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Qué hay detrás de la crisis sin precedentes de Ubisoft: “Son años de malas decisiones que, al final, acaban explotando. Y quienes pagan son los trabajadores”

Ubisoft en crisis

Ubisoft, en crisis.

Ubisoft, en crisis.

Diseño: Selu Manzano

Ubisoft, una de las editoras de videojuegos más grandes y prolíficas del mundo, ha anunciado una reestructuración completa de su negocio. Los creadores de sagas como Assassin’s Creed o Just Dance han decidido cambiar la organización interna de la empresa, en un movimiento que no solo ha acarreado la cancelación de seis juegos y el cierre de dos de sus estudios, sino que cambiará por completo su manera de operar de aquí en adelante.

“La industria de los videojuegos se ha vuelto más selectiva y competitiva, con el aumento de los costes de desarrollo y la mayor dificultad a la hora de crear marcas”, explicaba Yves Guillemot, CEO de Ubisoft, en el comunicado oficial que publicó la empresa el pasado miércoles. “Pero los juegos de alto presupuesto, cuando consiguen el éxito, también tienen más potencial financiero que nunca. En este contexto, hoy anunciamos un 'reinicio' pensado para crear las condiciones para volver a crecer de manera sostenible a lo largo del tiempo”.

Para ello, la empresa se centrará en sus dos tipos de videojuegos más exitosos: los juegos de mundo abierto —recientemente, lanzaron el notable Assassin’s Creed Shadows, ambientado en el Japón feudal— y los juegos online y títulos como servicio, experiencias (en la mayor parte de ocasiones, gratuitas o con una barrera de entrada monetaria muy baja) pensadas para ir actualizándose con el tiempo y generar ingresos a través de pequeños pagos a cambio de contenido o moneda interna del juego.

Se espera que esta reestructuración acarree despidos en varios de sus estudios internacionales. Según se estima, en los últimos años, Ubisoft ha reducido su fuerza de trabajo en alrededor de 3000 empleados. Algunas de las rondas de despidos más notables sucedieron en 2024, cuando la empresa prescindió de más de 300 trabajadores tras clausurar sus estudios de San Francisco y Osaka. La filial de Montreal, una de las más multitudinarias, ya había perdido un centenar de trabajadores a finales de 2023, y a principios del año pasado, se recortaron alrededor de 200 empleados en varias de sus sedes europeas.

Junto a la reestructuración, se ha confirmado el cierre de algunas de las filiales de la empresa francesa. Se ha confirmado que el estudio de Estocolmo ha sido clausurado por completo, y se reducirá personal en su sede de Abu Dhabi y en dos de sus filiales, Massive Entertainment (desarrolladores del juego de disparos multijugador The Division), y en RedLynx, creadores de la saga de carreras Trials. Pero quizás el caso más notable es el de Ubisoft Halifax, una de sus sedes canadienses centradas en videojuegos para dispositivos móviles, que ha sido cerrado apenas un mes después de que sus 71 trabajadores decidiesen sindicarse.

¿Qué pasa con la sede española?

La empresa francesa tiene una sede en España, ubicada en Barcelona, que emplea a alrededor de 190 trabajadores y que, por el momento, no han sido notificados de cómo les afectarán estos cambios. Los trabajadores de Ubisoft Barcelona fueron a la huelga en febrero del año pasado por el deterioro de las condiciones que ofrecía la empresa en los últimos años: desde la pandemia, el estudio había apostado por un sistema que contemplaba un 60% de días de trabajo remoto, que buscaban reducir de manera drástica. Un cambio “súbito y sin transparencia” que, s egún opinaban los empleados, buscaba forzar despidos voluntarios en quienes no fuesen capaces de adaptarse a la nueva dinámica.

Ubisoft Barcelona.
Ubisoft Barcelona.CC BY SA 4.0 / ReallyRad

Los trabajadores fueron notificados del cambio en un comunicado interno alrededor de las 19:00 del miércoles 21 de enero, cuando la mayoría de los empleados se encontraban fuera de horario de oficina; no fue hasta el día siguiente cuando los responsables de la empresa y del estudio barcelonés se comunicaron directamente con ellos, en una reunión que, según nos explican empleados de Ubisoft Barcelona, fue “nimia y totalmente insuficiente”.

En dicha reunión se explicó lo que, a partir de ahora, será la estructura organizativa de la empresa. Ubisoft reubicará sus estudios y proyectos en cinco “casas creativas”, cada una de ellas especializada en un género o formato de videojuego distinto. La primera de estas divisiones correrá a cargo de Vantage Studios, una subsidiaria que comenzó sus operaciones el pasado octubre para gestionar las sagas más importantes —y que generan más ingresos— de la compañía.

Vantage Studios, la primera de las cinco casas creativas, está dirigida por Charlie Guillemot, el hijo de Yves Guillemot, CEO y fundador de Ubisoft, y agrupa alrededor de 2.300 trabajadores de las sedes de Montreal, Quebec, Sherbrooke, Saguenay, Barcelona y Sofía. La empresa se creó con una inversión de 1.160 millones de euros de la multinacional china Tencent, que posee el 26,32% de sus acciones.

