Termoterapia: el truco que puedes hacer en casa para evitar que a las fresas les salga moho tan rápido

Consejos de cocina

Alarga la vida útil de esta fruta y otros frutos rojos gracias a este método científico

Si congelas las fresas como método de conservación, estás cometiendo un error

Mediante la termoterapia puedes conservar las fresas en perfecto estado hasta siete días.

Mediante la termoterapia puedes conservar las fresas en perfecto estado hasta siete días.

Instagram @soycienciaycocina

Nos encontramos en plena temporada de fresas, una fruta cargada de propiedades saludables, especialmente rica en vitamina C y muy sabrosa. Si bien son muy versátiles para consumirlas en diferentes elaboraciones, desde coronar un postre hasta completar una ensalada, lo cierto es que entrañan el pequeño inconveniente de que se ponen malas muy rápido.

Para conservar las fresas existen diferentes trucos que prometen postergar su maduración, como colocarlas en un recipiente hermético boca abajo sobre papel de cocina absorbente. Sin embargo, el método que mejor ahuyenta el moho de las fresas es la termoterapia, un proceso avalado por la ciencia y que, aunque suene muy sofisticado, en realidad puedes hacerlo en casa.

Cómo conservar las fresas en buen estado mediante la termoterapia

Desde el perfil de Instagram @soycienciaycocina, con 1,8 millones de seguidores, Heinz Wuth comparte diferentes recomendaciones relativas a la cocina desde una perspectiva científica. En una de sus publicaciones recientes ha explicado cómo evitar que les salga moho tan rápido a las fresas gracias a la termoterapia.

La fresa es “una fruta muy frágil y propensa a tener baja vida útil”, en palabras del experto, pues después de uno o dos días tras comprarlas es habitual que les salga moho. “La termoterapia es mi técnica preferida para darle más vida útil a las fresas, para evitar que le salgan hongos”, subraya.

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Esta técnica consiste en sumergir las fresas en agua caliente, a una temperatura de entre 50 y 60 grados, dejándolas a remojo durante 30 segundos. En caso de que no tengas termómetro para comprobar la temperatura del agua, puedes mezclar una parte de agua fría con otra de agua hirviendo.

Transcurridos esos 30 segundos, escurre las fresas y enjuágalas inmediatamente con agua fría, para después secarlas bien con ayuda de un trapo limpio o de papel de cocina. Finalmente, hay que guardarlas en un recipiente, opcionalmente cubierto con papel film, y se mantienen en frío.

En la publicación de Instagram podemos ver la comparación de unas fresas simplemente lavadas y otras sometidas a termoterapia, observando que las primeras muestran hongos pasados cuatro días, mientras que las que corresponden a la termoterapia parecen frescas.

“Al sumergir en agua caliente eliminamos bacterias y hongos de la superficie para evitar que aparezcan, así pueden durar más de 7 días”, promete Heinz Wuth. Además, indica que esta técnica se puede aplicar a cualquier fruto rojo, como arándanos o frambuesas, con el mismo resultado, resaltando que lo importante es respetar temperaturas y tiempos.

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