritos (por ejemplo, __PLH_* y [[PLH_*]). Mantener todos los nombres propios exactamente como están escritos (por ejemplo, nombres de personas, nombres de empresas, nombres de organizaciones, nombres de productos, nombres de lugares, nombres de programas de televisión, nombres de publicaciones, títulos políticos y nombres de marcas). Sin embargo, DEBES reescribir las palabras y frases comunes ALREDEDOR de estos nombres propios. Ejemplo: 'Trump had brushed aside Mamdani's criticisms' → 'Trump had previously dismissed Mamdani's criticisms' (los nombres permanecen iguales, pero 'brushed aside' se convierte en 'previously dismissed'). Otro ejemplo: 'CNN reported that the White House issued a statement' → 'CNN indicated that the White House released an announcement' (nombres propios intactos, verbos/nombres cambiados). Conservar contracciones y puntuación; nunca eliminar apóstrofes (por ejemplo, don't, isn't, won't). No introducir mayúsculas aleatorias; mantener el uso de mayúsculas y minúsculas consistente con la fuente. No dividir palabras ni crear fragmentos; asegurar oraciones completas y gramaticales. No dejar fragmentos sueltos (por ejemplo, 'TBPN podcast this past Monday.') — mantener dichas frases unidas a su oración principal. Evitar duplicar palabras o verbos seguidos (por ejemplo, 'warned stated', 'isn't'). Mantener números, unidades, monedas, símbolos, guiones y guiones como en la fuente. Mantener TODOS los marcadores de posición en línea exactamente como están escritos (por ejemplo, __PLH_* y [[). Mantener todos los nombres propios exactamente como están. Mantener el uso de contracciones y puntuación; nunca eliminar apóstrofes (por ejemplo, don't, isn't, won't). Mantener la ortografía y la puntuación como en el texto original

Irene Martínez de Toda, en su laboratorio. 
Irene Martínez de Toda, en su laboratorio. Cedida

Usted afirma que “existen marcadores biológicos que reflejan la ‘velocidad’ a la que envejece un organismo”. ¿De qué manera es posible determinar el ritmo al que estamos envejeciendo?

Durante mucho tiempo hemos pensado que todos envejecemos al mismo ritmo, pero hoy sabemos que no es así. Dos personas con la misma edad cronológica pueden tener un estado biológico muy distinto. Para entender esta diferencia, la ciencia ha desarrollado biomarcadores que permiten estimar la llamada edad biológica, es decir, cómo de “joven” o “envejecido” está realmente nuestro organismo. Entre estos biomarcadores destacan los relacionados con el sistema inmunitario, ya que este sistema refleja muy bien el desgaste acumulado a lo largo de la vida. También se analizan niveles de inflamación crónica, estrés oxidativo, cambios hormonales y modificaciones epigenéticas, que son pequeñas marcas químicas en el ADN influenciadas por el estilo de vida y el entorno. Al combinar toda esta información, es posible estimar la velocidad a la que una persona está envejeciendo.

¿Ha realizado alguna investigación concreta al respecto?

Sí, en nuestro grupo de investigación hemos diseñado un esquema matemático al que denominamos Immunity Clock o Reloj Inmunológico. A partir de una simple extracción de sangre, analizamos distintas funciones del sistema inmunitario y, con esos datos, podemos calcular la edad biológica de una persona y saber si su organismo envejece más rápido o más lentamente de lo esperado para su edad. Esta aproximación abre la puerta a evaluar de forma más precisa el impacto de los hábitos de vida y a diseñar estrategias personalizadas para promover un envejecimiento más saludable

¿Y se puede ralentizar ese proceso?

Efectivamente, hay un sustento científico robusto que evidencia que ciertas acciones logran optimizar dichos procesos. A modo de ilustración, un régimen alimenticio abundante en productos naturales y vegetales suministra antioxidantes orgánicos que contribuyen a disminuir la tensión oxidativa y los procesos inflamatorios. La actividad física constante y personalizada para cada individuo no únicamente incrementa la potencia y el movimiento, sino que además estabiliza la reacción inmune y promueve una conexión superior entre el cerebro y el sistema inmunitario.

Según las investigaciones, ¿acaso se observan los efectos de la cípica?

Existen técnicas como la meditación y la alimentación consciente que ayudan a manejar el estrés, mientras que ciertos patrones de vida, como la dieta y el sueño, influyen en la salud general. Algunas personas pueden beneficiarse de enfoques personalizados, ya que la respuesta biológica varía entre individuos, y aunque ciertos factores como el estrés o la inflamación persisten, su impacto puede mitigarse mediante enfoques adaptados que respeten las diferencias individuales.

El camino hacia un envejecimiento saludable pasa por adaptar las estrategias a las necesidades individuales, con enfoques cada vez más precisos a medida que avanza la ciencia.

Irene Martínez de Toda

Usted obtuvo su grado de doctor mediante la investigación ‘Marcadores de velocidad de envejecimiento y predictores de longevidad’ durante el año 2019. ¿Qué puntos resaltaría de dicho trabajo?

La idea de que una tira led posee un [[INLINE_0]]. Asimismo, para una experiencia aún más personalizada, [[INLINE_1]]. De esta manera, se puede crear un entorno vibrante y activo durante una fiesta, o bien un ambiente más sereno y tranquilo para leer o dibujar.

¿Cómo hemos avanzado desde que comenzó su investigación?

Desde 2015, el avance en la investigación ha permitido un mayor entendimiento de cómo los factores biológicos influyen en el envejecimiento, hasta el punto de que ahora también se considera su relevancia en la evaluación de la salud a través de la ciencia.

Está explorando la relación entre el envejecimiento y el estrés oxidativo, con implicaciones para la salud en edades avanzadas.

