Bienestar

Luis Miguel Real, psicólogo: ''Un límite no busca cambiar al otro. No es un ultimátum ni una amenaza, sino una decisión sobre tu propia conducta''

Bienestar emocional

Luis Miguel Real, psicólogo

Luis Miguel Real, psicólogo

Fuentes propias

El psiquiatra Rafael Benito Moraga defiende que establecer límites para proteger nuestra integridad física y mental no es egoísta, sino una forma de autocuidado. Según su criterio, las personas que han sufrido traumas en la infancia pueden tener dificultades tanto para poner límites como para aceptarlos, ya que lo vivido en las relaciones tempranas moldeó su forma de relacionarse y generó ciertas expectativas sobre los demás.

En una de sus últimas publicaciones en X, el psicólogo Luis Miguel Real abordó esta cuestión y aclaró que aprender a establecer límites es fundamental para generar vínculos sanos y alcanzar el bienestar emocional.

''Poner límites a la gente no es para castigarla ni para humillarla. No es una venganza encubierta ni una forma de imponer poder, sino algo mucho más sencillo y mucho más importante: recordar que tú también mereces respeto y ser tenida en cuenta. El problema es que muchos límites se viven como ataques, sobre todo por quienes se han acostumbrado a no tenerlos. Cuando alguien empieza a decir 'esto no', 'así no' o 'por aquí no paso', enseguida aparece la culpa y te dicen que eres dura, egoísta o conflictiva'', comenzó explicando el especialista.

El autor de No pienses en un oso verde o La mentira de la fuerza de voluntad recalcó que marcar un límite no es hacer daño y que no busca cambiar al otro: ''No es un ultimátum ni una amenaza, sino una decisión sobre tu propia conducta. Como no puedes controlar a los demás, puedes decidir qué toleras y qué no''.

Un hombre reflexionando
Un hombre reflexionandoPexels

Antes de finalizar su intervención en la plataforma de Elon Musk, Real señaló que muchas personas no ponen límites por miedo a incomodar, generar conflictos o perder a alguien. Callarse y aguantar puede funcionar temporalmente y dar lugar a un estado de calma que resulta cómodo, pero, tal como comentó, a largo plazo ese silencio acabará borrándote por completo. 

Es natural sentir malestar

A modo de conclusión, el experto explicó que es normal sentirse perdido durante este proceso tan duro, ya que implica romper una dinámica que ya no te sirve, poniendo en riesgo tu tranquilidad para intentar mejorar tu día a día. 

''Un límite sano no humilla y no ridiculiza. No necesitas gritar ni justificarte durante horas. Se puede decir con calma y firmeza. Y si el otro se enfada, eso no invalida el límite. A veces el enfado es simplemente la reacción a perder un privilegio que se daba por hecho. Si alguien solo te trata bien cuando te callas, cuando te adaptas o cuando no pides nada, quizá no está respetándote, sino aprovechándose de tu aguante'', sentenció el profesional de la salud mental.

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