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Emmett Shear, CEO de Twitch y también de OpenAI, inventó el streaming tal y como lo conocemos y ahora se propone dar un giro radical al concepto de IA

Genio tech

Emmett Shear fue CEO de Twitch y también de OpenAI.

Emmett Shear fue CEO de Twitch y también de OpenAI.

Diseño: Selu Manzano

Si alguien preguntara qué tienen en común Twitch y OpenAI sería fácil afirmar que nada. Aparentemente, estas empresas y servicios no se parecen en nada, salvo que ambas operan en internet y que, sin el ciberespacio, sería difícil que salieran adelante. La realidad, sin embargo, es que ambas han tenido como CEO a la misma persona, en dos momentos críticos de su historia. Ese hombre se llama Emmett Shear.

Nacido en 1983 en la gran ciudad de Seattle, Shear fue una de esas personas que destacó desde muy joven. Se formó en la Evergreen School for Gifted Children, una escuela de grado medio para estudiantes de altas capacidades y padres de grandes bolsillos que ofrecen toda clase de oportunidades. Allí, a los ocho años, conocería a Justin Kan, un joven con el que haría amistad en las clases de matemáticas avanzadas y jugando a Magic: The Gathering. Su filosofía personal ya estaba bien definida por un lema claro: “la parte difícil no es pasártelo bien buscando patrones entre los datos, sino descubrir como encontrar datos que pueden llevarte a tomar decisiones”. Algo que cambiaría su futuro para siempre… 16 años después.

Antes de llegar allí, pasó por la universidad. Estudió ciencias informáticas en la Universidad de Yale, donde se graduó en 2005. Allí tuvo otro de esos encuentros que marcaría su vida: entre sus compañeros de clase estaba Michael Seibel, futuro fundador de Twitch, que también marcaría la vida de Shear y  de Khan de un modo que no podrían imaginar.

Una idea revolucionaria: televisa tu vida

Justin.tv y los orígenes del streaming

Durante toda su vida, Shear y Khan fueron juntos a todas partes, incluyendo su primer trabajo como parte de la primera promoción de la incubadora de talento Y Combinator.

Fundada en marzo de 2005, Y Combinator es una aceleradora de proyectos que ofrece no solo el capital, sino el conocimiento técnico y humano para que individuos con talentos tecnológicos inicien sus empresas. Aún en activo, Y Combinator fue la base de compañías como Airbnb, Coinbase, Cruise, DoorDash, Dropbox, Instacart, Reddit, Stripe, Scale AI, Deel, Helion Energy o Twitch. En el caso de Shear y Khan, el éxito no fue tan rotundo.

Como parte de la primera remesa de emprendedores, Shear y Khan crearon una aplicación llamada Kiko, un calendario similar al de Google, con la mala suerte de que cuando lo tuvieron listo, Google lanzó Calendar. Sin mucho éxito en el horizonte, lograron vendérsela a eBay por 250.000 dólares, en un negocio más que rentable, gracias al cual pudieron iniciarse en el proyecto que posteriormente les catapultaría al éxito.

Volvieron a Y Combinator y propusieron una nueva idea, ahora acompañados de otros dos jóvenes emprendedores, Michael Seibel y Kyle Vogt, junto a los cuales plantearon una web al estilo de YouTube, pero de contenido en directo, donde los usuarios pudieran emitir su propio contenido. El nombre elegido fue Justin.tv.

Aunque el nombre no tenía mucho tirón, tenía todo el sentido del mundo: el primer canal de la web, y el único durante un tiempo, fue el de Justin Kan. Abierto la medianoche del 19 de marzo de 2007, con una webcam pegada a una gorra de béisbol, decidió comenzar a emitir en streaming toda su vida, 24 horas al día. ¿Cómo se les ocurrió semejante idea? Nadie lo sabe, pero como diría Shear, “lo más sorprendente de emprender, para mí, es lo fácil que es resolver problemas. La parte difícil es descubrir qué problemas merece la pena resolver”.

Crearon diferentes categorías según el tipo de contenido que emitían cada uno de los streamers, y entonces comenzó a definirse más claramente lo que se podía encontrar en cada uno de los canales

Gracias a lo novedoso de la idea, la prensa se hizo eco y Justin.tv ganó en popularidad, algo a lo que ayudó la integración de un chat para que Justin pudiera hablar con su público mientras emitía. Ahí llegó una oleada de éxito nunca antes visto.

Para el verano de 2007, Justin.tv ya tenía 60 canales diferentes. El 2 de octubre, se convirtió en una red pública a la que se podía apuntar cualquiera. El 10 de abril de 2008 alcanzaron las 30.000 cuentas registradas.

El gran momento, de hecho, llegó el 14 de marzo de 2008, cuando crearon diferentes categorías según el tipo de contenido que emitían cada uno de los streamers, y entonces comenzó a definirse más claramente lo que se podía encontrar en cada uno de los canales. Aquí es donde comenzó el final de Justin.tv o, para ser más exactos, el punto de partida de su futura mutación en algo muchísimo más grande.

Emmett Shear, en una imagen de 2022.
Emmett Shear, en una imagen de 2022.Robin L Marshall (Getty Images)

La categoría de gaming creció de forma desproporcionada con respecto a todas las demás. Tanto fue así, que en junio de 2011 decidieron separar la sección en un nuevo sitio llamado Twitch.tv. Con un éxito creciente sin precedentes, con el tiempo se convirtió en sinónimo de plataforma de streaming. En consecuencia, el 10 de febrero de 2014, Twitch.tv y Justin.tv pasaron a llamarse simplemente Twitch. Allí comenzó una nueva página de la historia de la compañía.

