Las Claves
- La violencia del ICE en Minnesota provocó dos muertes y miles de arrestos, generando una fuerte respuesta de la comunidad internacional.
- Teresa Pérez explica que el ICE es una agencia federal con funciones de investigación y expulsión que ignora la proporcionalidad necesaria.
- El Tribunal Europeo de Derechos Humanos impide abusos similares a los de Estados Unidos mediante controles estrictos y supervisiones legales efectivas.
- Las políticas de Trump intensifican el uso de la fuerza y los arrestos masivos para proyectar una imagen de autoridad nacional actual.
La comunidad internacional responde con furia frente a la violencia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Estados Unidos, tras los disparos contra activistas en Minnesota que resultaron en dos fallecimientos y 1.500 arrestos. Dentro de “Claves del día”, la especialista legal en migración Teresa Pérez explica su función: “El ICE no es una policía ordinaria local, sino que es una agencia federal que tiene funciones de investigación, de detención y de expulsión en materia de inmigración”. Si bien actúa siguiendo normativas federales, sus abusos ponen en duda los criterios internacionales.
Pérez cuestiona la falta de equilibrio aun con normativas como el Immigration and Nationality Act. “Aunque el marco migratorio sea administrativo, la dignidad, la proporcionalidad en el uso de la fuerza y la investigación efectiva no son opcionales”, afirma la especialista respecto a las agresiones armadas contra manifestantes. En EE.UU., los afectados requieren demostrar el maltrato, hecho que profundiza la impunidad.
La diferencia con Europa es palpable debido al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. “En Europa podrían darse casos de facto de abuso policial, pero el control por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y la obligación de investigar las muertes por agentes del Estado es un freno importante”, aclara Pérez. Esto impide que se replique la crisis americana de la actualidad.
Las medidas de Trump fomentan este incremento, rastreando desde “overstays” de visados hasta núcleos familiares con menores bajo custodia para “transmitir una imagen”, de acuerdo con la jurista. “Depende ahora mismo de una política de la administración actual que está llevando a intensificar el uso de la fuerza”, señala, relacionándolo con una señal de advertencia o de autoridad nacional. Los arrestos a gran escala integran este plan táctico.
Pérez finaliza resaltando las divergencias legales: “La normativa europea es mucho más estricta, sobre todo en el uso de la fuerza en una vía que es civil en Estados Unidos”. Al no contar con salvaguardas penales análogas, el ICE actúa sin las supervisiones continentales, volviendo inviable una réplica en esta zona. “Esperemos que así sea”, termina con una visión positiva.