
Los “estados anímicos” de Óscar Puente
EL PATIO DIGITAL
En la tarde del miércoles, los estados de ánimo dentro de uno de los AVE de Barcelona a Madrid fluctuaban entre la frustración por no llegar a tiempo a una reunión de trabajo largamente planeada y la resignación, o algo más. “Vamos a 80 por hora”, nos comunica un familiar. ¿Y la gente qué dice?, preguntamos. “Que mejor, que si vamos así será por algo”.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, dijo ayer sobre el caos en las Rodalies en Catalunya que iban a funcionar y al final no lo hicieron que no se trataba de un problema de seguridad, y mirando a la cámara, no a los maquinistas, añadió que “cuando baje el souflé emocional” de estos, “se llegará a acuerdos racionales”.
El “souflé emocional” se suma a la “situación anímica” de los maquinistas, a la que atribuyó hace un par de días la decisión de aquellos de convocar una huelga en febrero. Sería loable el interés del ministro por la salud mental de sus conciudadanos, pero de pronto recordamos que ese bienestar depende en este caso de la cosa pública, de la que Puente es uno de los máximos responsables.

Se lo recordaron ayer básicamente los usuarios a través de las redes, esos mismos usuarios del “si vamos así, por algo será”. Se ha instalado la desconfianza, y decir a quien la sufre que baje la ansiedad no parece ser una buena respuesta. ¿Qué le respondería un enfermo a un médico que le dice así de sopetón que no se ponga nervioso?
“Ayudadme también a bajar mi suflé emocional @oscar_puente, que son años de vida perdidos esperando a @rodalies cada día, ya no sé cómo gestionar eso”, se indigna @TemisNemesis.
“Bajar el suflé emocional dice… con dos maquinistas muertos en las últimas horas” (@FSeoane_)._ “Tu ministro más favorito, el azote de los fachas en tuiter, califica de 'suflé emocional' reivindicar unas condiciones dignas laborales” (@Javijj68). “Suflé emocional” de los maquinistas versus empanada mental del ministro @oscar_puente_” (@nautet007).
Es de sentido común que los problemas no se van a resolver rápidamente, pero hablar de “souflé emocional” no es lo más adecuado en términos de comunicación política
Resulta de sentido común admitir que los problemas, muchos, enormes, que han acumulado trenes, trazados, vías y demás no se van a resolver rápidamente, pero pasar la carga de la prueba, o del “estado de ánimo” a quienes lo están sufriendo cada día desde hace años no parece lo más adecuado, incluso en términos de comunicación política. Sobre todo, en esos términos.
Porque son muchos los años en que la falta de inversiones, la dejadez, las batallas políticas han provocado que el servicio de Rodalies dejara de ser un servicio para convertirse en una tortura, y eso pasa factura. Un estudio del pasado año de la Universitat Rovira i Virgili establecía que el 88% de los usuarios de los trenes en Catalunya han notado un aumento en ansiedad, depresión y malestar físico, debido al mal funcionamiento de este servicio.
Comunicación política. Puede haber elementos de mala suerte en algunos de los incidentes que ha experimentado el transporte por ferrocarril en los últimos años, los accidentes de la última semana merecen capítulo aparte. Pero desde luego parece mala suerte que los AVE a 80 por hora o con cuatro o cinco horas de retraso coincidan casi con los anuncios del ministro Puente de viajes espaciales a 350 km para llegar de Barcelona a Madrid y viceversa en menos de dos horas. Con estos mimbres. Y cuando nos conformamos con que funcione de verdad lo que ya hay.
Óscar Puente siempre ha estado muy activo en X, y sabe cómo funcionan estas cosas. Extraña que justamente lo primero que hiciera es calificar de “extraño” el trágico accidente de Adamuz, para inmediatamente pedir que no se hicieran “especulaciones”. ¿Cómo no recordar aquello del efecto Barbra Streisand? También es cierto que las especulaciones iban a empezar de todas maneras, por qué añadir más.
Algunos ven en la insistencia en los “estados anímicos” de Puente una señal de que el ministro vuelve al estilo que tanto juego le ha dado en las redes, y si son usuarios de estas, ya saben qué estilo es. Lo que ya se ve venir es que la tregua política se está acabando. Lo siguiente es cuándo se le acabará la paciencia al resto.

