El Ayuntamiento de Barcelona presume de multar a usuarios de patinetes por no llevar casco, pero guarda silencio sobre las sanciones por poner en peligro a los peatones: circular sin seguro, sin identificación o invadiendo zonas peatonales. ¿Cuántas multas por eso? El mensaje es claro: la prioridad no es la seguridad ciudadana, sino la recaudación.
Basta pasear por cualquier calle para ver potentes artilugios circulando como kamikazes, haciendo slalom entre peatones. Debería prohibirse su circulación por zonas peatonales o imponer límites de velocidad estrictos y controles reales.
Fernando López Clarós
Barcelona
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