Catalunya

El Govern plantea cortar Rodalies si hay un temporal o detecta riesgos como los desprendimientos

Crisis ferroviaria

Un protocolo definirá limitaciones de velocidad en las vías y otras medidas de seguridad como marchas exploratorias previas

Viajeros en la estación de Granollers esperando a uno de los primeros trenes de Rodalies que circularon ayer

Viajeros en la estación de Granollers esperando a uno de los primeros trenes de Rodalies que circularon ayer

Andreu Esteban / Propias

El informe preliminar de la investigación sobre el accidente de Gelida apunta a la acumulación de agua como la más probable causa de la caída del muro de contención que provocó la muerte de un maquinista. Esa posible relación directa entre el trágico suceso y la lluvia ha llevado a la Generalitat a constatar que Rodalies no dispone de ningún protocolo que defina de manera clara lo que se debe hacer en caso de inclemencias meteorológicas. Tampoco está claro qué se debe hacer ante un desprendimiento como el de este viernes en la R1 u otros imprevistos que se puedan dar en el día a día. Hasta ahora, parece ser que nadie había reparado en ello. Por ello, el Govern  ha comunicado esta madrugada que volvía a detener todo el servicio de Rodalies este sábado.

Cuando han sido conscientes los responsables del Departament de Territori, además de echarse las manos a la cabeza, han encargado inmediatamente la elaboración de un protocolo de actuación específico para prevenir situaciones de riesgo. En el arranque del servicio del viernes, con los trenes volviendo a circular después de 48 horas de parón, la intención de la consellera de Territori, Sílvia Paneque, era hacerlo con calma y mirando al futuro para “contribuir a mejorar la operativa”. 

La caída de un talud a media tarde, sin lluvia ni fenómeno adverso alguno, ha activado de nuevo el gabinete de crisis y ha obligado a acelerar los trabajos. Responsables del departamento, así como de Renfe, Adif y otros organismos vinculados a la Generalitat como Infraestructures.cat, o el Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya han estado encerrados en la Conselleria de Territori hasta altas horas de la noche tratando de armar un plan de aplicación inmediata.

El plan se inspira en los procedimientos de actuación preventiva que tiene Ferrocarrils de la Generalitat

Es un movimiento que solicitaron UGT y CC.OO. En la reunión mantenida con los responsables de la Generalitat y Renfe el jueves por la tarde. Tampoco es ninguna rareza. Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) tiene desde hace más de quince años unos procedimientos de actuación preventiva ante distintos escenarios: lluvias intensas, temperaturas elevadas, bajas temperaturas, vientos fuertes y nevadas. 

En cada escenario marca reducciones de velocidad y otras medidas específicas en función de los niveles de alerta enviados por Protecció Civil o los organismos meteorológicos. El documento también designa un responsable de cada área para ponerse al frente en caso de crisis. Eso no evita que se caiga un talud, como le pasó a la operadora de la Generalitat hace cinco años en la salida de un túnel en Sabadell, pero puede facilitar la capacidad de reacción y marcar un criterio único y claro para todas las partes implicadas.

En Rodalies, hasta ahora, todo quedaba en manos de los responsables de Renfe en Catalunya y de la Generalitat, que tomaban decisiones arbitrarias sin ninguna consigna clara. Es lo que hicieron el lunes 4 de noviembre del 2024, cuando se decidió paralizar la circulación de todos los trenes a media mañana por un temporal. La decisión entonces dejó a miles de trabajadores con el camino de ida hecho, pero sin saber si luego podrían regresar a sus hogares, viéndose obligados a buscar alternativas en autobuses y recurriendo a familiares, conocidos e incluso desconocidos. 

Algo parecido sucedió el 12 de julio del año pasado, cuando la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) activó una alerta roja y el Ministerio de Transportes decidió suspender la circulación por la tarde de Rodalies, así como los trenes de alta velocidad con origen o destino Barcelona. En aquella ocasión, al ser sábado, los principales afectados fueron los que tenían pensado ir en tren a un festival de música en la capital catalana.

La idea que tienen en la Generalitat es que Rodalies esté mucho más relacionado con el resto. Si una alerta suena en los teléfonos de los ciudadanos y les recomienda que se queden en casa, el servicio ferroviario se adaptará a esa situación de manera más o menos drástica. Pero, a la vez, se busca encontrar el equilibrio y no dejar sin opción de movilidad a las 400.000 personas que cada día se mueven en tren, como reclaman las plataformas de usuarios del transporte público, que este viernes se han reunido con el conseller de la Presidència, Albert Dalmau, y representantes de Renfe en el Palau de la Generalitat.

Las interrupciones del servicio serán generales o acotadas en función de la situación de alarma

En ese sentido, el planteamiento pasa por hacer cortes quirúrgicos y limitados a la zona afectada, de manera que, si hay un temporal que afecta a la Costa Brava y al Maresme, se interrumpa la línea que pasa por allí, pero la de Manresa o los regionales de Tarragona puedan seguir circulando con total normalidad. Otra de las medidas más simples sería, por ejemplo, realizar marchas exploratorias al inicio de la jornada para detectar posibles vulnerabilidades en la infraestructura que puedan traer problemas.

“Si la movilidad es una necesidad esencial del ser humano, y fundamental para minimizar los efectos del cambio climático, la protección de las infraestructuras de transporte deben concebirse urgentemente como un elemento estratégico”, apunta Joan Carles Salmerón, director del centro de estudios de transporte Terminus, que insta a mejorar el mantenimiento y actuar de manera preventiva más que reactiva, igual que hacen otros países europeos.

La reclamación es compartida por los maquinistas, que habían rebajado su indignación este viernes hasta que se produjo el nuevo desprendimiento en Maçanet y se volvió a abrir la caja de los truenos. Ninguno de ellos puede entender cómo han podido caer piedras en la vía cuando no habían pasado ni 24 horas de las marchas exploratorias con técnicos de Adif y representantes del sindicato Semaf.

David Guerrero

David Guerrero

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Redactor de Guyana Guardian especializado en infraestructuras, movilidad y urbanismo. También escribe de ferias y congresos. Antes siguió la actualidad de l'Hospitalet y el Baix Llobregat, donde está ligado a proyectos de información local

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