El Supremo confirma la condena del asesino de tres hermanos en Morata de Tajuña pese a su confesión
Sentencia
Les mató a golpes porque le debían dinero / Las víctimas recurrieron al prestamista tras haber sido estafadas por unos falsos enamorados

El asesino de Morata de Tajuña tras su detención

Amelia y Ángeles Gutiérrez, eran dos hermanas ya jubiladas que convivían con un tercer hermano, José, quien sufría una grave discapacidad en la localidad madrileña de Morata de Tajuña. Amelia y Ángeles habían empezado a recibir mensajes románticos de unos militares estadounidenses y se enamoraron. Sin saberlo, eran víctimas de unos estafadores del amor que les vaciaron la cartera. Ellas empezaron a pedir dinero prestado para poder atender las demandas monetarias de sus falsos pretendientes. Y uno de sus vecinos, Dilawar, se convirtió en su prestamista principal. Las Gutiérrez llegaron a deberle 60.000 euros.
El prestamista se cansó de no cobrar su deuda y la mañana del 17 de diciembre de 2023 “acudió al domicilio de las hermanas y tras escalar el muro perimetral, se aproximó a la puerta de entrada, le abrió la puerta José. Ya en el interior del domicilio, Dilawar propinó a José múltiples golpes en la cara y la cabeza utilizando para ello un palo de hierro o un objeto contuso, largo, rígido y pesado que no ha sido encontrado. José falleció por traumatismo craneoencefálico a consecuencia de los golpes”·.
Ese mismo día, “Dilawar propinó a Amelia múltiples golpes en la cabeza utilizando para ello un palo de hierro o un objeto contuso, largo, rígido y pesado que no ha sido encontrado”. También Amelia falleció a causa “de los golpes recibidos en la cabeza”. Y en esa misma fecha, Dilawar propinó “múltiples golpes” a Ángeles con la misma arma. La tercera hermana murió “a consecuencia de los golpes recibidos en la cara y la cabeza”. El 19 de diciembre de 2023, Dilawar volvió al domicilio de las víctimas y prendió fuego a los cadáveres.
Semanas después, el 21 de enero de 2024, Dilawar se presentó en la comandancia de la Guardia Civil de Arganda del Rey y confesó el triple crimen. El hombre fue juzgado por un jurado popular y condenado por la muerte de los hermanos Gutiérrez. El abogado del homicida recurrió al Tribunal Supremo alegando que su cliente confesó el triple homicidio y, en consecuencia se le debería haber aplicado “la atenuante de confesión prevista en el artículo 21.5 Código Penal con la consiguiente reducción de la pena”.
El Supremo ha dictado ahora sentencia en la que deniega la pretensión del homicida de Morata de Tajuña y confirma su condena. Los magistrados consideran que cuando Dilawar se presentó en la comandancia de la Guardia Civil ya estaba en el radar de las investigaciones, por lo que la confesión no fue espontánea. “Como resultado de las investigaciones en marcha, el 18 de enero, ya se procede al señalamiento del acusado”, indica la sentencia. Y añade que “los informes policiales relacionaban a Dilawar con bastante claridad con el lugar y la fecha de los hechos mediante la investigación del posicionamiento telefónico”.

Además, la sentencia del Supremo destaca que “el acusado indagó en su teléfono móvil noticias sobre el crimen cometido” y “conoció, antes de decidir entregarse a la Guardia Civil”, un artículo titulado: “Los hermanos asesinados en Morata fueron agredidos a martillazos por un prestamista al que se investiga por el triple crimen”. Por lo que, “se llega a la conclusión de que la Guardia Civil disponía de elementos suficientes para concentrar el procedimiento en el sospechoso antes de que este se entregase voluntariamente”.


