Política

Juan Carlos vive en España la publicación de sus memorias

Nueva visita

El padre del Rey llegó ayer a Sanxenxo para navegar

El rey Juan Carlos, ayer, al salir de un restaurante de O’Grove

El rey Juan Carlos, ayer, al salir de un restaurante de O’Grove

Lavandeira jr / EFE

Coincidiendo con la salida a la venta de sus memorias en las librerías francesas, el rey Juan Carlos aterrizó ayer al mediodía en el aeropuerto de Vigo procedente de Cascais (Portugal), donde estuvo unos días después de pasar por Vitoria el pasado miércoles 30 de octubre para someterse a una revisión médica. El padre del Rey piensa quedarse en la localidad gallega hasta el próximo domingo siguiendo, si las condiciones meteorológicas lo permiten, la última regata del Campeonato de España de 6 Metros, competición en la que ha venido participando en el último año.

Desde el aeropuerto vigués se dirigió directamente a un restaurante de O’Grove, donde a la salida, respondió con un “Muy bien, gracias” a la pregunta de cómo se encontraba tras conocerse el contenido de sus memorias Reconciliación. También contestó con un “mucho, mucho” cuando un reportero le preguntó, a gritos, si tenía ganas de volver a vivir en España.

El libro ‘Reconciliación’ verá la luz en España el próximo 3 de diciembre

Tras la comida, se dirigió a Sanxexo, donde le esperaba su anfitrión, Pedro Campos, que no le había podido ir al aeropuerto debido a un problema doméstico causado por las lluvias.

La casa del empresario gallego y compañero de regatas, donde se alojará estos días, es la misma en la que se refugió en su último día de estancia en España, antes de partir, en un viaje que parece no tener retorno, hacia Abu Dabi.

Un ejemplar de «Reconciliación», las memorias del rey Juan Carlos I, en una librería de París, Francia, este miércoles.
Un ejemplar de «Reconciliación», las memorias del rey Juan Carlos I, en una librería de París, Francia, este miércoles.TERESA SUAREZ / EFE

Así lo explica en sus memorias, recordando que aquel
2 de agosto del 2020 no le dijo a nadie que, al día siguiente, tomaría un vuelo que le llevaría a un exilio que se presentó como voluntario y que ahora, en las memorias, se presenta como inducido.

En el libro llega a afirmar que cuando se fue lo hizo pensando en regresar a la Zarzuela en algunos meses. Ahora
su mayor deseo es volver a España, disfrutar de una jubilación tranquila y de una relación armoniosa con Felipe, y ser enterrado con honores de Estado.

En ese punto, el padre del Rey reconoce que cuando pregunta sobre si hay algún plan para cuando llegue ese momento, le contestan que no hay nada preparado. Este extremo le resulta sorprendente y recuerda que los funerales por la reina Isabel II de Inglaterra se planificaron con años de antelación.

Hasta que llegue su hora, el rey se lamenta sobre todo de la marginación familiar que sufre: “Ahora que mi hijo me ha dado la espalda por obligación, ahora que los que se llaman mis amigos me han dado la espalda, me doy cuenta de que nunca he sido libre” y continúa leyéndose en las memorias: “Di la libertad al pueblo español estableciendo la democracia, pero nunca pude disfrutar de esa libertad para mí”.

En Reconciliación, el rey Juan Carlos afirma comprender la postura de Felipe VI: “Comprendí que como Rey fuera duro conmigo, pero me dolió que, como hijo, se mostrara insensible”.

Una de las partes más emotivas del libro son las referencias que el rey Juan Carlos hace de su padre, don Juan de Borbón, aunque admite que no ha hecho caso de su recomendación de no escribir memorias: “Mi padre siempre me aconsejó que no escribiera mis memorias. Los secretos de los reyes permanecen enterrados en las sombras de sus palacios. ¿Por qué le desobedezco hoy? Siento como si me robaran mi historia”, se justifica el rey Juan Carlos en el prólogo del libro.

También se duele de la muerte de su hermano Alfonso, que falleció, en 1956, a causa de un desgraciado accidente cuando ambos manipulaban una pistola. De él dice, apenado: “Sin su muerte, mi vida hubiera sido menos sombría, menos desdichada. Aún llevo fotos suyas a todas partes. Nunca me he recuperado de esa desgracia”.

El rey Juan Carlos, el entonces príncipe Felipe y la aún infanta Leonor, en 2011, en runa de las escasas fotos de los tres juntos. 
El rey Juan Carlos, el entonces príncipe Felipe y la aún infanta Leonor, en 2011, en runa de las escasas fotos de los tres juntos. CASA DEL REY

El rey Juan Carlos también repasa el momento en el que su hijo, el rey Felipe VI, le comunicó que le retiraba la asignación y renunció ante notario a una posible herencia procedente de una fortuna de dudosa procedencia: “No olvides que heredas un sistema político que yo forjé. Me puedes excluir sobre el plano personal y financiero, pero no puedes rechazar la herencia institucional sobre la que reposas. Entre los dos, solo hay un paso”, cuenta que le dijo el padre al hijo. 

Respecto a sus nietas Leonor y Sofia, el padre del Rey lamenta no haber podido “tejer lazos privilegiados” con las hijas de Felipe y Letizia, una situación que le duele especialmente en el caso de la reina Sofía quien  tampoco ve a sus nietas con la frecuencia y la intensidad que desearía. 

Los comentarios más críticos están dirigidos a la reina Letizia, de quien afirma que su entrada en la familia real “no ayudó a la cohesión” de las relaciones familiares, además de confirmar desacuerdos en el plano personal, aunque no en el institucional.

Aunque pasa por encima por los capítulos más personales, el rey Juan Carlos reconoce “devaneos sentimentales”, de los que apenas da detalles, aunque afirma contundente que  “la mayor parte” de las “relaciones extraconyugales” que se le atribuyen son “totalmente ficticias”.

Sin citar a Corinna Larsen, el monarca admite que fue un error, pero se queja de que una relación personal  fue “hábilmente instrumentalizada”, lo que tuvo “duras consecuencias” para su vida y su reinado.

Las memorias que ocupan 512 páginas salieron ayer a la venta en las librerías francesas, editadas por la editorial Stock y precedidas de una serie de entrevistas en varios medios de comunicación franceses. Falta por emitirse la entrevista, grabada en Abu Dabi, que el próximo 23 de noviembre emitirá el canal France 3.

En España y editado por Planeta, el libro de memorias saldrá a la venta el 3 de diciembre y, de momento, no está previsto que el rey Juan Carlos conceda entrevistas a medios españoles.

Una visita con singular expectación

La expectación tanto en el aeropuerto vigués como en los accesos a la vivienda de Pedro Campos, en Sanxenxo, superó ayer a la despertada en los últimos viajes del rey Juan Carlos a Galicia, habida cuenta de la polémica que están despertando el contenido de sus memorias. En sus anteriores estancias en Sanxenxo, la última el pasado mes de septiembre, el rey Juan Carlos ha mantenido un nivel bajo de exposición pública, pero en esta ocasión numerosos medios de comunicación, como sucedió en su primer viaje en mayo del 2022, casi dos años después de irse a Abu Dabi, se han concentrado en la localidad gallega a la espera de algún comentario del padre del Rey quien hasta el momento se ha limitado a contestar, parca y educadamente, a los requerimientos de pronunciamiento.