Cientos de vecinos y visitantes ya se han paseado por los puestos navideños que, un año más, han acampado frente a la catedral de Barcelona en el marco de la tradicional Fira de Santa Llúcia, que será visitable hasta el 23 de diciembre. Más de 200 paradas de abetos, tions , plantas de Navidad, pesebres, figuras y artesanía conforman esta 239.ª edición que también ofrecerá actividades familiares y lúdicas relacionadas con las tradiciones navideñas, desde el clásico Tió Gegant hasta el desfile de la Carassa. Se trata de uno de los mercados más famosos de estas fechas, lo que confirma su gran afluencia, pero no es ni mucho menos el único en la ciudad o, desde luego, en Catalunya.
También en la capital catalana celebra su edición más grande la Fira de Nadal al Port Vell, que permanecerá junto al mar hasta el 6 de enero y cuya entrada es gratuita. De este modo, el Moll de la Fusta se convierte por unas semanas en la segunda casa de algunos comercios y restaurantes barceloneses, y también acogerá una completa agenda de actividades. El Portal de la Pau se teñirá de rojo para la ocasión, una estrella fugaz de diecisiete metros de largo y siete de altura será visible en el edificio de la Autoritat Portuària de Barcelona y 90 árboles iluminados por luces led se repartirán por todo el recinto. Los visitantes, además, podrán apuntarse a bautizos gratuitos de vela, hacer recorridos nocturnos con las golondrinas, conocer la faena que realizan desde Salvamento Marítimo accediendo a uno de sus barcos, pasarse por el Tinglado Reial y entregar una carta a los Reyes Magos, subir a la ya clásica noria gigante y admirar la ciudad desde las alturas, patinar sobre hielo o darse el primer chapuzón del año en la playa de la Barceloneta el 1 de enero. La programación completa se puede consultar en la página web del evento.
La Fira de Santa Llúcia ofrece actividades como hacer cagar al Tió Gegant o asistir al tradicional desfile de la Carassa
Otro mercado recomendable y muy ligado a la cultura navideña catalana es la Festa del Tió de Mura. Aquí encontrarán más paradas de productos artesanales y talleres diversos, pero el plato fuerte es la exposición de tions que alcanza todos los rincones del pueblo y que nace de la colaboración de los vecinos. No hay normas en cuanto al número o al lugar donde se pueden establecer estos entrañables troncos, que se podrán ver hasta el 6 de enero. El Ayuntamiento invita a llegar en transporte público para ahorrarse la dificultad de aparcar en una cita cada vez más multitudinaria, y propone diversas combinaciones en su web.
Pero si hay un plan tan clásico como navideño, ese es la Fira de l’Avet d’Espinelves, en Osona, que termina este fin de semana. Como su nombre indica, su visita es muy recomendable para quienes todavía no tengan árbol de Navidad, pero también para adquirir todo tipo de souvenirs como decoraciones, figuras de pesebre o galletas con toque festivo. Un consejo: conviene llegar temprano. Su éxito es tal que encontrar sitio donde aparcar puede ser todo un reto. En la pasada edición, por Espinelves pasaron 130.000 visitantes.
Ambiente en la 44a Fira de l'Avet a Espinelves
Fira del Gall de Vilafranca del Penedès
La anterior cita coincide con la Fira de Nadal de Cardedeu, en el Vallès Oriental, que este fin de semana festeja su 30.ª edición. Contará con alrededor de 200 paradas y múltiples actividades, pero el protagonista indiscutible será el turrón de Borrego de Cardedeu. Se trata de una variedad que se prepara con borregos, los bizcochos que le dan nombre y uno de los dulces más característicos del territorio. Y si hablamos de productos navideños, no puede faltar el gallo del Penedès, que también tiene fiesta propia. De hecho, es una de las más antiguas de Catalunya. El 20 y el 21 de diciembre, quienes visiten Vilafranca del Penedès podrán conocer todas las posibilidades de esta carne de altísima calidad que hoy en día solo producen unos pocos. Y es que la Fira del Gall acoge una muestra de cocina con suculentas elaboraciones donde esta ave es protagonista y que va de la mano de una selección de vinos de la DO Penedès. Un programa repleto de actividades que van de los espectáculos de humor a las catas. Los talleres de cocina completan esta feria en la que incluso celebran un tardeo que han bautizado como Galliner. Además, habrá un mercado de artesanos con más de 90 paradas, que venderán arte, productos de alimentación y mucho más. Si uno se aburre en Navidad es porque quiere.
