Las Claves
- La temporada de calçotades en Valls impulsa el turismo gastronómico local destacando el producto regional y la tradición culinaria del Alt Camp.
- El Reial
El comienzo de la etapa de las calçotades señala uno de los periodos más ansiados del año en el Alt Camp. Valls, procedencia y centro fundamental del calçot y su costumbre gastronómica, se vuelve el origen de una vivencia culinaria excepcional, ligada a la región y que prioriza el producto local. Sin embargo, más allá del goce de disfrutar una gran calçotada con parientes o conocidos, la zona dispone de una vasta diversidad de alternativas culturales, históricas y ambientales que transforman cualquier estancia en una salida total y cargada de hallazgos.
Los tesoros del Alt Camp
Una de las principales maravillas del Alt Camp es el Reial Monestir de Santes Creus, un elemento destacado dentro de la Ruta del Císter y una edificación histórica que conserva su espíritu original. Caminar por su claustro, visitar las habitaciones reales o deleitarse con la calma del monasterio representa adentrarse en centurias de tradición y misticismo.
La riqueza vitivinícola constituye uno de los principales encantos del Alt Camp. Las catedrales del vino, prodigios de la arquitectura y pilares del turismo especializado, representan una muestra extraordinaria. La Vinícola de Nulles, con su edificio de estilo modernista, figura como uno de los ejemplos más notables, aunque no el único: toda la zona emana viñedos, costumbres y saber vinícola, que es posible explorar mediante recorridos, degustaciones y propuestas en entornos rurales.
La plaza de Sant Bernat del Monestir de Santes Creus
La región igualmente mantiene un valioso legado de arquitectura y cultura que trasciende sus famosas catedrales del vino. El Santuari de la Mare de Déu de Montserrat, situado en Montferri, impacta debido al estilo de Gaudí que le otorgó uno de sus seguidores más destacados, Josep Maria Jujol, además de por su ubicación excepcional. Desde una perspectiva aérea, la edificación adquiere la apariencia de una embarcación que navega entre un océano de viñedos hacia la montaña sagrada de Montserrat. El Columbari de Vila-rodona, una pieza singular del periodo romano, junto a las fortalezas de Vallmoll y Rodonyà, que dominan el entorno con sus figuras majestuosas, proponen un recorrido a través de la historia.
Naturaleza y cultura
Quienes adoran la naturaleza descubrirán en el Alt Camp un paraje magnífico para practicar senderismo o cicloturismo. Entre viñedos, pistas sosegadas y arboledas mediterráneas, la comarca dispone de trayectos para contemplar la vista y la herencia rural. Una de las iniciativas más especiales es la Ruta de la Capona, una genuina galería a la intemperie consagrada a la piedra seca, cuyas obras son Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, y donde chozas, ribazos y elementos tradicionales exhiben la creatividad y la conexión histórica con el suelo.
El Alt Camp representa una región donde el arte culinario sirve de enlace para explorar la historia, la esencia cultural, el entorno natural y las costumbres que todavía se mantienen.
La región se ve enriquecida por una extensa propuesta cultural. El repertorio de museos de Alcover es sumamente variado, resultando perfecto tanto para núcleos familiares como para entusiastas del pasado y las artes. El Museu d’Alcover invita a un asombroso recorrido por el periodo del Triásico, entendido como una etapa de mutaciones profundas en la Tierra y determinante para el desarrollo biológico del globo, mediante fósiles impactantes y reconstrucciones que ayudan a visualizar la existencia hace millones de años.
La Gran Festa de la Calçotada de Valls
El MIMO, un espacio dedicado a la interpretación de la molienda de papel, aproxima al público a una labor artesanal y a la relevancia del papel en la historia local. Por otro lado, el Convent de les Arts funciona actualmente como un recinto cultural versátil donde se organizan muestras, obras teatrales y eventos creativos de forma continua. Finalmente, el recorrido de bandoleros en Alcover ofrece la oportunidad de explorar los relatos y senderos de los históricos forajidos de la zona.
Dentro del Pla de Santa Maria, el recinto de La Fàbrica se ha afianzado como un sitio de reunión perfecto para los grupos familiares. Su amplio pinar brinda frescor y calma, contando también con un área recreativa para niños y un establecimiento gastronómico donde degustar platos rodeados de vegetación. Asimismo, el estanque ubicado en las proximidades constituye un reclamo único, permitiendo a los turistas rentar un bote pequeño para navegar en un paraje natural y placentero.
El santuario de Montferri
Dentro de Valls, la urbe principal, los recorridos acompañados facilitan el hallazgo de espacios antiguos y relatos tradicionales, destacando sus centros museísticos como pilares de la cultura: el Museu Casteller de Catalunya, singular a nivel global, ofrece una vivencia inmersiva que traslada al público a la realidad de los castellers mediante tecnología aumentada. Igualmente resulta aconsejable conocer el Museu de Valls, poseedor de una notable colección pictórica y un patrimonio de alta estima, así como ascender a la torre campanario de mayor altura en Catalunya para contemplar panorámicas excepcionales de toda la zona.
Resulta ideal aprovechar la época de calçotades para explorar el Alt Camp, un destino integral, genuino y asombroso. Un territorio donde la cocina funciona como vía de acceso para conocer el pasado, la cultura, el entorno natural y las costumbres que persisten, convirtiendo a esta región en un espacio excepcional.
