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Marisol Montejano, psicóloga experta en duelo: “Hablar con un chatbot que simula a alguien fallecido bloquea el proceso de duelo”

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La psicóloga Marisol Montejano analiza cómo la tecnología atraviesa hoy el duelo, el trauma y los vínculos afectivos, y alerta del riesgo de confundir recuerdo con bloqueo emocional en la era digital

“Su realismo puede resultar tan persuasivo como traicionero”: 'griefbots', el macabro negocio de los robots que imitan a tus seres queridos fallecidos

Marisol Montejano, psicóloga experta en duelo.

Marisol Montejano, psicóloga experta en duelo.

Ana Aalto

La psicóloga clínica especializada en duelo Marisol Montejano reflexiona sobre cómo la tecnología está transformando nuestra forma de vivir, relacionarnos y elaborar la pérdida. Su mirada se sitúa en el cruce entre la práctica terapéutica y la vida cotidiana, explorando fenómenos recientes como los griefbots y la huella digital de los fallecidos. 

Nacida en Madrid en 1981, donde ejerce actualmente, cuenta con más de veinte años de experiencia profesional acompañando a personas en procesos de dolor, trauma y reconstrucción emocional.

Hay mucha gente que, por su ritmo de vida acelerado, prefiere que sus citas con el psicólogo sean online. Como profesional, ¿prefiere pasar consulta en línea?

Ni lo prefiero ni lo evito. Al principio pensaba que iba a preferir el contacto más directo, pero ahora me da igual. No es que la consulta online sea mejor pero, por logística, muchas veces es más cómodo. Ahora bien, hay cierto tipo de sesiones que sí conviene hacerlas presencialmente.

¿Como cuáles?

El trabajo relacionado con el trauma, por ejemplo. No sé si conoces la técnica EMDR.

Ilústreme.

Es una técnica para tratar el trauma que consiste en la estimulación bilateral del cerebro: hemisferio izquierdo y hemisferio derecho. Se hace con movimientos oculares, con tapping (toquecitos alternos en el lado izquierdo y el derecho) o con sonido. La gente que lo hace online suele tirar del sonido: te ponen un tono en un lado y otro en el otro mientras se trabaja el relato de una situación traumática. Yo la uso mucho en esos casos y ahí, para mí, tiene que ser presencial. Yo no hago EMDR online, no sería una opción. Necesito estar ahí. Me parece importante para sostener el proceso.

Marisol Montejano practica la técnica EMDR con sus pacientes.
Marisol Montejano practica la técnica EMDR con sus pacientes.Ana Aalto

¿Cómo empezó su carrera como psicóloga?

Yo soy psicóloga clínica, pero cuando sales de la carrera, experiencia en ese ámbito no tienes y ejercer como tal es complejo. En mi caso, las oportunidades laborales estaban más en el ámbito empresarial, en el área de recursos humanos. Lo que pasa es que hubo un momento en el que dije: “Esto no es para mí. Yo he estudiado Psicología para ser clínica, no para esto”. Así que empecé a buscar experiencia haciendo voluntariados. Ahí sí entras en contacto con personas, con un trabajo más clínico. Y luego más y más formación. En mi profesión es importantísimo estar actualizado.

Y ese voluntariado temprano, ¿qué le aportó?

Ves muchas cosas, pero yo lo viví como algo bonito. Fue duro, porque yo elegí pronto ámbitos de trauma, violencia… situaciones difíciles. Me aportó muchas tablas en la gestión del sostén del dolor ajeno. Amplificó mi entendimiento y empatía. Y eso es algo que nos diferencia de las máquinas: si tú sostienes el dolor de otro, tienes que comprenderlo, ver esa situación desde dentro. A mí me aterra que tanta gente esté usando la IA para hacer “terapia”.

Si tú sostienes el dolor de otro, tienes que comprenderlo, ver esa situación desde dentro

Marisol Montejano

Psicóloga experta en duelo

Es algo que usan muchos adolescentes. Buscan inmediatez y validación, y el algoritmo tiende a darles la razón.

