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¿Lucir noviazgo por internet da vergüenza

Hábitos en redes

Corre la tendencia entre la GenZ de no mostrar a la pareja en redes sociales.

Corre la tendencia entre la GenZ de no mostrar a la pareja en redes sociales.

Getty Images

Marta (23) llevaba cinco años con su novio. Su Instagram estaba repleto de fotos con él, stories destacadas, vídeos de su casa juntos y manifestaciones reales de su amor. Tras tiempo de relación, se enteró de que él la había estado engañando con otras chicas durante todo el noviazgo. “Qué vergüenza… ¿Y ahora cómo vuelves a subir fotos con una pareja, después de lo que te han hecho?”, se autopreguntaba Marta un tiempo después.

Durante octubre de 2025, la comunicadora Chanté Joseph difundió en Vogue un texto que planteaba una duda en apariencia trivial: “¿Es que ahora da vergüenza tener novio?”. Aquello que se presentaba como un análisis sencillo sobre los vínculos afectivos terminó por transformarse en una tendencia masiva. La escritora indica que poseer pareja ya no se considera un éxito comunitario ni un emblema de lo femenino, y que diversas mujeres optan por no exhibir a sus compañeros en las plataformas digitales.

Ese artículo generó un debate amplio y extenso en el que muchas personas, especialmente mujeres jóvenes, compartían sus vivencias, expectativas y también sus frustraciones frente a esa visión. Meses después, la propia Chanté Joseph respondió a su texto con otro artículo titulado “Qué dice la respuesta a mi artículo ‘¿Es que ahora da vergüenza tener novio?’ Sobre el estado actual de las citas heterosexuales”. En él, la autora reconocía que el debate había crecido hasta desbordarse y que quizá la cuestión no era tan simple (ni tan profunda) como parecía en un principio.

Han pasado meses, pero en los círculos de personas jóvenes este tema sigue estando presente a diario en nuestros quehaceres digitales. Nos centramos en una versión más concreta y contemporánea de la pregunta: la puesta de largo de una relación en redes sociales, que suele reducirse a un gesto concreto en forma de una story o un post en Instagram. ¿Da vergüenza hacer público a tu pareja en redes?

Las respuestas no son unánimes ni coherentes entre sí. Algunas personas hablan de naturalidad, otras de protección, otras de romanticismo, y otras de culpa. Tras hablar con más de 20 jóvenes de entre 20 y 30 sobre este tema, parece que mostrar la pareja en redes no parece generar vergüenza, sino algo más difuso que mezcla de miedo, pudor, estrategia o incluso conciencia social. Cuando subir una foto con tu pareja en redes parece que se convierte en un evento, pasa a ser una decisión para muchos cargada de significado.

Para muchos, parece que la clave está en la naturalidad. Mostrar a tu pareja como parte de tu día a día suele percibirse como cercano y saludable, mientras que convertirlo en un “gran anuncio” puede generar tensiones. Como comenta Pablo (25): “Si lo muestras de forma natural porque forma parte de tu día a día y no es ‘la cosa’, está genial y mola. Si es la grandísima cosa y te tomas muy en serio ese hecho, puede ser hasta tóxico. Hacerlo bien es hacerlo natural; si no, surgen inseguridades y todo eso. Cómo llegar a ese punto, esa es la cuestión”. Su reflexión apunta a un equilibrio que no siempre es fácil de alcanzar. Algunas parejas muestran afecto de manera cotidiana, mientras que en otras solo uno de los dos comparte contenido, lo que genera un desequilibrio y sensación de inseguridad.

Actuar correctamente requiere naturalidad; de lo contrario, afloran incertidumbres.

Pablo

25 años

Por el contrario, otros se decantan por una reserva total. Tal como indicaba Paula García, se observa una inclinación al alza en la generación Z hacia la publicación de menos fotografías en plataformas digitales, haciéndolo de un modo más restringido y fugaz. Se inclinan por perfiles cerrados, grupos de “mejores amigos” o historias que se eliminan en 24 horas, en busca de lo genuino y escapando de la exhibición excesiva. Lo compartido puede perdurar indefinidamente y, en ciertos casos, provocar efectos en el mundo tangible.

No publicar nada no siempre tiene que ver con vergüenza, sino con cautela frente a la mirada ajena o incluso supersticiones. Moha (26) lo explica así: “Con eso yo personalmente he aprendido a ser más de perfil bajo. No sé, los ojos de la gente son muy malos. Con los viajes igual, no subo nada hasta que no llegue a casa, si no se gafa todo.”

La visión de las personas es pésima

Moha

26 años

La investigación científica sugiere que la presencia y visibilidad de una relación en redes sociales no es un simple reflejo del vínculo, sino un factor que puede influir en cómo se percibe y se vive ese vínculo. Por ejemplo, un estudio con 418 participantes encontró que la actividad en redes sociales y la visibilidad de la relación están correlacionadas negativamente con la satisfacción general de la pareja y con distintos tipos de intimidad (emocional, recreativa y social). Es decir, cuanto más visible es la relación en redes, menor es la satisfacción percibida por los implicados.

Luego están quienes celebran el amor públicamente. Para ellos, compartir la relación es un gesto de autenticidad y romanticismo. Como dice Ariadna (27): “Me encanta subir fotos con mi novio cuando tengo alguna que me gusta mucho. El que diga que sí que da vergüenza es miserable… que viva el romanticismo, nos vamos a morir cualquier día, hay que amar a gritos y que lo sepa todo el mundo.” Júlia (20) y Cinthia (25) coinciden con esta visión: “Claro que no, el amor es bonito, basta.”

Por último, hay quienes sienten vergüenza o incomodidad por factores sociales y contextuales. La presión de la mirada externa, la comparación con situaciones ajenas o el miedo a ser juzgado influyen mucho más que la propia timidez. Ana (26) lo resume: “Aunque es verdad que a mí me cuesta exponerlo un poco en redes… Da la sensación que la gente cada vez sube menos su vida normal. Yo lo veo algo muy personal… Y, por si lo dejamos… suena fatal, no pienso dejarlo, pero es así. También siento que estoy fardando un poco.” Eli (23) comparte una motivación distinta: “Yo subo fotos con él para que sepan que aún tengo novio y no me molesten tanto los chicos.”

Isabel (27) manifiesta una mezcla de sensaciones que se encuentran entre las más analizadas: “No es que me dé vergüenza, sino que me sabe mal. Siento que amigas mías viven situaciones horrendas con hombres y, por tanto, hablar mucho de mi novio es como restregárselo en la cara a la gente. Además, no quiero que parezca que mi vida es solo mi novio”.

Me da la impresión de que mis amigas atraviesan momentos terribles con hombres y, por ello, hablar constantemente de mi pareja se siente como si se lo estuviera echando en cara a los demás.

Isabel

27 años

La realidad es que, aunque a muchos este debate pueda parecerles trivial, refleja una transformación real en cómo los jóvenes comunican sus relaciones y cómo eso impacta en sus vidas. Para algunos, la naturalidad y la celebración pública del amor son valiosas y refuerzan la conexión; para otros, la discreción sirve para proteger la relación o cuidar a quienes les rodean.

Quizá la pregunta ya no sea si da vergüenza tener novio, sino qué estamos intentando proteger (o demostrar) cuando decidimos hacerlo visible. Tal vez, como dijo Jemima Kirke, simplemente estamos pensando demasiado en nosotros mismos.

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