La segunda casa se centrará en juegos de disparos tanto competitivos como cooperativos, dirigiendo las sagas The Division, Ghost Recon y Splinter Cell. La tercera tendrá su foco en experiencias online para varios jugadores, con títulos como For Honor, The Crew, Riders Republic, Brawlhalla y Skull and Bones. En la cuarta, el centro serán los juegos narrativos y las aventuras para un solo jugador, incluyendo series como Anno, Might and Magic, Rayman y Prince of Persia; además, es esta casa la que se encargará del desarrollo de Beyond Good and Evil 2, cuya existencia se filtró alrededor del año 2009, se anunció oficialmente en 2016, y está en estado desconocido desde entonces, indicando un posible desarrollo turbulento. Por último, la quinta casa se centrará en experiencias enfocadas al público casual y familiar, como el exitosísimo Just Dance y los videojuegos Idle Miner Tycoon, Ketchapp o Uno.

Esta reestructuración, aparentemente, no ha sido un acontecimiento repentino, sino la culminación de un proceso de revisión de métodos de trabajo que Ubisoft llevaba un tiempo tratando de implementar. Después de verse obligados a retrasar el lanzamiento de Assassin’s Creed Shadows, y los fracasos de títulos como Skull and Bones o Star Wars: Outlaws, la compañía habría comenzado a revisar sus procesos de aprobación internos.

Uno de los problemas a los que se enfrentan los desarrollos dentro de Ubisoft, según nos cuentan fuentes internas, tiene que ver con una estructura de mando demasiado rígida que dificulta los procesos. “Cada estudio trabajaba con muchos estudios distintos, pero la comunicación entre ellos no era buena. Había un choque cultural enorme, incluso de horarios: a veces, para hacer un cambio, necesitas que tres personas en diferentes franjas horarias te aprueben el trabajo. Eso hace que el trabajo que podías haber sacado en tres días, te acaba costando un mes”. La reestructuración, por tanto, no pilló por sorpresa a los empleados, que ya percibían que el sistema presente no era positivo: “son años de malas y malas decisiones que, al final, acaban explotando. Y quienes pagan son los trabajadores”.

Son años de malas y malas decisiones que, al final, acaban explotando. Y quienes pagan son los trabajadores

Empleado de Ubisoft

El fin del teletrabajo

Y es que el descontento entre los empleados parece ser generalizado. Además de explicar el nuevo modelo operativo de la compañía, el comunicado oficial de Ubisoft el pasado miércoles venía de la mano de un gran jarro de agua fría: se eliminaba por completo la posibilidad de teletrabajar de los desarrolladores, obligando a una jornada de cinco días en oficina a la semana. A cada empleado se le ofrecerá una “bolsa” de días de trabajo remoto que podrá ir distribuyendo a largo del año, pero no podrá trabajar remotamente de manera asidua.

La empresa francesa argumenta que el motivo es “aumentar la colaboración, el compartir conocimientos, y las dinámicas entre equipos”. Opinan que el trabajo presencial “es clave para la eficiencia colectiva, la creatividad y el éxito en un mercado cada vez más selecto.” Pero, según asegura uno de los empleados afectados, en la reunión interna en la que se presentó este cambio a los trabajadores, el responsable reconoció que no tenían sistemas fiables para medir o probar ese hipotético incremento de la productividad.

Los desarrolladores de Ubisoft no podrán trabajar desde casa de forma regular, deberán acudir presencialmente al puesto de trabajo.
Los desarrolladores de Ubisoft no podrán trabajar desde casa de forma regular, deberán acudir presencialmente al puesto de trabajo.Lechatnoir

Así, todos los trabajadores tendrán que volver a las oficinas de manera diaria en una fecha sin determinar. Actualmente, en Ubisoft Barcelona tienen una semana laboral de tres días remotos y dos presenciales; la excepción son los casos de los empleados con acuerdos por motivos de conciliación, que se rescindirán en las próximas semanas. Muchos de los afectados opinan que se trata de una estrategia que busca generar salidas voluntarias de la empresa para reducir la fuerza de trabajo sin ejecutar el tipo de despidos masivos que tan frecuentes y criticados son, actualmente, en la industria del videojuego. “Hay muchas personas con familiares dependientes, con hijos, que viven en otras ciudades, o que tienen responsabilidades que hacen que no se vayan a poder adaptar al nuevo horario. La única opción que les dejan es irse de la empresa”, nos asegura uno de los trabajadores.

Extrabajadores de Ubisoft afirman que es una estrategia que la empresa ya ha utilizado en otras ocasiones: en lugar de ejecutar despidos masivos, se presiona a los desarrolladores para que se marchen reduciendo competencias de los equipos o cancelando proyectos. Esto, dicen, ha enrarecido el entorno de trabajo en los últimos meses: “Ahora todos estamos muy a la defensiva a la hora de dar feedback, porque no sabemos si esas opiniones que nosotros damos de buena fe, para mejorar el trabajo de alguien, se pueden utilizar en su contra”.

Por su parte, Ubisoft no ha querido responder a estas afirmaciones. Queda por ver, aún, cuáles serán los resultados económicos —y a nivel de calidad— de esta reestructuración. Pero, como mínimo, faltarán un par de años para que podamos comprobarlo. Habiendo cancelado seis juegos (entre ellos, el esperado remake de Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo) y retrasado el estreno de otros siete, lo más probable es que no haya nuevos lanzamientos de videojuegos por parte de Ubisoft hasta, por lo menos, finales de este año. Es entonces cuando los directivos esperan ver los resultados de una maniobra que buscan que “tenga un impacto significativo en la trayectoria financiera del grupo, especialmente en los años fiscales 2026 y 2027”.

Periodista graduada en la Universidad de Zaragoza y especializada en videojuegos, tecnología retro, y tener demasiadas plumas estilográficas. También me podéis ver en Eurogamer.

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