Claro, porque no deja de ser un producto. No tiene capacidad de empatía real ni contacto con la realidad a un nivel experiencial. Entonces… cuidado. Da la sensación de “acompañamiento”, pero en ningún caso es terapia.

¿Cree que el uso cotidiano de pantallas está afectando negativamente a la construcción del vínculo afectivo entre padres e hijos?

Yo aquí soy muy radical. Muy hater. Se está distorsionando el vínculo, desde luego. ¿Cuántas veces has oído: “Para comer le pongo el móvil porque si no, el niño no nos deja tranquilos”? Muchísimas. Y el momento de la comida es fundamental para crear vínculos en una familia, como también lo es el momento de irse a dormir, o de charlar en el coche de camino a una actividad extraescolar. Hemos desvirtuado cosas básicas. Los chavales ya no aguantan un trayecto en coche mirando por la ventanilla, hablando o escuchando la radio. Tienen que estar entretenidos 24/7. ¿Dónde queda la tolerancia a la frustración?

El momento de la comida es fundamental para crear vínculos en una familia, como también lo es el momento de irse a dormir, o de charlar en el coche. Hemos desvirtuado cosas básicas.

Marisol Montejano

Psicóloga experta en duelo

¿Aburrirse es necesario?

En la infancia hay que aburrirse. Ese aburrimiento te enseña qué no quieres hacer y te abre a la creatividad. Si no te aburres, dejas de ser creativo. Todo te viene dado. El entretenimiento es algo pasivo. Por cierto: hay que fomentar el juego. Es muy importante para desarrollar vínculos emocionales. Con los juegos de rol, por ejemplo, entrenas tu parte social, cómo te relacionas. En terapia con niños se trabaja muchísimo con el juego porque ayuda a expresar miedos y emociones lúdicamente. Hay que procurar que dejen un rato las pantallas, porque han alterado nuestra capacidad de atención. No solo de los niños, también la nuestra como adultos. El scroll infinito está creando un déficit de atención generalizada.

¿Es madre?

Sí. Mi hijo acaba de cumplir ocho años. Está en tercero de Primaria. Y no tiene móvil, por supuesto.

¿Le cuesta sostener todo lo que predica en la práctica?

Gestionarlo todo es difícil, sí. Pero creo que sí que soy tajante en lo esencial, aunque eso signifique sacrificar mi bienestar. No permito el móvil en la mesa. En casa, comer juntos es sagrado: sin tele siquiera, porque tenemos que hablar. Además, intento transmitirle que los dispositivos son herramientas de trabajo. Aun así, creo que nos ve usarlos más de lo que me gustaría, y eso no me gusta, porque somos modelo de conducta.

No permito el móvil en la mesa. En casa, comer juntos es sagrado: sin tele siquiera, porque tenemos que hablar

Marisol Montejano

Psicóloga

Más allá de la pérdida de atención, ¿qué riesgos psicológicos ve con más frecuencia en niños y adolescentes por el uso intensivo de dispositivos, videojuegos o redes?

El primero es la adicción. Y no solo al móvil, sino a la televisión también. “Prefiero quedarme en casa viendo la tele que salir a jugar”. Eso ya pasa. Luego está el riesgo de entrar donde no deben. Y aquí quiero decir algo: no me gusta el control por el control. El control parental a veces vulnera la libertad del menor y la de quienes están con él. La clave es educar. Enseñar dónde entrar, dónde no. Poner límites, sí, pero desde la educación. Porque en YouTube pueden ver de todo. Y en juegos online como Roblox hay adultos que se hacen pasar por menores. Por último, hay que destacar que toman como referencia cosas que no son reales. Buscan información en influencers y la toman como una verdad absoluta.

Montejano apuesta por prohibir móviles y pantallas en la mesa, a la hora de comer.
Montejano apuesta por prohibir móviles y pantallas en la mesa, a la hora de comer.Ana Aalto

¿Consideras peligrosa la construcción de identidad a partir de ídolos digitales?

