La negociación de los presupuestos entre el Govern y Comuns sigue avanzando y ambas partes han cerrado dos acuerdos que se incorporarán a estas nuevas cuentas en el caso de que prosperen. Mientras siguen “encallados” -aseguran los ecosocialistas- en la limitación de la compra especulativa de vivienda, sí que han pactado en materia residencial que se incremente en 106 millones de euros la dotación presupuestaria destinada a las ayudas del alquiler. Con esto, la líder de Comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, ha asegurado que se doblarán dichas prestaciones en dos años y se pasará de llegar al 13% de arrendatarios al 25%.
Con este propósito, se elevará el umbral de ingresos de las familias que hasta el momento se exige para beneficiarse de estos subsidios de alquiler. El tope vigente se encuentra en 25.000 euros brutos al año y se incrementará hasta los 36.279 euros. A fin de crear un sistema equilibrado que no afecte negativamente a los hogares con mayores obstáculos para realizar este desembolso, se otorgará prioridad a quienes necesiten invertir más del 30% de su remuneración en costear el arrendamiento.
De esta forma, el fondo se incrementará a 303 millones destinados a apoyos para el arrendamiento y se prevé que alcance a 49.500 familias adicionales, añadidas a las 90.000 que perciben este subsidio en la actualidad. Durante un encuentro con los medios para exponer los pormenores del pacto, Albiach ha sostenido que esta iniciativa toma como base las “mejores políticas europeas de vivienda” y que la meta es que funcionen para “rebajar el coste de la vida de miles de familias y evitar que caigan en riesgo de exclusión social”. Dado que estiman que se requerirán 20 años para alcanzar el 15% de vivienda pública, el grupo ecosocialista defiende estas subvenciones mientras se avanza hacia ese propósito.
