Bienestar

Toscana Viar, nutricionista de la Selección Española de Fútbol: “Una buena alimentación puede prevenir lesiones, tanto en deportistas de élite como en personas de edad avanzada”

Nutrición

Toscana Viar es licenciada en Farmacia, diplomada en Nutrición Humana y Dietética, CEO de The Healthy Company y nutricionista del Athletic Club de Bilbao y de la Selección Española de Fútbol

Toscana Viar en la Supercopa

Toscana Viar en la Supercopa

Cedida

Toscana Viar, nutricionista del Athletic Club de Bilbao y de la Selección Española de Fútbol, tiene claro cuál es su “once perfecto” fuera del campo: escuchar las necesidades del cuerpo, cuidar el equilibrio físico y mental, fomentar la flexibilidad y apostar por la nutrición integrativa, entre otros aspectos. Insiste en que la preparación de los jugadores no empieza solo en el césped, sino que comienza mucho antes.

Una buena nutrición, durante años asociada únicamente con la pérdida de peso, ocupa cada vez un lugar más importante en los planes de los deportistas de élite. Pero no es algo exclusivo de ellos ya que la alimentación es esencial para la vida diaria de toda la sociedad. Aprender a verla como parte de nuestro estilo de vida, y no como un plan puntual “para adelgazar”, es clave.

Viar es licenciada en Farmacia, diplomada en Nutrición Humana y Dietética, CEO de The Health Company y nutricionista en el ámbito deportivo. En esta entrevista para Guyana Guardian, desvela las claves de su trayectoria profesional, la relación entre la alimentación de los futbolistas y la nuestra, hasta dónde llegan los planes de nutrición y, a través de su experiencia, nos enseña cómo aplicarlos más allá del deporte.

La salud es como una mesa con cuatro patas. El gran error es, si ves que la mesa se tambalea, intentar arreglarla solo ajustando una

Toscana Viar

Nutricionista

¿Cómo fueron sus inicios en el ámbito deportivo?

Cuando empecé a trabajar en fútbol fui, creo, una de las primeras nutricionistas. En LaLiga no existía la figura del nutricionista deportivo. Fue muy bonito porque pudimos empezar a crear un rol que no existía y, poco a poco, abrimos la puerta. En aquel momento la nutrición deportiva casi no se contemplaba; hoy en día es estratégica. Nadie imagina a un deportista o a un equipo que no cuente con un nutricionista profesional. Suena impensable, ¿verdad? A mí me parecería muy raro. Después de 20 años, creo que fue una decisión muy acertada. Igual que los deportistas, al principio, cuando veían a un nutricionista pensaban que yo solo estaba allí para ayudarles a adelgazar o para “preparar” el partido. Eso era lo que ellos creían. Y, en realidad, en la sociedad ocurre algo parecido, cuando la gente venía a la consulta de un nutricionista, la mayoría venía solo para adelgazar.

Toscana Viar a pie de campo junto al equipo
Toscana Viar a pie de campo junto al equipoCedida

¿Encuentra puntos en común entre la nutrición de los deportistas y la de cualquier otra persona?

Totalmente. Al final, tengo muy claro que todo lo que hacemos a nivel profesional está enfocado en ayudar a las personas a lograr cambios para mejorar. Y sí, yo siempre relaciono muchas cosas de mi vida personal con mi trabajo. Por ejemplo, tengo tres niñas y muchas veces lo que me preocupa como madre son justamente los temas que luego traslado a nivel profesional, porque lo que te preocupa a ti casi siempre es lo que preocupa a los demás.

¿Cómo concibe la relación entre la persona y el deportista en su trabajo diario?

Siempre digo que los deportistas son, ante todo, personas. Y en un equipo te encuentras lo mismo que en cualquier grupo de la sociedad como gente distinta, con intereses distintos, con características físicas y genéticas diferentes. Son personas con preocupaciones variadas, igual que nosotros en nuestro grupo de amigos. Es cierto que su foco principal está en el rendimiento, pero para mejorar realmente ese rendimiento tienes que trabajar desde la base, que es trabajar con la persona, no solo con el deportista. Si no ves a la persona en su totalidad, nunca vas a poder alcanzar los objetivos que se ha propuesto.

