Mauro Albornoz, periodista y creador de contenidos argentino que tuvo que reinventarse en España: “He rechazado acuerdos económicos que no tenían que ver con la divulgación tecnológica”
La vida como influencer
El joven comunicador rechaza la etiqueta de influencer; era periodista consolidado en uno de los canales de noticias más vistos de la tele argentina, pero decidió cruzar el charco y probar suerte en Barcelona como divulgador de contenidos tech
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Mauro Albornoz, periodista y creador de contenidos argentino.

Barcelona se ha convertido en uno de los polos tecnológicos más visibles de Europa. Y entre quienes han encontrado en la ciudad un espacio fértil para reinventarse figura Mauro Albornoz, periodista y creador de contenido tecnológico argentino, hoy instalado en el barrio del Poblenou. Pese a tener una reputación consolidada como periodista en su país, hace poco más de un año decidió liarse la manta a la cabeza y volar hasta la Península para quedarse.
Su red social más importante es X, donde empezó y amasó una comunidad de más de 100.000 seguidores. Tras su llegada a España, se tuvo que reinventar y buscar su lugar en Instagram, donde se ha superado y ha alcanzado los 136.000 fans. Compartimos un café con él hace unos días y nos habló sobre su trayectoria, su salto a España y la peculiaridad de trabajar en un sector donde la inmediatez, la comunidad y la honestidad pesan tanto como el talento.
¿Cómo te gusta presentarte?
Soy periodista y creador de contenido de noticias tecnológicas. Estudié periodismo en Argentina y empecé trabajando en Mercado Libre, “el Amazon argentino”. Después de tres años, pasé a una revista en papel, escribiendo noticias tecnológicas. Más tarde trabajé en televisión como columnista en Canal 5 Noticias, una de las cadenas más vistas de Argentina. Trabajaba fijo en un canal de noticias, de lunes a viernes. Cubría todo lo vinculado a tecnología, desde robots hasta drones agrícolas. Me apasionaba acercar tecnología a la gente. Hoy sigo colaborando desde Barcelona como corresponsal.
¿Trabajas solo?
Tengo un editor que a veces me ayuda, pero todo lo hago yo: grabo mis vídeos, los edito… A veces aprovecho, cuando estoy entre amigos, y nos grabamos entre nosotros, como pasa mucho en la comunidad argentina.
¿Por qué Barcelona y no Madrid, donde están la mayoría de sedes y eventos?
Me está pasando que cada dos semanas viajo a Madrid. Barcelona fue al principio porque quería estudiar, y aquí tengo muchos amigos y compañeros del colegio, muchos argentinos. También tengo lazos familiares que me unen a Barcelona. De vez en cuando viajaba a visitarles durante unas semanas, y me encantaba estar aquí. Finalmente dije: “voy a probar”. Es cierto que hay que viajar a Madrid para muchas cosas, pero también siento que Barcelona es muy fuerte tecnológicamente en varias cuestiones.
Es cierto que hay que viajar a Madrid para muchas cosas, pero también siento que Barcelona es muy fuerte tecnológicamente en varias cuestiones
En España, cuando los creadores viajamos a eventos, solemos ser casi siempre los mismos. ¿En Argentina es igual?
Es lo mismo: comunidades tecnológicas. Buscamos compartir información y hacer llegar mensajes. Argentina tiene un público muy interesado en tecnología. Hay una comunidad muy fuerte en internet. Si escribes un artículo de tecnología, la gente lo va a leer.

