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David Baszucki, máximo responsable de Roblox... ¿el último sobreviviente del metaverso?: “Haz las cosas difíciles primero”

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Baszuck ha transformado la plataforma en un entorno mercantil singular y un suceso de masas; su confianza total en las estructuras frecuentemente colisiona con los dilemas éticos de la seguridad infantil.

‘Crisol: Theater of Idols’: la propuesta de horror nacional que rescata influencias de ‘Blasphemous’ y ‘BioShock’ con el fin de transformar nuestros mitos en un relato de horror.

David Baszucki, CEO y fundador de Roblox

David Baszucki, CEO y fundador de Roblox

Hacia el cierre de la década de 1980, David Baszucki percibió un hecho que contradecía su mentalidad de ingeniero instruido en Stanford: los jóvenes que usaban su aplicación didáctica, Interactive Physics, omitían los ejercicios escolares para producir desorden. No pretendían despejar incógnitas matemáticas: deseaban elaborar aparatos sofisticados y siniestros impactantes que las utilidades primigenias ni siquiera habían imaginado. 

Su hallazgo manifestó una realidad sobre la condición humana que marcaría su trayectoria profesional: al proporcionar un marco sólido de reglas físicas junto a una autonomía total, el ingenio brota con mayor fuerza de forma espontánea. Representó el destello de un “optimismo ingenieril”, que tiempo después originaría Roblox, una potencia digital que va más allá de los videojuegos para transformarse en una “co-experiencia humana” en la cual lo real constituye simplemente otro entorno operativo que puede perfeccionarse.

Utilizando el alias de “Builderman”, Baszucki fomenta una apariencia cercana en el entorno virtual que él mismo fundó, aunque el ámbito empresarial muestra a un líder implacable. Informes entregados a la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) en el transcurso de su debut bursátil en 2021 evidenciaron un esquema de gestión creado para proteger su perspectiva de futuro: Baszucki conserva la totalidad de las acciones de Clase B, garantizándose un dominio prácticamente absoluto sobre las votaciones.

Consiste en una estrategia que le facilita anteponer el desarrollo de infraestructuras a los beneficios de cada trimestre, respaldando un esquema empresarial en el cual “el éxito de la plataforma está intrínsecamente ligado al éxito financiero de sus desarrolladores”, tal como evidencian los superiores a 1.000 millones de dólares abonados a los autores durante el periodo reciente, confirmando de forma efectiva un sistema económico de intercambio mutuo que produce PIB real.

Esa perspectiva estructural que le facilita expandir empresas de miles de millones muestra una grieta al intentar conectar con la sensibilidad humana. Los analistas expertos indican que Baszucki sufre de una carencia ética: la convicción de que todo drama social representa un error técnico corregible a través de la repetición de programación. Su participación en el pódcast Hard Fork del New York Times resultó ser una muestra paradigmática de este distanciamiento.

Cuando se le cuestionó sobre la integridad de los jóvenes en Roblox, el creador definió el conflicto de los acosadores no como un dilema moral, sino como una “oportunidad” para perfeccionar la mensajería y el cribado. Su distanciamiento analítico ha motivado las querellas de fiscales generales en territorios como Texas, quienes afirman que la red, por su empeño en la autonomía algorítmica, se ha transformado en un escenario favorable para el maltrato.

Cuando se le consultó sobre la protección de los niños en 'Roblox', el creador planteó el inconveniente de los acosadores no como un dilema moral, sino como una “oportunidad” para evolucionar en la interacción y la depuración.

Pese a las polémicas y a la vigilancia de los reguladores, el pensamiento de Baszucki continúa funcionando mediante esquemas de ingeniería de control, vinculando áreas que parecen inconexas de manera asombrosa. El desafío íntimo frente al trastorno bipolar de su hijo Matt, el cual consultó a numerosos especialistas sin obtener resultados, modificó su perspectiva sobre la filantropía. 

Al observar que su hijo recobraba el equilibrio mediante intervenciones metabólicas y nutrición cetogénica, Baszucki empleó el mismo criterio que utiliza en sus servidores: el cerebro no constituye un misterio químico, sino un esquema energético que puede ser “debugueado”. Bajo esta visión, actualmente respalda de forma masiva la psiquiatría metabólica, persuadido de que “los sistemas complejos”, ya sean equipos informáticos o intelectos humanos, obedecen a principios físicos globales de potencia y eficiencia.

David Baszucki, en 2018.
David Baszucki, en 2018.CC BY 2.0 TechCrunch

Tras una etapa de descanso enfocada en investigar la inteligencia artificial, su interés actual se centra en la IA generativa, persiguiendo un futuro en el que generar entornos digitales con comandos de voz resulte tan natural como conversar. Aplicaciones novedosas como Cube AI aspiran a universalizar el diseño de espacios virtuales, suprimiendo los obstáculos tecnológicos que todavía persisten. Según el creador, la IA no representa un riesgo para el empleo, sino el motor fundamental para potenciar aquella autonomía creativa integral que imaginó hace tres décadas dentro de un aula de física de su escuela.

David Baszucki personifica, indudablemente, la imagen del “arquitecto total”. Ha conseguido materializar la visión de un metaverso operativo bastante antes que sus rivales en Meta, estableciendo una base de realidad paralela en la cual millones de personas conviven cada día. 

Actualmente, su herencia se halla en una situación frágil por sus propias incoherencias: si bien la eficacia de su código para recrear la física es incuestionable, su aptitud para mitigar las sombras de la condición humana sigue siendo un misterio. Para 2030, el reto de Roblox no será técnico, sino moral: demostrar si un ideal libertario gestado por técnicos puede resguardar a sus miembros más frágiles sin desmoronarse. Su visión fue sintetizada en una charla con Standard en 2025: “Haz las cosas difíciles primero”