Ocho destinos para despedir el año por todo lo alto
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Desde Marruecos hasta Islandia descubre sitios inolvidables para dar la bienvenida a 2026 viajando

Invierno ofrece la posibilidad de conocer ciudades desde otro punto de vista
Se acerca fin de año y con este el comienzo de 2026. ¿Hay mejor manera de empezarlo que viajando? Si eres de los que prefieren vivir estas fechas descubriendo lugares del mundo, aquí te proponemos nueve destinos a los que ir esta temporada con quien prefieras.
Esauira (Marruecos)

Si lo que buscas es viajar hasta Marruecos pero no quieres caer en la tentación de Marrakech, te proponemos Esauira, la ciudad portuaria conocida como la perla del Atlánticomarroquí. Además de tranquilidad, encontrarás un clima agradable, lo que la ha convertido en un lugar ideal para pasar unos días de vacaciones. Podrás recorrer la famosa medina medieval declarada patrimonio de la humanidad de la Unesco. Aquí te encontrarás un laberinto de callejuelas donde poder perderte y visitar mercados de pescado, cafeterías, restaurantes y alguna mezquita como la de Siddi Youssef.
Podrás continuar deambulando por la calle Skala, que está situada paralela al mar, que te llevará hasta la Skala de la Kasbah, un fuerte con vistas al mar y numerosos cañones. Y ya de paso, pasear por Skala du Port, una muralla portuaria que ofrece las mejores vistas panorámicas desde su torre. Estos tramos de murallas se hicieron incluso más famosos cuando se rodó aquí la tercera temporada de Juego de Tronos.
Si quieres conocer mejor la gastronomía de Esauira, decántate por un pescado fresco del Atlántico, el cuscús (tradicionalmente se come los viernes con verduras y carne) y los tajines (guisos lentos con carne o pescado, verduras, frutas secas y especias). No te puedes ir sin haber probado el té marroquí (té de menta, dulce y refrescante).
Además, uno de los mejores establecimientos donde alojarse es Heure Bleue Palais, un hotel boutique ubicado en una kasbah histórica y con encanto. Y en cuanto a restaurantes, La Coupole Essaouira Beach está ubicado a unos pasos del mar, con vistas a la medina desde su terraza superior, y ofrece platos típicos marroquíes.
Córdoba

Córdoba, con más de mil años de historia y patrimonio de la humanidad, es uno de los lugares preferidos entre los españoles para recorrer en invierno. La localidad puede presumir de su inmensa riqueza cultural como de la mezquita-catedral: uno de los monumentos más importantes de la arquitectura islámica en España. En ella se mezclan estilos y culturas.
Enamora su barrio judío donde se encuentran calles estrechas, plazoletas de flores y una sinagoga muy bien conservada, además del Alcázar de los Reyes Cristianos, antigua residencia de los Reyes Católicos. En una de las galerías de acceso se exhibe un sarcófago pagano del primer cuarto del siglo III. Y de todas las salas destaca una pequeña capilla barroca: el salón de los Mosaicos.
Córdoba sorprende de día y embruja de noche
Cuando uno visita la ciudad tiende a enamorarse. Todos sus rincones transmiten paz y cualquier sitio es bueno para perderse y encontrarse con uno mismo. Sorprende de día y embruja de noche con su deliciosa gastronomía: en sus viejas tabernas puedes probar sus platos típicos: boquerones, flamenquines, gazpacho y el inmejorable salmorejo. ¡Córdoba lo tiene todo!
Malta

Malta es ideal en esta época del año, cuando los precios son sustancialmente más bajos que en julio y agosto y el tiempo es suave y templado. El archipiélago cuenta con tres islas principales: Malta, Gozo y Comino.
Malta es la isla más grande. Es recomendable invertir un día en pasear por las callejuelas de La Valeta, la capital, cuyo casco antiguo conserva todo su encanto medieval. Y es que la Ciudad Dorada -conocida así por el color de sus edificaciones de piedra caliza- es mejor recorrerla a pie. Además, una de las imágenes más famosas de Malta es Marsaxlokk, el pueblo de pescadores en donde reluce lleno de barquitos de colores, digna de una postal. Aquí tendrás la opción de comerte un lampuki (pescado autóctono) y probar el famoso vino maltés.
No puedes dejar de ver la Blue Grotto -o gruta Azul-, uno de los enclaves más bonitos de la zona. Eso sí, ten en cuenta que solo se puede acceder en barca, pero merece la pena. Al llegar encontrarás una magnífica cueva natural de roca que, seguro, vas a inmortalizar.
Gozo, la segunda isla más grande, cuenta con templos megalíticos y cuevas, mientras que Comino es la tercera isla más visitada por su famosa laguna Azul, situada a unos seis kilómetros de la costa.
Asturias

