¿Qué queda atrás cuando estrenamos algo nuevo? La historia entre dos impresoras que convierte la renovación tecnológica en una metáfora sobre el tiempo
Ricoh
Ricoh lanza el cortometraje 'Dreaming Ric', donde dos impresoras se convierten en máquinas del tiempo
La estrategia digital que hace que 'Operación Triunfo' sea mucho más que un programa de televisión: “A estas alturas sabemos cuándo un clip será viral, a veces un gesto basta”

Dreaming Ric.

La obsolescencia programada ha provocado que demos por hecho que los aparatos electrónicos deben sustituirse cada pocos años, al igual que el coche o la ropa. Sin embargo, pocas veces nos paramos a pensar en qué será de todos aquellos gadgets que dejamos en el camino. Máquinas que pueden venirnos a la cabeza en el futuro, a modo de nostalgia, pero en la que no pensamos suficiente ni somos conscientes de lo que nos han ayudado en determinado momento.
Esta es la tesis que han cogido desde Ricoh, marca japonesa de impresoras, para lanzar su cortometraje Dreaming Ric, una idea original de la agencia y consultora Hamlet Strategic Makers. En lugar de centrarse en lanzar un nuevo anuncio aburrido sobre sus nuevos productos, se han unido a los cineastas Alex de Cortada y Nik Howe para lanzar un precioso corto que nos habla sobre el paso del tiempo en plena era digital.
El cortometraje presenta una oficina en la que, como en tantas otras, llega un nuevo aparato: una impresora. Y es entonces cuando ese nuevo gadget, sofisticado, rápido y elegante, se dispone a conversar con el anterior, una impresora “de las de toda la vida”, a través de papeles impresos.
En esta conversación sobre pasado, presente y futuro, la antigua impresora deja claro que, a pesar de haber quedado desfasada, ha sido el alma de aquella oficina durante quince años. Por ella han pasado documentos importantes, largas listas de tareas y, sobre todo, recuerdos. Porque desde fotografías de momentos felices hasta listas de nombres de futuros bebés, han pasado vidas y vidas que, antaño, importaban mucho. Y ahora cede el relevo a un nuevo dispositivo que hará lo mismo con las siguientes generaciones.

Habitualmente, cuando se piensa en tecnología, se hace de manera fría y sin miramientos. Al final, no dejamos de ver los dispositivos como lo que parecen; objetos inanimados fríos y duros que nos dan un uso concreto durante un tiempo para luego desaparecer.
Sin embargo, el nuevo corto de Ricoh deja claro que hasta una impresora (un aparato que suele darnos más quebraderos de cabeza que otra cosa) puede ser una fuente de nostalgia y buenos recuerdos. Porque, aunque vivimos en una era profundamente fría, rápida y nerviosa, aún podemos encontrar recovecos donde encontrar situaciones que nos recuerdan que la tecnología también forma parte de nuestra historia emocional.
Desde la Game Boy hasta las impresoras de Ricoh, las máquinas que nos rodean también son máquinas, a su vez, del tiempo. Que nos transportan a épocas pasadas o futuras, donde inevitablemente dejamos nuestra huella.