No se trata de hacer grandes transformaciones ni de buscar la perfección, sino de introducir pequeños ajustes que, a la larga, suelen tener los mayores resultados

Toscana Viar

Nutricionista

¿Cuál es su mantra a la hora de trabajar?

La salud es como una mesa con cuatro patas. El gran error es, si ves que la mesa se tambalea, intentar arreglarla solo ajustando una pata, porque probablemente las cuatro necesiten atención. Por eso, cuando das pautas, por ejemplo en nutrición, muy estrictas y rígidas, resulta difícil que la persona pueda seguirlas. Hay que trabajar viendo a la persona en su totalidad observando su parte física, sus hábitos, lo que come, cómo duerme, pero también su parte emocional y su estilo de vida. Es decir, entender su realidad, su rutina, qué le gusta, qué puede hacer y qué realmente puede incorporar a su día a día y mantener a largo plazo. Desde ahí, la clave muchas veces está en hacer cambios pequeños. No se trata de hacer grandes transformaciones ni de buscar la perfección, sino de introducir pequeños ajustes que, a la larga, suelen tener los mayores resultados y, sobre todo, que sean sostenibles en el tiempo.

En ocasiones, se piensa que una buena nutrición es solo para adelgazar. ¿En el fútbol ocurre lo mismo?

Exacto pero eso ha evolucionado muchísimo. Recuerdo que, en mis primeros años trabajando en el fútbol, gran parte de mi labor consistía en transmitir a los jugadores que mi trabajo no era “adelgazarles”. La nutrición es importantísima no solo para la composición corporal, sino, sobre todo, para mejorar el rendimiento, la energía y las sensaciones; para reducir el riesgo de lesión y para favorecer la recuperación cuando estas se producen. En la sociedad ha pasado algo parecido. Antes se pensaba que la nutrición solo servía para perder peso y ahora sabemos que es un pilar fundamental para la salud y el bienestar. En el deporte ha ocurrido lo mismo.

Foto retrato de Toscana Viar
Foto retrato de Toscana ViarCedida

La nutrición también es bienestar físico y mental, se trata de encontrar el equilibrio y no obsesionarse con la perfección

Toscana Viar

Nutricionista

¿Cómo marca los objetivos al trabajar con los jugadores?

Los objetivos los marcamos en función de lo que necesita cada persona. A veces son objetivos más concretos, nunca mejor dicho, porque detectamos en una analítica algún déficit, o porque hay una lesión muscular u ósea y debemos trabajar algo específico. Pero, la mayoría de las veces, los objetivos son mucho más generales como mejorar las sensaciones del jugador, esa percepción de que tarda demasiado en recuperar o de que se fatiga en exceso durante el partido. En otras ocasiones, el objetivo es que deja de sentirse pesado o que mejore sus digestiones. Al final, aunque el contexto sea el alto rendimiento, muchas de estas cuestiones no son tan diferentes de los problemas que puede tener cualquiera de nosotros en el día a día. Porque, como hemos comentado, este tipo de hábitos pueden ayudarnos de muchas maneras.

¿Puede una buena nutrición prevenir lesiones?

Sin duda. Muchísimo. Tenemos clarísimo que la nutrición es una de las claves fundamentales en la prevención. Al final, una buena alimentación es esencial para que nuestros tejidos, a nivel estructural, estén en buen estado; para que estemos fuertes y nuestros músculos bien cuidados. Por tanto, es una pieza clave en la prevención, junto con otros factores, por supuesto, pero absolutamente determinante. En este caso estamos hablando de deportistas de élite, pero podemos trasladarlo perfectamente a otros ámbitos, por ejemplo, al de una persona mayor que necesita un buen plan de alimentación para prevenir lesiones.

¿Hasta dónde llegan los planes de nutrición de los deportistas de élite? ¿Se extienden también a la vida cotidiana o solo se aplican en momentos puntuales, como las concentraciones?

