Historia y vida

Documentos desclasificados de la CIA revelan un plan para convertir a ciudadanos en asesinos

En 1954

El Proyecto Artichoke estaba diseñado tanto para actuar en países extranjeros como contra funcionarios estadounidenses

La portada del documento desclasificado por la CIA, con varias partes censuradas

La portada del documento desclasificado por la CIA, con varias partes censuradas

Central Intelligence Agency

Un programa secreto de la CIA ideó en la década de 1950 un plan para lavar el cerebro a individuos normales y corrientes y utilizarlos como asesinos involuntarios contra los propios líderes estadounidenses, según revelan una serie de documentos desclasificados por la agencia de inteligencia estadounidense.

El Proyecto Artichoke (‘Alcachofa’) fue uno de los cuatro experimentos de la CIA para realizar ejercicios de control mental entre 1949 y 1974. Esta iniciativa, desarrollada en 1954, tenía como objetivo determinar si un individuo podía ser inducido a cometer un asesinato contra su voluntad.

Evaluando un problema hipotético

Los papeles publicados en la Reading Room de la Agencia Central de Inteligencia no confirman si el programa se puso en práctica en la vida real, pero si detallan que se solicitó a un equipo del proyecto -que incluía expertos en interrogatorios, especialistas en drogas y psiquiatras o psicólogos- que evaluara un problema hipotético.

Bajo el encabezado de “¿Puede una persona de ascendencia (censurada) ser inducida a cometer un intento de asesinato involuntariamente bajo los efectos de Artichoke?”, el memorando proponía que hombre extranjero de unos “35 años, con buena educación, dominio del inglés y bien establecido social y políticamente en el gobierno (censurado), fuera inducido a cometer un acto, involuntariamente, contra un político prominente (censurado) o, de ser necesario, contra un funcionario estadounidense”.

El Proyecto Artichoke estudiaba métodos de control mental en ciudadanos normales y corrientes
El Proyecto Artichoke estudiaba métodos de control mental en ciudadanos normales y corrientesCentral Intelligence Agency

El documento señalaba que “el acceso al sujeto sería extremadamente limitado, probablemente circunscrito a una sola reunión social”. “Dado que el sujeto es un bebedor empedernido, se propuso drogarlo subrepticiamente mediante un cóctel alcohólico en una fiesta social, aplicarle Artichoke e inducirlo a cometer el acto de intento de asesinato posteriormente”, continuaba.

“Tras el intento de asesinato, se asumió que el sujeto sería detenido por el gobierno (censurado) y, por lo tanto, eliminado”, decía el memorando. El equipo del proyecto, que había visitado ese país por ahora desconocido entre el 8 y el 15 de enero, respondió, sin embargo, que no consideraba viable el plan porque no tendría “suficiente control sobre el sujeto”.

El documento, del 22 de enero de 1954, indicaba “sobre la primera misión (de Artichoke)” que considerando “la velocidad” a la que se tuvo que operar, creían que el plan “salió excelentemente bien”. “Estuvimos listos cuando se nos solicitó apoyo, aunque la operación no se materializó”, continuaban los especialistas.

El coronel Sheffield Edwards, uno de los responsables de este plan de control mental de alto secreto para influir en el comportamiento humano y la manipulación psicológica, fue más tarde, según informes antiguos, el agente de la CIA asignado al equipo que atentó contra la vida del primer ministro cubano Fidel Castro.

El coronel Sheffield Edwards fue el primer director de la Oficina de Seguridad de CIA y diseñador del Proyecto Bluebird, precursos de Artichoke y MKUltra
El coronel Sheffield Edwards fue el primer director de la Oficina de Seguridad de CIA y diseñador del Proyecto Bluebird, precursos de Artichoke y MKUltraWikipedia

Artichoke sirvió como precursor del programa MKUltra, también de la Agencia de espionaje estadounidense, que posteriormente amplió los experimentos de psicoterapia a mayor escala. Muchos archivos fueron destruidos en la década de 1970, por lo que se desconoce el alcance total de la investigación y su grado de avance.

Este tipo de proyectos de la CIA ha dado pie a múltiples teorías de la conspiración en las últimas décadas, incluyendo el asesinato del presidente John F. Kennedy o el intento de acabar con la vida de Donald Trump antes de las últimas elecciones de Estados Unidos.

En noviembre, el congresista Tim Burchett, de Tennessee, incluso afirmó, sin pruebas, que Thomas Crooks, detenido por el atentado contra Trump, estaba bajo el influjo de un programa de control mental que seguía transformando a ciudadanos estadounidenses en asesinos en potencia, según el Daily Mail.

David Ruiz Marull

David Ruiz Marull

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Periodista

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