¿Dirías que en Argentina la tecnología es menos nicho que en España?
Sí. Argentina adopta criptomonedas como pocos países porque nuestra economía es muy desafiante, encuentras chicos de 14 o 15 años con billeteras virtuales. Todo eso impulsa que la tecnología interese mucho.
Empecemos por tus inicios como creador de contenido.
Mi inicio real fue en Twitter. Es la red social que más uso, donde más impacto tengo. Me gusta la noticia rápida y la inmediatez. Publicaba rápido, tenía mucha repercusión, y eso derivó en contenidos en Instagram.
¿En Argentina no es fácil acceder a la información tecnológica?
Sí, es fácil, pero mi diferencial fue contarlo rápido. Twitter, aunque tenga menos usuarios, tiene mucho peso político y mediático. La volatilidad de la información hizo que se formara allí mi comunidad más fuerte.
¿Cómo fue tu primer contacto con las marcas?
Empecé creando contenido sobre el Samsung Galaxy S22 Ultra. Subí un vídeo sobre la cámara y alcanzó un millón de visualizaciones en pocas horas. Se viralizó muchísimo. A partir de ahí empezó una escalada de marcas queriendo que formara parte de eventos.
En España, Instagram pesa mucho más. ¿Te has tenido que adaptar?
Sí. Sigo apostando por Twitter, pero entiendo que los vídeos mandan: Instagram, TikTok, YouTube. En España veo que YouTube es fortísimo, casi como una televisión con canales propios.
La decisión de dejar Argentina
¿Y qué te llevó a dejar el país?
No fue por ingresos; ya trabajaba con todas las marcas, tenía un buen ecosistema. Fue una mezcla de raíces españolas en la familia, la cultura, la música, la comida… Quería vivir la experiencia. Además, me interesaba estar más cerca de eventos tecnológicos internacionales.
En Argentina tenías incluso colaboraciones con marcas automovilísticas.
Sí, pero no por la pantalla: en TV no podía nombrar marcas por temas comerciales. Era más por la forma en que comunicaba. La industria automotriz quiere ser tecnológica y los creadores tecnológicos empezamos a ganar presencia allí.
¿Te consideras influencer o divulgador?
Divulgador tecnológico. He rechazado acuerdos económicos que no tenían que ver con la divulgación. No hago algo que no tenga que ver con mi mensaje, por más dinero que represente. Mi padre decía: “La confianza se gana en años y se pierde en un minuto”.
La llegada al Poblenou y el nuevo comienzo
¿Cuándo llegaste a España?
Hace casi un año decidí quedarme en el Poblenou. Llegué semanas antes del Mobile World Congress y desde entonces he cubierto el Salón del Automóvil, el OFF, el IFA de Berlín y he viajado a varios países con distintas marcas. También muchos lanzamientos en Madrid.

¿Fue difícil empezar desde cero?
Me sorprendió que no. Pensé que tardaría unos dos años hasta que me conocieran. Pero, siendo honestos, no fue empezar de cero, realmente. Google Argentina me conectó con Google España y desde entonces siempre me incluyen en todo. A partir de ese nexo, se fue dando un efecto cadena con otras marcas. Yo, por iniciativa propia, también escribo a algunas cuando me interesa probar un producto, sean televisores (que analizo desde hace años), smartphones o cualquier otro dispositivo electrónico. Desde Google Argentina me recomendaron a la delegación española para cubrir algunos de sus eventos, y eso me abrió más puertas de otras marcas. Además, he sentido mucha ayuda, hay mucha comunidad en el sector tecnológico español.
Planes de futuro
¿Qué viene ahora?
Seguir cubriendo el CES de Las Vegas, eventos, tecnologías de movilidad eléctrica... También estoy haciendo contenido sobre impresión 3D. Barcelona tiene empresas que imprimen casas en 3D, estudios creativos que recuperan recuerdos con IA… Quiero seguir creciendo aquí. Vivo solo, tengo mi estudio para crear contenido e imprimir en 3D. Y quiero seguir.
Consejos para quienes empiezan
¿Qué le dirías a alguien que quiera dedicarse a esto?
Hay que intentarlo siempre. La creación de contenido es comunicar, pero es un sube y baja constante. Lo importante es construir una comunidad, un mensaje y ser fiel a uno mismo. Y para quien venga de Argentina, que sepa que no es fácil, pero vale la pena.
¿Hay algo que no te haya preguntado?
Que mi interés por la tecnología empezó desde muy chico. Mis padres también eran muy tecnológicos: consolas, videojuegos… Y escribí muchos años en papel. La comunicación y la tecnología las llevo desde entonces.
La historia de Mauro Albornoz no es una fuga, sino un desplazamiento natural hacia un ecosistema que encaja con su curiosidad profesional. Barcelona le ofrece un barrio que late al ritmo de los laboratorios, las startups y los eventos globales. Y él aporta esa mezcla tan argentina de inmediatez, precisión y ganas de contar historias.


