Álvaro Fernández, farmacéutico: ''Las piscinas públicas no son solo un lugar para chapotear y socializar, son auténticos gimnasios para tu sistema inmune''
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Álvaro Fernández, farmacéutico

En una de sus últimas publicaciones en Instagram, plataforma en la que acumula más de 1,4 millones de seguidores, Álvaro Fernández, conocido popularmente en redes sociales como 'Farmacéutico Fernández', compartió una reflexión que llamó la atención de su audiencia.
El creador de contenido habló sobre la Teoría de la Inmunoestimulación Acuática Comunitaria, una hipótesis que sostiene que las piscinas públicas no son solo un lugar para pasar el rato, disfrutar del agua y socializar, sino que también funcionan como auténticos gimnasios para el sistema inmunológico.
El especialista explicó que las personas que acuden a estos espacios acuáticos públicos se exponen a un cóctel biodiverso de microbios benignos traídos por gente de todas partes y a microdosis de patógenos debilitados por el cloro y el sol, una ''especie de vacuna de espectro amplio'' natural. También explicó que los asiduos a estas piscinas se exponen a sudor, saliva accidental y micropartículas de piel ajena, lo que fortalece sus defensas.
''La teoría predice que quienes nadan en piscinas públicas tendrían un sistema inmune más versátil que quienes lo hacen en piscina privada y una piel con variedad microbiana comparable a la de un viajero por tres continentes'', expresó el experto en el post de la plataforma de color rosa.

A modo de conclusión, el creador digital recomendó a sus seguidores visitar estos espacios y considerar cada baño un ejercicio de inmunoterapia comunitaria que, además, resulta muy económico.
¿Ropa interior debajo del traje de baño?
En otra publicación reciente, Fernández abordó el tema de la ropa interior debajo del bañador, una práctica muy extendida en nuestra sociedad, sobre todo entre la población masculina, y que los profesionales del sector desaconsejan.
''Lo de llevar el calzoncillo debajo del bañador para que se vea la marca es una horterada, pero es que además tiene más desventajas. Lo primero es que el bañador está diseñado con un tejido que se seca rápido para evitar la irritación, la infección y alguna cosa incluso peor. Si te pones debajo un calzoncillo de algodón, le quitas su función (...) Entre el calor y la humedad se recalientan los testículos, que están ahí cociéndose. Eso disminuye la calidad del esperma'', expresó el especialista.
Con su peculiar sentido del humor, el farmacéutico terminó su intervención recomendando a su público no repetir este patrón social y destacando que la gran mayoría de los bañadores traen una redecilla para sujetar y proteger la zona genital, por lo que las excusas de muchas personas pierden efecto.