Isabel Bermúdez, psicóloga familiar: “Si un niño dice que se odia a sí mismo, no lo corrijas: pregúntate si tú también reaccionas así”
Psico-up
La experta en salud mental infantil invita a madres y padres a reflexionar sobre su propia autoexigencia antes de censurar los discursos negativos de sus hijos
Carmen Esteban, psicóloga infantil: “El internet que usan tus hijos es como el señor que vendía caramelos en la puerta del cole, solo que ahora está en tu casa”

La psicóloga Isabel Bermúdez ofrece claves para acompañar emocionalmente a los niños

¿Qué hacer cuando un niño, en un momento de frustración, dice frases como “soy tonto”, “todo lo hago mal” o “me odio a mí mismo”? La psicóloga familiar Isabel Bermúdez, especialista en psicología infantil y perinatal, lanza un mensaje contundente a través de su cuenta de Instagram: no lo corrijas de inmediato, y observa también cómo actúas tú cuando algo te sale mal.
No lo corrijas: escúchale primero
Reaccionar desde la calma y la comprensión es clave cuando un niño expresa autocrítica o frustración
“Muchos padres se asustan cuando escuchan estas frases de sus hijos y es normal”, comienza explicando la fundadora de la clínica Psico-up, en Tenerife. Sin embargo, la experta aclara que este tipo de reacciones no siempre evidencian un trastorno emocional, sino una baja tolerancia a la frustración y, en muchos casos, un alto nivel de autoexigencia.
La clave, señala Bermúdez, está en la manera en que los adultos responden a estas expresiones de dolor emocional. “No cometas el error de enseguida ir a corregirle y decirle que eso no se dice, que no está bien, que no es correcto o que no se puede tratar así”, advierte. En su lugar, propone abrir un espacio de diálogo y reflexión desde la calma, con preguntas que ayuden a comprender el origen del malestar: “¿Qué ha pasado? ¿Por qué te sientes así? ¿Por qué piensas eso?”.
Somos el espejo en el que se miran
La psicóloga invita a madres y padres a revisar su propia autoexigencia como modelo para sus hijos
Además, Isabel Bermúdez invita a examinar si como adultos también tendemos a hablar mal de nosotros mismos en situaciones similares. “Somos el espejo donde se miran nuestros hijos”, recuerda. Es posible que esa autocrítica tan dura haya sido aprendida en casa, viendo a sus referentes reaccionar de forma semejante ante un error o un fracaso.
La psicóloga insiste en normalizar el error como parte del proceso de aprendizaje. “Todo el mundo comete errores, no pasa nada. Para aprender también hay que equivocarse”, asegura. Y subraya que lo más importante no es evitar fallar, sino volver a intentarlo siempre, con el apoyo incondicional de quienes nos rodean.
Las palabras de Isabel Bermúdez han tocado la fibra de muchos padres y madres que no siempre saben cómo reaccionar ante frases tan duras en boca de sus hijos. La psicóloga invita a mirar más allá de la conducta y a dejar espacio para la reflexión, sin castigos ni correcciones automáticas. En su enfoque, el vínculo emocional, la empatía y el ejemplo que damos como adultos son claves para acompañarles de verdad.