Twitch y todo lo que ha venido detrás

Un spin-off que nadie pensó que daría tanto de sí

¿Qué había sido de Shear hasta entonces? Hasta el momento, se había limitado a ser uno de los socios de Justin.tv sin mayor involucración. Fue cuando llegó el spin-off de Twitch, que vio crecer su responsabilidad: el 29 de agosto de 2011, Shear se convierte en el CEO de Justin.tv.

Justin.tv cierra el 5 de agosto de 2014 y pasa a llamarse Twitch, para quedarse solo la página que hoy conocemos. Shear se quedó en su puesto, ahora como CEO de Twitch, donde tomó una serie de decisiones radicales. Introdujo mayor calidad de vídeo, incrementó el backup de los servidores, puso un sistema para exportar los momentos más destacados de los directos a YouTube y ordenó el rediseño de una nueva interfaz para el sistema de vídeo. Por desgracia, también efectuó algunos cambios que no gustaron demasiado a la comunidad: los directos se guardarían un máximo de 14 días, 60 días para los partners y los suscriptores a Turbo.

A pesar de eso, los cambios convencieron, hasta el punto de llamar la atención de Amazon, que les hizo una oferta muy agresiva: el 25 de agosto acordaron la compraventa de Twitch por 970 millones de dólares en efectivo. Aunque hubo rumores de que YouTube quiso adquirir Twitch, una posible situación de monopolio lo habría hecho inviable, lo cual abría las puertas a que lo hiciera Amazon, que culminó la operación en apenas un mes.

No fue hasta marzo de 2023 que decidió abandonar el puesto en Twitch, afirmando que estaba “más enfocado en el producto que en los creadores”

Mientras tanto, Shear seguía siendo CEO y jefe de operaciones de Twitch, aunque no sin un precio. Sara Clemens se sumó como directora de operaciones y le limitó la libertad para tomar e implementar decisiones, algo que se hizo evidente en la cada vez mayor integración de los servicios de Amazon en la plataforma, muchas veces en contra de los propios intereses de Twitch.

Eso no fue impedimento para aguantar unos años más al frente de la empresa. No fue hasta marzo de 2023 que decidió abandonar el puesto, afirmando que estaba “más enfocado en el producto que en los creadores”, y justificó su salida con el pretexto de buscar nuevos retos en su carrera. Su sustituto, Dan Clancy, sigue hoy en el puesto, pero sus decisiones para la plataforma no han sido precisamente óptimas para la misma.

La IA como signo de nuestros tiempos

Todos acaban siempre en el mismo lugar

Shear se fue de Twitch, sin asegurarse un empleo en otro sitio, pero no tardó en conseguirlo. Su siguiente puesto fue bastante particular, a raíz de como se desarrolló la situación, y dada la perspectiva que tenía Shear sobre el producto: fue nombrado, por un periodo muy breve, CEO interino de OpenAI.

En noviembre de 2023, la junta directiva de OpenAI retiró a Sam Altman de su puesto por falta de confianza. Aunque nunca se han aclarado los detalles, una parte de la junta directiva quería llevar la empresa en una dirección distinta de la que estaba tomando Altman, y decidieron apartarle. Ahí es donde entró en juego Shear, que el 19 de noviembre de 2023 reemplazó a Sam Altman al mando de OpenAI.

Calculó entre un 5 y un 50% la probabilidad de que la IA acabe provocando una catástrofe existencial que desafíe la perpetuación de la especie humana

Aquel movimiento fue ciertamente peculiar, en tanto que Shear había declarado públicamente que la IA podría suponer el final de la civilización humana. Alguien que estima entre un 5 y un 50% la probabilidad de que la IA acabe provocando una catástrofe existencial que desafíe la perpetuación de la especie humana, no parece precisamente la persona idónea para ponerse al frente de una empresa que va a contribuir al desarrollo de esta clase de tecnología. Y todavía menos cuando todos los involucrados en la compañía muy alegremente parecen creer que la IA solo va a traer cosas buenas.

En cualquier caso, su papel no duró mucho. Altman fue restituido como CEO el 21 de noviembre y los miembros díscolos de la junta directiva desaparecieron de la empresa, haciendo que Shear volviera a quedarse sin trabajo y teniendo que preocuparse del futuro de la humanidad a causa de la IA sin modo de intervenir en la misma. Al menos durante un tiempo.

Emmett Shear, cofundador de la plataforma de entretenimiento en directo Twitch.
Emmett Shear, cofundador de la plataforma de entretenimiento en directo Twitch.Reuters

Su proyecto actual

En marzo de 2025 cofundó una empresa, de nombre Softmax, centrada en la IA y específicamente enfocada en la investigación de cómo podemos dirigir la inteligencia artificial para que cumpla nuestros intereses en lugar de provocar potenciales catástrofes.

Pero ahí está su idea catastrofista. En vez de simplemente rechazar la IA, ha decidido trabajar en intentar que sea lo más segura posible, porque, en sus propias palabras, “los nazis eran malvados, pero prefiero que literales nazis se apoderen del mundo para siempre antes que lanzar una moneda arriesgándome a perderlo todo”. 

Si aceptarán su ayuda o sabrá cómo dirigirla para que sea mejor, es algo que está en el aire, ya que su startup apenas acaba de comenzar y sus inicios en la IA han sido duros, si tenemos en consideración su paso por OpenAI. Sin embargo, a tenor del éxito de Justin.tv y Twitch, está claro que tiene visión y perspectiva para hacer funcionar lo que se proponga. 

Álvaro Arbonés

Álvaro Arbonés

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Periodista y escritor. Cultura, videojuegos, política y filosofía es lo mío, pero seguro que me lees hablando de alguna cosa más.

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