A ver, ídolos siempre ha habido en el cine, la música, el fútbol… Pero ahora lo veo mucho más reducido a estética y al reconocimiento ajeno. Eso es humano: desde pequeños buscamos la mirada de papá y mamá, luego amigos, profes, jefes, parejas… Pero internet multiplica las miradas y las etiqueta con un like o su ausencia. Eso puede ser brutal. Muchos adolescentes usan redes para expresar emociones o problemas y sus padres ni se enteran. A veces lo descubren por un TikTok, por un comentario, por un pantallazo, con referencias incluso a autolesiones. Y ahí te das cuenta de la intrusión: algo muy íntimo se vuelve público o semipúblico, sin que el entorno adulto lo entienda.

En adultos con traumas profundos relacionados con la pérdida o los malos tratos, ¿la tecnología amplifica el dolor?

Depende. La tecnología no es solo el móvil: puede ser el reloj que te obsesiona con los pasos, la compra compulsiva, las redes… Hay rasgos positivos. Lo hablábamos antes: gracias a la tecnología puedo atender a alguien que no se puede desplazar. Esta semana, por ejemplo, una señora de San Sebastián quería terapia de duelo presencial y me decía que no encontraba especialistas en su zona. Le ofrecí probar online. Ahí la tecnología ayuda: llega donde, de otro modo, no es posible.

Gracias a la tecnología puedo atender a alguien que no se puede desplazar

Marisol Montejano

Psicóloga

¿Y los rasgos negativos?

Veo pacientes identificándose con reels, consolándose con mensajes banales que son como el horóscopo: hechos para que todo el mundo se identifique con ellos. Creen que eso ya “explica” su vida. Ahí hay un riesgo, porque no todo lo que encuentras es veraz y puede impactarte según tu herida. A mí misma me pasó. Soy muy animalista y seguía protectoras. Llegó un momento en que dejé de hacerlo. No soportaba ver imágenes continuas de maltrato animal. Me estaba generando un trauma visual. A otra persona quizá le moviliza para ayudar. Por eso digo: depende.

¿Ve patrones de uso de las pantallas como evasión o anestesia emocional?

Demasiados. Muchas parejas me comentan que acuestan al niño y cada uno se pone con el móvil. Eso mata la relación. Se evita la intimidad, hablar de los problemas y mirar lo que duele. Hay gente que se duerme tardísimo mirando TikTok. Yo tengo Instagram, y sí, está bien distraerse un poco viendo “tontunas” y vídeos de gatitos adorables, pero de ahí a perder horas y horas… Luego está la compra compulsiva: anuncios tipo Temu que te avasallan con ofertas imposibles. La gente compra sin parar bajo la promesa de que luego “pueden devolver”. Eso es adicción.

Muchas parejas me comentan que acuestan al niño y cada uno se pone con el móvil. Eso mata la relación

Marisol Montejano

Psicóloga

¿Cómo lo trabaja con sus pacientes sin sonar paternalista?

Con tacto, cariño y respeto. No juzgo ni doy consejos. A mí no me pagan para dar consejos: para eso están los cuñados, que los dan gratis sin que nadie se lo pida. Cuando una pareja te dice que en su tiempo libre “cada uno está a lo suyo con el teléfono”, ya te está reconociendo el problema. Entonces lo señalas, exploras, planteas alternativas. Pero no desde “tienes que”, sino desde “¿qué pasa aquí?, ¿qué te aporta?, ¿qué te quita?, ¿qué necesitas?”.

Usted es experta en duelo. ¿Cómo influye la huella digital del fallecido —audios, fotos, perfiles activos— en quien se queda?

