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La confesión de Máxima de Holanda sobre su entrada a la familia real: “No es fácil”

En un acto

La argentina ha compartido cuál fue su talón de Aquiles cuando conoció al entonces príncipe Guillermo Alejandro

La reina Máxima de Holanda durante su visita a Milán

La reina Máxima de Holanda durante su visita a Milán

Marco Piovanotto

Máxima de Holanda es una de las reinas más queridas de Europa. Su espontaneidad, sensibilidad y empatía son algunos de los puntos fuertes de la royal, que vio cómo su vida cambió en la Feria de Abril de 1999, cuando conoció al entonces príncipe Guillermo Alejandro en una caseta del Real Club de Andalucía.

Allí surgió una amistad que, con el tiempo, se convertiría en una de las historias de amor más consolidadas de las monarquías europeas. En febrero de 2001, la pareja se comprometió y la argentina Máxima Zorreguieta inició su preparación para ser princesa y, en un futuro, convertirse en la nueva reina del país que la adora.

La reina Máxima se ha ganado la simpatía de muchas personas con su espontaneidad
La reina Máxima se ha ganado la simpatía de muchas personas con su espontaneidadREMKO DE WAAL / EFE

Pero este paso tan importante supuso dejar toda su vida como la conocía y trasladarse a vivir a a palacio, donde tuvo que aprender la historia de la monarquía holandesa, así como el idioma oficial, su gran talón de Aquiles. Así lo ha reconocido ella misma en un acto al que ha acudido esta semana, donde ha recordado sus primeros meses en La Haya.

Con el humor que la caracteriza, Máxima ha asegurado que aprender el neerlandés “no es fácil” y para muestra, ha explicado la divertida confusión que tuvo con la palabra “boterham”, que pensaba que se refería a mantequilla o jamón, pero que, en realidad, es una rebanada de pan que es muy típica en el desayuno de los holandeses. Una anécdota que ha hecho reír a todos los presentes.

La reina Máxima ha compartido su dificultad con el neerlandés en un acto público
La reina Máxima ha compartido su dificultad con el neerlandés en un acto públicoKoen Van Weel

Con constancia y paciencia, la reina de los holandeses consiguió aprender el neerlandés con clases en Nueva York, el juego de palabras Lingo y viendo mucha televisión para aprender bien la pronunciación. Pero eso no significa que se haya olvidado de sus raíces, ya que con sus hijas, las princesas Amalia, Ariane y Alexia habla español, como así lo demostró el año pasado la heredera cuando inauguró el jardín de tulipanes en la plaza de Oriente de Madrid. Ella misma donó estas flores como muestra de agradecimiento por cómo la había acogido la ciudad donde se refugió cuando recibió amenazas de muerte.

Los Reyes de los Países Bajos junto a sus hijas, las princesas Amalia, Ariane y Alexia
Los Reyes de los Países Bajos junto a sus hijas, las princesas Amalia, Ariane y AlexiaREMKO DE WAAL / EFE

Durante su preparación como royal, Máxima de Holanda contó con la ayuda de Lieke Gaarlandt, la dama de honor de la entonces reina Beatriz. Fue la encargada de enseñarle la cultura de los Países Bajos y las estrictas normas de la Familia Real que ahora conoce a la perfección, como el idioma.