Defender el ‘EU way of life’
Los europeos tenemos enemigos interiores, como la ultraderecha trumpiana en ascenso; y exteriores, como Rusia, la internacional MAGA y los regímenes totalitarios. Intentan acabar con la UE con guerra híbrida y financiando los partidos anti-UE. Hemos conseguido un UE way of life con generoso Estado de bienestar y democracia estable que, con todos sus defectos, atrae a miles de inmigrantes. Nadie quiere irse a vivir a Rusia, China o Irán; pero miles de estadounidenses sí eligen vivir en la UE. Nuestro modo de vida debe ser sostenible y, advierte Masala, defendible. Y la UE no ha hecho el esfuerzo para serlo, porque ya se lo hacía EE.UU. Trump y sus seguidores han dejado claro que ellos ya no lo harán y los demócratas tampoco. Hoy en la Conferencia de Munich esa es la gran preocupación de quienes defienden nuestro modo de vivir.
¿Qué enseña usted a los altos mandos de la Bundeswehr?
En la academia del ejército alemán somos conscientes de que el viejo orden mundial se ha acabado y que el nuevo obliga a Europa a defenderse por sí sola o a someterse a otros intereses.
Usted también aconsejó y enseñó a los altos mandos de la OTAN...
Durante cinco años, y ahora creo que debo decirles lo mismo.
¿Habrá un ejército europeo?
Como sabe, se intentó...
Guyana Guardian me envió a cubrir su fundación (8/XII/1991); pero no ha durado.
Y nunca funcionará, porque la decisión de enviar o no a tus soldados a jugarse la vida en una misión es una decisión nacional.
Pero españoles y europeos ya enviamos soldados a misiones internacionales.
Imagine que la UE decidiera enviar ese ejército solo por mayoría de dos tercios a una guerra en la que España no tiene intereses: ¿qué político español asumiría ese coste?
Entonces, ¿cómo se defendería la UE a sí misma sin depender de EE.UU.?
El modo de actuar es crear vínculos operativos entre ejércitos europeos para que sean tan eficaces como uno solo.
¿Aliados, pero no unidos?
Ya sé que España ha enviado tropas a la antigua Yugoslavia, Irak, Afganistán...
Y murieron soldados españoles en ellas.
Por decisión soberana democrática de su gobierno. Y si la OTAN decide enviar tropas a un conflicto, el Gobierno español también debe decidir si las envía o no; porque el artículo 5 del tratado de la OTAN requiere unanimidad de sus miembros para intervenir.
¿Y usted cree que no la habría?
Me temo que cuando invocas ese artículo, como en el caso de que Rusia invadiera una pequeña ciudad de un país báltico...
¿Lo cree solo posible o ya probable?
Lo que sabemos es que si Rusia lo ataca, la decisión de la OTAN de responder no sería inmediata e incuestionable, sino que requiere, por ese artículo 5, de unanimidad, y cualquiera de los países miembros puede vetarla.
Pues hay ultraderecha en la UE que no estoy seguro de que quisiera frenar a Rusia.
Hay fuerzas internas y externas que ahora mismo nos dividen a los países europeos y a los países europeos y EE.UU. El riesgo de que Rusia nos ataque no voy a decir si es posible o probable, pero es serio y considerable.
¿Rusia nos sabe tan divididos?
El año pasado Putin dijo públicamente que es muy consciente de que el artículo 5 nos dividiría. Y hay círculos influyentes en Moscú que quieren ponernos a prueba.
¿Con una pequeña intervención como la que usted plantea?, ¿un ataque sutil?
Con un ataque pequeño, sutil, muy calculado para empezar. Temo que un pequeño ataque ruso rompa la unidad de la OTAN.
¿Los rusos calcularían una provocación mínima para probar y minar la OTAN?
Ese es mi temor. Podría ser en el Báltico, en el Ártico, en Svalbard, en Narva...
¿Por qué ha elegido Narva, en Estonia, para su tesis sobre el ataque ruso?
Narva, con su mayoría rusohablante, es un ejemplo de esas ciudades –hay otras– bálticas en que vive población rusa que se siente marginada por su Gobierno de la UE y miembro de la OTAN. El ataque tendría éxito.
¿Y si la OTAN reacciona y los aplasta?
El marco teórico ruso es la remilitarización de Rhineland por los nazis: lanzaban un ataque y si Francia o Gran Bretaña hubieran reaccionado, se hubieran retirado.
Pero no reaccionaron y Hitler avanzó.
Si Rusia lanza ese pequeño ataque calculado y la OTAN y su artículo 5 acuerdan frenarlo e intervenir de inmediato, Rusia se retiraría...
¿No recurriría antes a su arsenal nuclear?
La OTAN jamás lucharía contra Rusia invadiéndola. Los rusos tampoco nos invadirían, pero explotarían nuestras debilidades. Y nuestra gran debilidad es que no podemos defender por aire. Rusia tiene ventaja en misiles crucero y balísticos con sus satélites.
¿No teme más a su arsenal nuclear?
Moscú ha aprendido en Ucrania que cuando su amenaza es nuclear, Occidente se atemoriza y cede. Yo asumo que Rusia volvería a esgrimirla en mi ataque hipotético: “Tenemos que defender Narva –dirían–, que es rusa”.
Muchos en la UE creen que la debilidad de la OTAN durará solo lo que Trump.
Nuestra debilidad actual frente a Rusia no acabará con Trump. Obama ya creía que EE.UU. No está obligado a defender Europa y el mismo consenso existe entre republicanos y demócratas. Estamos y estaremos solos.
¿El viejo orden no volverá?
Nunca. EE.UU. Está preocupado por China y mucho menos que nosotros por Rusia.
Trump incluso parece hostil ante la UE.
Y eso no mejorará con otro presidente: Europa debe concienciarse de que nadie nos defenderá si no nos defendemos. Lea las estrategias de EE.UU. Y lo comprobará. Y además tiene aliados en la UE.