Gracias a las múltiples combinaciones aéreas y ferroviarias, organizar una escapada a Asturias es muy sencillo. Ofrece una biodiversidad envidiable que permite realizar numerosas actividades como senderismo o avistamiento de aves.
Un lugar ideal es Cangas de Onís, cerca del parque nacional de los Picos de Europa y el río Sella. Se presenta como uno de los mejores destinos a visitar sin renunciar a un entorno natural único. Uno de los mejores itinerarios por los Picos de Europa es la ruta del Cares, también llamada la Garganta Divina, que comienza en el pueblo de Poncebos. Se trata de un camino estrecho en el que encontrarás puentes, túneles y vistas a las cristalinas aguas del río Cares, además de un cañón natural.
Asturias sobresale también por su gastronomía, con excelentes restaurantes como Casa Gerardo, que destaca por su fabada asturiana, o Casa Marcial, con dos estrellas Micheli. Si viajas a la zona debes probar el cachopo o el pote asturiano, elaborado a base de berza, patatas y embutidos, perfectos para entrar en calor.
Frías (Burgos)

Frías es un lugar muy especial. Se encuentra a unos 80 kilómetros de Burgos y pertenece a la comarca de Las Merindades. Pese a tener menos de 300 habitantes, es un enclave medieval amurallado que recibió el título de ciudad en 1435 por Juan II de Castilla y lo conserva hasta la actualidad. Lo más impresionante de ver es el caudaloso río Ebro que transcurre bajo un impresionante puente fortificado de nueve arcos y una torre defensiva.
Aparte, lo más interesante de la ciudad es que cuenta con una hilera de casas erguidas que da la sensación de estar colgadas. Antes de colarse por las calles empedradas, es recomendable conocer la iglesia de San Vicente, de origen románico, de gran belleza exterior e interior, que atesora cuadros valiosos, sepulcros y retablos. Y, cómo no, si quieres unas vistas panorámicas las encontrarás en el mirador el Peñasco.
Para comer bien, no te faltarán tabernas donde sirven el clásico lechazo asado al horno -el plato estrella-, la morcilla, los quesos artesanos y las setas de temporada.
Riviera Maya

Si buscas buen tiempo y un lugar idílico para conocer las maravillas de México, tu destino es la Riviera Maya, en la península del Yucatán. Podrás practicar, si lo deseas, deportes acuáticos sin el calor intenso del verano y observar la fauna, ya que es viable ver aves migratorias y tortugas marinas.
No te puedes ir sin ver las ruinas de Tulum, el yacimiento arqueológico de una ciudad maya situado encima de un acantilado. Es una de las postales más icónicas del país. Otro imprescindible son los cenotes, cuevas calcáreas producto de la erosión e inundaciones de aguas cristalinas. Además, en algunas cuevas como Chac Mool o Dos Ojos, se permite el buceo con un guía.
Chichén Itzá es otro de los lugares imperdible. Recorrer la pirámide y el complejo dura alrededor de cuatro horas y al finalizar puedes completar tu visita bañándote en el cenote Ik Kil.
La zona también regala a los foráneos una buena gastronomía, con platos típicos como la cochinita pibil, los panuchos o la sopa de lima, entre otros.
Lanzarote

Lanzarote es ideal en esta época del año, ya que también permite evadirse del frío. Es una isla para explotar el arte y la emoción, con rincones icónicos como Jameos de Agua, una cueva volcánica convertida en auditorio y centro cultural, impresionante si paseas de noche. Visita los jardines de cactus o el mirador del Río, donde encontrarás las mejores vistas sobre el archipiélago Chinijo.
Lanzarote es ideal en esta época del año, ya que permite evadirse del frío
Ir de senderismo es una de las mejores actividades: visitar el paisaje volcánico sin prisas y por qué no, hacer una excursión. En materia gastronómica, saborea un clásico en las cocinas locales, el caldo de millo (maíz) con costillas de cerdo, además del potaje de lentejas o el escaldón de gofio (guiso con harina tostada de millo y un buen caldo de pescado).
Islandia

Islandia significa tierra de hielo y es uno de esos lugares en donde te sentirás en contacto real con la naturaleza. Es un mundo único de tranquilos pueblos pesqueros, impresionantes montañas, pero también de excelentes bares y locales, como los de Reikiavik, donde reina la música y el buen ambiente.
Uno de los mejores planes de invierno es visitar las cuevas de hielo formadas en los glaciares. Las más destacadas son Crystal Ice Cave (Vatnajökull), que parece una catedral de hielo, y Katla Ice Cave (Mýrdalsjökull), ubicada bajo un volcán, que muestra capas de hielo azul y negro. Es imprescindible ver el emblemático glaciar Snaefellsjökull, el volcán que inspiró a Julio Verne para su novela Viaje al centro de la Tierra. Y ¿quién sabe? Incluso podrías cazar alguna aurora boreal, por supuesto, siempre bien abrigado.
Como visita cultural no te puedes perder el Museo Nacional de Islandia para conocer su patrimonio histórico, y el Museo de Arte de Reikiavik, que expone obras de artistas contemporáneos. Aparte, la gastronomía destaca por el bacalao, el salmón, la trucha ártica, el cordero y la sopa de langosta, platos que te van a encantar.