Sí, realmente está todo contemplado. Tener un plan no significa simplemente que alguien te dé unas pautas y tú las sigas sin más.  No se trata de hacer una dieta puntual, sino de introducir cambios que puedas mantener para siempre. Nuestro trabajo consiste en educarlos para que vayan incorporando esos cambios tanto en los días de competición como en los de entrenamiento y, por supuesto, en su día a día. Tenemos muy en cuenta su realidad y su entorno familiar, porque necesitan pautas claras no solo cuando están en la ciudad deportiva. Eso es tan importante como la alimentación en concentración. Y también es importante entender que hacerlo bien no significa hacerlo perfecto. A veces alguien dice: “He visto a Fulanito comerse una chocolatina”. Claro que sí. Fulanito puede comerse una chocolatina, igual que tú. Porque la nutrición también es bienestar físico y bienestar mental. Se trata de encontrar el equilibrio y hacer las cosas bien, pero no obsesionarse con la perfección.

La figura del nutricionista está evolucionando, ¿nota que los jugadores se acercan a usted de forma más proactiva ahora, en comparación con otros años?

Sin duda. Yo creo que cada vez más. Cada vez son más los propios jugadores, los que vienen de forma proactiva. No están esperando a que tú les digas lo que tienen que hacer; tienen interés, tienen curiosidad, quieren cuidarse. Sí, cada vez más se acercan y preguntan. La mayoría de las veces son consultas que surgen en el comedor, en medio de una conversación. Alguien plantea una duda, otro comenta: “Mi mujer me ha preguntado esto”, o “He leído que esto es bueno, ¿es verdad o no?”. Y ahí se generan discusiones mucho más enriquecedoras que una consulta formal, sentados en una mesa. Porque, al final, cuando trabajas desde su interés, estás resolviendo sus dudas, no imponiendo. 

Lo más importante suele ser empezar por lo más básico y muchas veces nos obsesionamos con estrategias complejas

Toscana Viar

Nutricionista

Toscana Viar trabajando en los planes de nutrición junto a su equipo
Toscana Viar trabajando en los planes de nutrición junto a su equipoCedida

Últimamente, ¿ha observado alguna pregunta recurrente sobre nutrición entre los miembros de la plantilla que le haya resultado interesante?

Hoy en día, con toda la información que tenemos es normal que surjan muchísimas dudas, especialmente en temas de nutrición y salud. Nunca sabemos muy bien hacia dónde ir ni a quién hacer caso, porque enseguida aparecen voces distintas defendiendo posturas totalmente opuestas. Algunos ejemplos muy habituales son: ¿el gluten es bueno o malo? ¿Debería tomar lácteos o eliminarlos? ¿Hay que comer hidratos de carbono o evitarlos? ¿La dieta antiinflamatoria funciona? ¿El ayuno intermitente sí o no? Y mi respuesta casi siempre es la misma: salvo en casos concretos, no hay un verdadero o falso. No existe un sí o un no universal. Los alimentos no son, en términos absolutos, “buenos” o “malos”.

¿Qué es lo más importante a la hora de comenzar a cuidarnos?

Lo más importante suele ser empezar por lo más básico. Muchas veces nos obsesionamos con estrategias complejas, como la dieta cetogénica o el ayuno intermitente, sin tener claros los fundamentos. Sin embargo, cuando entiendes cómo funciona tu cuerpo y qué necesita realmente, todo empieza a cobrar sentido. De hecho, con mis pacientes, deportistas o empresas, siempre empiezo por la educación nutricional más sencilla. Y es increíble cómo, al comprender lo básico, se abre un mundo nuevo. A partir de ahí, el siguiente paso es personalizar. Y hay algo fundamental que es ir paso a paso. Los cambios no pueden ser radicales de un día para otro. Si alguien está acostumbrado a desayunar galletas y bollería industrial, no puede pretender de repente “correr una maratón”. Primero tendrá que empezar a caminar, luego a correr, y después, si quiere, plantearse la maratón. Los cambios reales son progresivos y llegan cuando uno está preparado.

Judit González Pernías

Judit González Pernías

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Graduada en Periodismo por la Universidad Internacional de Catalunya, con trayectoria en SEO, y hoy en día redactora de audiencias en Guyana Guardian. Durante mi tiempo libre elaboro contenido en redes sociales acerca de tendencias.

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