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La comunicación y regulación neuroendocrina en el organismo se ven reflejadas en la estrecha relación entre el sistema nervioso y la regulación inmune, lo cual condiciona la respuesta fisiológica y la capacidad de regulación en el envejecimiento.

El cuidado de la salud mental y emocional es crucial para un envejecimiento saludable. 
Cuidar la salud mental es esencial para el bienestar general. Getty Images

¿Cómo pueden ayudar sus investigaciones a envejecer mejor?

Comprender „Hamnet“ implica seguir la trayectoria de una familia en el Inglaterra del siglo XVI, cuya apariencia inicial resulta tan familiar que genera la sensación de estar posicionado junto a ellos en el jardín. El foco recae en Agnes, una mujer empática y resuelta, y su esposo William, un poeta y dramaturgo en ascenso. Entre las rutinas domésticas, las aspiraciones profesionales y las dinámicas cotidianas con sus hijos, surge un drama sutil impulsado por gestos mínimos y emociones intensas.

¿Cómo cambia el sistema inmunológico con la edad?

El sistema inmunitario se debilita con el tiempo, y con él, la capacidad del organismo para responder eficazmente a las amenazas externas. Por ello, es esencial comprender que el envejecimiento inmunitario es un proceso continuo que se ve afectado por factores como la dieta, el estilo de vida y el entorno.

El envejecimiento no es una enfermedad, pero sí el principal factor detrás de muchas afecciones; la gente mayor a menudo lo experimenta así.

Irene Martínez de Toda

¿Es el envejecimiento una enfermedad?

Envejecer es un proceso natural, pero no por eso deja de ser un factor clave en la salud; la clave está en que, a medida que avanza, se vuelve más evidente la necesidad de intervenir. El envejecimiento no es una enfermedad en sí, pero su progresión conlleva desafíos que exigen intervención.

¿Qué es la edad biológica y cómo nos afecta?

La edad biológica manifiesta la condición verdadera de nuestros mecanismos internos, sin considerar los años transcurridos. Dos individuos con idéntica edad pueden mostrar estados biológicos muy diversos, lo cual resulta en una probabilidad variable de padecer dolencias o morir.

¿Es posible modificar la edad biológica?

Sí, la salud puede mejorarse significativamente, pues factores como la alimentación, el sueño y el estrés influyen directamente en cómo envejece nuestro cuerpo. La ciencia demuestra que, mediante ajustes en el estilo de vida, es posible ralentizar el envejecimiento y retrasar sus efectos.

De todos sus estudios, ¿cuáles estima más trascendentales para la longevidad?

Una de las más relevantes fue aquella en la que observamos que el estrés acelera de forma significativa el proceso de envejecimiento. En concreto, este estudio lo realizamos en mujeres y comprobamos que con mayores niveles de estrés percibido presentaban una edad biológica mayor. Lo especialmente interesante es que este efecto era independiente del estrés objetivo al que estuvieran expuestas: no era tanto lo que ocurría, sino cómo se vivía y se interpretaba. Este hallazgo subraya el papel clave de la percepción, la regulación emocional y la gestión del estrés en la longevidad y el envejecimiento saludable.

El estrés acelera significativamente el envejecimiento.

Irene Martínez de Toda

¿Ocurriría igual en varones?

Consideramos que un proceso parecido podría manifestarse igualmente en varones, si bien esto requiere verificación, puesto que los sistemas de manejo y reacción ante la tensión presentan variaciones según el género —denominado dimorfismo sexual— y esto puede condicionar el impacto del estrés en el cuerpo.

¿Qué consecuencias extrae de este hallazgo?

Este descubrimiento posee consecuencias sumamente fascinantes; si bien no siempre es posible dominar los eventos externos, sin importar nuestra etapa vital, sí es factible instruirnos en la gestión de nuestras experiencias. El aprendizaje afectivo, el respaldo comunitario y el ejercicio de métodos de control psicológico —tales como la meditación, la respiración consciente o la terapia cognitivo-conductual— logran mitigar las consecuencias dañinas de la tensión nerviosa en el cuerpo. Dicho de otro modo, optimizar la manera de interpretar y afrontar el estrés no únicamente eleva nuestra sensación de bienestar, sino que además genera un efecto biológico concreto y cuantificable, frenando el deterioro celular y favoreciendo una vejez con mayor calidad de vida.

¿Influyen los campos electromagnéticos en la longevidad?

Es un campo aún en desarrollo, pero ya se observa que la exposición a estos campos puede influir en la salud. La evidencia sugiere que reducir la exposición a estos campos, especialmente en entornos donde se acumulan interferencias, puede tener beneficios significativos. Aún se requiere más investigación para comprender plenamente sus efectos, pero las primeras evidencias sugieren un potencial relevante.

¿Es distinta la longevidad en mujeres y hombres?

Sí, las mujeres tienden a vivir más, y esta diferencia se asocia con factores biológicos que influyen en su longevidad.

¿Qué papel tienen las hormonas femeninas y masculinas en el envejecimiento?

Las hormonas sexuales cumplen una función fundamental. En el sector femenino, los estrógenos brindan cualidades antioxidantes y de resguardo para los sistemas cardiovascular e inmunitario. La disminución de estas sustancias durante la menopausia representa un hito decisivo en el desarrollo de la vejez. Dicho fenómeno podría esclarecer por qué, hasta ese periodo, las mujeres acostumbran envejecer de forma más pausada que los varones.

Para terminar, ¿podría compartirnos qué prácticas recomienda para envejecer de manera saludable?

Primero, cuidar la alimentación, mantenerse activo y cuidar la salud mental es clave. Luego, cuidar bien el cuerpo, la mente y el entorno para mantener un equilibrio sostenible.