Comenzar el año con una estrategia financiera sólida no es sólo un buen propósito, es la base para alcanzar tus objetivos personales y vivir con más tranquilidad. La clave está en dar pasos realistas y sostenidos en el tiempo, que te permitan controlar tu dinero y hacerlo crecer.
Para lograrlo, lo primero que debes hacer es poner orden en tus finanzas, y eso implica revisar conscientemente tus cuentas. Antes de pensar en ahorrar más o invertir mejor, es fundamental saber dónde estás. Revisa conscientemente tus cuentas: cuánto dinero entra mensualmente a la cuenta, cuánto sale y en qué se gasta. Un buen punto de partida es elaborar un presupuesto sencillo, ya sea en un Excel, una app o con un simulador de ahorro, que diferencie entre gastos fijos, variables y prescindibles. Este análisis te ayudará a tomar decisiones más conscientes y detectar esos “gastos hormiga” que, sin darte cuenta, merman tu capacidad de ahorro.
El segundo paso es crear un colchón financiero que cubra imprevistos, como pueden ser una avería en casa o en el coche, un gasto médico, una situación laboral inesperada, entre otros. Para afrontarlos sin endeudarte, los expertos recomiendan disponer de un fondo equivalente a entre tres y seis meses de tus gastos fijos mensuales. Si aún no cuentas con este colchón, empieza hoy mismo con aportaciones pequeñas y recurrentes en el tiempo: no solo te dará seguridad económica, sino también tranquilidad emocional.
Planificar una buena estrategia financiera contempla prever gastos para imprevistos, como la avería del coche.
Una vez tienes orden y protección, llega el momento clave para tener un control total y óptimo sobre tu dinero: una planificación a largo plazo. El ahorro que realmente marca la diferencia es el que automatizas, conviertes en hábito e inviertes para generar rentabilidad. Según tu perfil y objetivos, existen varias alternativas como, por ejemplo:
- Planes de pensiones: ideales para complementar tu pensión de jubilación, permiten automatizar aportaciones y aprovechar las ventajas fiscales.
- Seguros de ahorro y SIALP: son una solución a plazo que combinan seguridad y rentabilidad. Se adaptan a tus prioridades vitales para que hacer crecer tu dinero de forma planificada.
- PIAS: pensados para quienes desean ahorrar a largo plazo con flexibilidad y ventajas fiscales en la jubilación.
- Unit linked: para perfiles que buscan mayor potencial de crecimiento y aceptan cierta volatilidad, con la tranquilidad de contar con la estructura de un seguro de vida.
En resumen, los pasos realistas por los que empezar hoy mismo a tener mayor control sobre tu dinero son tres: presupuesto, colchón y planificación. Controlar tu dinero no va de grandes cambios radicales, sino de pequeñas decisiones sostenidas en el tiempo. Ahí es donde realmente se marca la diferencia.
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Cristina Bellido es directora de Negocio de VidaCaixa.
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