El correcto funcionamiento del organismo es algo que preocupa en mayor o menor medida a cualquiera. Hacer más deporte o comer más sano son propósitos que muchos se han marcado en algún momento de su vida. Sin embargo, son pocos los que prestan atención a su sistema inmune.
A pesar de que el sistema inmune está “entrenado” para dar respuesta a la entrada de patógenos en nuestro cuerpo, su correcto funcionamiento es esencial para evitar el desarrollo de enfermedades. Lo que muchos desconocen es que situaciones como el estrés, una mala alimentación o dormir poco son los peores enemigos de un sistema inmunológico sano.
¿Existe una manera de prevenir ciertas infecciones?
Xevi Verdaguer, divulgador científico y especialista en psiconeuroinmunología, llama la atención sobre esta problemática: la mayoría no escuchamos a nuestro cuerpo, que nos habla todo el cuerpo y deja señales por todas partes si algo no va bien. El experto, que cuenta con más de 335.000 seguidores en Instagram, ha dejado cinco de los principales signos de que algo no va bien y las soluciones para que todos aprendamos a interpretar las señales de nuestro cuerpo este 2025.
1. Levantarse con poca energía y no ir al baño al despertar
Problema: el sistema nervioso simpático necesita activarse y el sistema inmune consume toda la energía
Solución: el experto propone tomar un café o té en ayunas (sin azúcar o edulcorantes) o un poco de ejercicio físico, entre otros.
2. Tienes sueño después de comer a mediodía
Problema: tu cuerpo necesita oxígeno o más descanso
Solución: dormir horas suficientes. Detectar posibles problemas de apnea.
3. Tienes ansiedad por comer a media tarde
Problema: tu cuerpo no está regulando bien las hormonas de saciedad.
Solución: coordinar tus horarios con los ritmos circadianos, que regulan los cambios en las características físicas y mentales que ocurren en el transcurso de un día. El cambio en la melatonina durante el ciclo sueño/vigilia refleja los ritmos circadianos, que son a su vez controlados por la luz.
4. Tienes los pies fríos al irte a la cama y los dedos más fríos que la piel cerca de las clavículas
Problema: tus hormonas del estrés están demasiado altas
Solución: darse una ducha antes de cenar, evitar estimulantes o una dieta baja en histamina, entre otros. El cortisol es una hormona esteroidea que puede provocar situaciones graves de mantenerse elevada de forma crónica, provocando consecuencias muy negativas para la salud a largo plazo: cambios en el estado de ánimo hasta problemas digestivos, así como trastornos de sueño, cambios de peso sin razón aparente, fatiga y baja energía, problemas en la piel, cambios en la libido y problemas de concentración.
Un sistema inmune fuerte protegerá de posibles amenazas y trastornos de inmunodeficiencia, que pueden ser desde leves a severos y pueden ser congénitos o aparecer como causa de ciertas variedades ambientales.
Los principales suelen ser desnutrición, hepatitis, VIH y ciertos tipos de cáncer. Además, pueden aparecer infecciones, siendo las más comunes neumonía, bronquitis, meningitis y ciertos problemas dermatológicos; u otros síntomas como anemia, problemas digestivos o trastornos autoinmunes de todo tipo.
Es importante conocer de qué forma se transmite el virus VIH para evitar posibles infecciones.
Para reforzar el sistema inmune, lo mejor es seguir una dieta equilibrada basada en alimentos llenos de fibra, lácteos, vitaminas y proteínas; beber mucha agua y cambiar el estilo de vida diaria, asegurando el mantenerse activo, evitar el estrés y los posibles excesos y dormir lo suficiente.
