Ainhoa Cantalapiedra ('OT 2' y 'Supervivientes') sorprende al dar a conocer su labor actual: ''Ha sido verdaderamente complicado''
Inesperado
La artista ofreció una charla sumamente personal en 'El Despertador', espacio de RNE.
El intérprete Manuel Carrasco, a sus 45 años: “Tenía miedo de volver a casa siendo un fracasado. Hubo una época en la que no pasé por el pueblo, me aislé”

Ainhoa Cantalapiedra en un evento en Madrid. Septiembre 2024.

La trayectoria en el arte no es sencilla y bastantes figuras públicas dedicadas a la actuación, el canto o la danza se ven forzadas a alternar sus profesiones con empleos distintos para lograr cubrir sus desembolsos y liquidar sus recibos.
Hace algún tiempo, Lucas Curotto, intérprete y antiguo integrante de Operación Triunfo, cobró gran relevancia en las plataformas digitales al revelarse que laboraba como camarero en un negocio de un distrito céntrico de la capital madrileña. Debido al debate generado, el chico habló con franqueza: ''Es preciso abonar la renta, seguir progresando y continuar con el día a día. Hay que salir adelante''.
Hace poco tiempo, la intérprete Ainhoa Cantalapiedra, célebre por triunfar en la segunda entrega de OT y por haber formado parte de otros espacios como Supervivientes, ofreció una charla a El Despertador de Radio Nacional en la cual se abrió y reveló que llevaba un año y medio desempeñándose como administrativa.
''He pasado cerca de año y medio atendiendo al público por iniciativa personal. Me interesaba trabajar mi faceta del ego y la vivencia ha sido ardua. Muy ardua. Ejerzo como auxiliar administrativo en la Clínica Sandoval de Madrid'', manifestó la artista. Conviene señalar que este establecimiento médico se dedica específicamente a la prevención, detección y tratamiento de las infecciones de transmisión sexual.
''Dando servicio a las personas. A mi comunidad LGTBIQ+, brindándoles todo mi ser'', expresó la intérprete, para después relatar que le era complejo manejar la observación constante de los pacientes y los interrogantes inoportunos sobre su presencia en el sitio. Ante tales circunstancias, procuraba responder de manera cordial: ''Me encuentro a tu disposición, dime''.
Un gran revuelo mediático
Tal como se preveía, la charla con Cantalapiedra provocó un aluvión de comentarios en la red: ''Siempre tuve el deseo de trabajar en ese lugar. Se trata de la institución líder en el país sobre ITS. Qué tarea tan excepcional'', ''Qué impactante'', ''La labor creativa, de no ser Rosalía, atraviesa periodos de solvencia económica y bastantes otros de escasez'' o ''Entonces, si su carrera musical no prospera, resulta muy legítimo. Debe subsistir al igual que cualquier persona'', entre diversos testimonios.
Si bien gran parte de las reacciones sobre el asunto fueron positivas, bastantes personas criticaron el lenguaje de los implicados y la vinculación directa de las infecciones de transmisión sexual con el colectivo queer: ''Relaciona dolencias venéreas con el grupo y aun así espera que le ovacionemos... Es el colmo'', ''¿Es que los heterosexuales sanan sus ITS asistiendo a misa?'', ''La palabra venéreas ya no debería usarse'', etc.