Yo creo que puede bloquear el proceso. Si tengo que aceptar que esa persona no va a volver, que no habrá experiencias nuevas, que está muerta… No puedo pasarme años viendo su perfil de redes sociales cada día, o hablando de manera consistente con un chatbot que replica a mi ser querido a partir de su huella digital. Eso no es aceptación. Y la aceptación es clave. Si no aceptas, el duelo se bloquea. Y cuando se bloquea, la muerte se vive como si fuera recíproca: el sufrimiento es enorme y no avanzas.

Pero es que es inevitable que haya gente que, tras una pérdida, sienta que su vida se paraliza. ¿Esto no palia el dolor momentáneamente?

Es que el mundo va a seguir adelante. El sol sale cada día y, si te quedas atrás, luego la factura es muy cara: pierdes vida, te aíslas, te quedas atrapado. Guardar recuerdos puede ser bonito, pero con moderación. Las fotos y vídeos pueden ayudar, pero no puedes pasarte la vida volviendo a ellos. Hay que seguir. Además, si de ahí a escribir mensajes al chat que mantenías con un fallecido hay una gran diferencia, imagínate que ahora una simulación te “conteste”. Eso no es real. A dosis pequeñas, a alguien puede “sentarle bien”, pero a largo plazo no lo veo sano.

¿Los pacientes le llegan a pedir permiso para hacer ciertas cosas? ¿Le ven incluso como como una figura de autoridad ante la que disculparse?

Sí, sí. Lo hacen mucho. Concretamente en el duelo, el vínculo terapéutico cura mucho. Y por eso aparece esa noción de “permiso”. También hay casos de disculpa: “Perdón, le he escrito a mi marido y sé que no debía hacerlo, que ya no está”. Y yo ahí lo trabajo con humor y cariño. El paciente es el protagonista. Él hace el trabajo. Nosotros acompañamos. Pero con el tiempo se va ajustando: entienden que yo no juzgo, que no tienen que pedirme perdón. Hay algo fascinante en el proceso de duelo, cuando trabajas con grupos. El dolor es denso, se corta el aire, pero luego… aparece la risa. Muchísimas risas. Reír no es faltarle al respeto al fallecido. Es aprender a convivir con todo lo que conlleva la pérdida.

Montajano no recomienda “chatear” con la persona fallecida.
Montajano no recomienda “chatear” con la persona fallecida.Ilker Metin Kursova

Hay servicios para borrar la huella digital. ¿Puede ayudar al duelo participar en esa selección, en qué se guarda, qué se elimina…?

De nuevo, depende. Para algunas personas, ayuda a cerrar. Para otras, es demasiado doloroso. Como vaciar un armario: puede ser horrible y bonito. El olor te lleva directo a la memoria profunda. Hay quien no lo soporta y lo delega. Hay quien lo hace y dona cosas. Y hay quien no toca nada durante años. Con lo digital es parecido: necesariamente, una foto te va a remover sentimientos. Si tienes fuerza, puede ayudar. Pero el duelo ya trae por sí solo una carga brutal de certificados, seguros, papeleos, conciliación familiar… Justo en el peor momento.

¿Existe algún ejemplo de uso saludable de la huella digital dentro del duelo?

La mayoría se reduce a fotos y vídeos, o a mantener un número de teléfono para que no se lo asignen a nadie. Puede resultar útil cuando sientes que no te has despedido. Pero yo no suelo sugerir prácticas tipo “manda un mensaje al WhatsApp del fallecido”. Me parece arriesgado. Sí trabajo con la escritura de una carta, hablar a una silla vacía, o simplemente imaginar qué le dirías. Eso es distinto: la persona sabe que es un ejercicio. Escribir, releer, sostener… Ahí está la terapia, no en recrear a alguien y verle con gafas de realidad virtual, como pasó en esa exhibición terrible en Corea. Si alguien me dice “he soñado con él y me levanto fatal”, imagínate tenerlo delante. Recordar ayuda. Lo que no ayuda es quedarse a vivir en el recuerdo.

Profesor de Filosofía, articulista, dramaturgo, guionista y un largo etcétera. Cuando buscas la definición de intrusista laboral, sale mi foto.

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