Gabriel Andrés Molina, presidente de la Federación de Estudiantes de Derecho de Venezuela, describe un país en alta tensión tras la captura de Nicolás Maduro, con Delcy Rodríguez asumiendo como presidenta encargada por el artículo 233 constitucional y un estado de conmoción exterior declarado. “El clima institucional y ciudadano que percibe actualmente en Venezuela es de alta tensión institucional y emocional”, afirma, destacando la incertidumbre ciudadana sobre la seguridad jurídica y la gobernabilidad en este escenario excepcional.
El líder estudiantil califica de “impensable” y “peliculero” el blitz estadounidense del 3 de enero, un suceso que ningún venezolano anticipó pese a años de especulaciones internacionales. “Era un escenario improbable, pero no impensable”, explica Molina, quien urge a la ONU y la OEA a monitorear derechos humanos y preservar el orden democrático ante esta situación de Hollywood que altera la normalidad constitucional.
Molina ve posible la coexistencia entre valores bolivarianos y tutela estadounidense, notando “cambios tangibles” en el discurso oficial. “Yo creo que sí. Pareciera que más bien han habido cambios tangibles”, dice sobre las promesas de Delcy Rodríguez de enmendar errores pasados vía diálogo en la Asamblea Nacional, priorizando paz, derechos humanos y soberanía nacional.
Descarta rotundamente un conflicto civil desde la ciudadanía: “No, yo creo que esa opción, por lo menos de la parte civil, está destacada. Nosotros somos un pueblo de paz”, asegura y apuesta por el arbitraje y el fortalecimiento institucional. “Estamos en un momento histórico, ético y existencial donde debemos ser resilientes”, añade para apostar por una democracia sostenible.
Aunque el día a día presenta “obstáculos” con servicios básicos deficientes y un salario mínimo de 0,40 dólares, los venezolanos mantienen rutinas con resiliencia emprendedora. “Nosotros hemos sabido solventar esto. El venezolano es emprendedor, busca formas y maneras de cómo generar ingresos”, relata Molina, llamando a una solución rápida con cooperación europea y española para evitar colapsos mayores.