Vivimos hiperconectados pero cada vez más agotados. Las notificaciones son nuestro nuevo ruido de fondo. ¿Es posible desconectar sin desaparecer? La salud mental digital empieza a ser una necesidad colectiva. Tal vez debamos repensar el uso, no solo el abuso.
Mireia Sanjuan Garnés
Barcelona
Mostrar comentarios