U2, intensidad en miércoles de ceniza (★★★★✩), y otros discos destacados de esta semana.
Crítica de música
Idea 4:* Visión de La Vanguard

U2

U2 (★★★★✩)
Days of ash
Rock
Island
Resulta alentador el comienzo del EP de U2, si bien curiosamente suponga una regresión sonora y de concepto para resaltar nuevamente la facultad de la música de impulsar evoluciones. Se trata del primer contenido original desde Songs of experiencie de 2017, ofreciendo 23 minutos distribuidos en cinco pistas y un poema declamado, un EP gestado ante la alarmante situación presente (según Bono son “canciones de rebeldía y consternación, de lamento”). La pieza inicial American obituary, con los acordes de The Edge vibrando, inicia un viaje hacia la atmósfera musical de los inicios de la formación, marcando una postura definida frente a la imprecisa dirección artística de sus trabajos previos.
Los textos constituyen el núcleo de Days of ash , gran parte enfocados en relatos íntimos, tal como sucede en American obituary –el fallecimiento de Renée Good en Minneapolis por causa del ICE–, donde Bono interpreta un magnífico tema de rock como no se escuchaba desde War . La diferencia respecto a la posterior The tears of things resulta lograda, una pieza lenta iniciada por la guitarra acústica para que Bono ajuste su registro vocal ante una destacada composición. La falta de definición vuelve en Song of the future , donde el grupo parece quedarse en un punto intermedio, con un coro ganchero incorporado, acerca de la opresión en Irán. One life at a time , que trata el genocidio israelí en Palestina, consiste en un ritmo moderado que progresa mediante una percusión y cuerdas excelentemente entrelazadas. El inconveniente surge con Yours eternally , una pista de estilo pop comercial referida a la invasión rusa de Ucrania y con la desventaja de que la participación vocal y de guitarra de Ed Sheeran perjudica el resto del conjunto.

Mumford & Sons (★★✩✩✩)
Prizefighter
Rock-folk
Universal
La banda se mueve con conocimiento en un terreno de abundante folk y country, una zona de confort en la que son solventes y, en esta ocasión, poco más. Oficio y conocimiento que no derivan en punch o ganas estilísticamente indagatorias, pese a contar con Aaron Dessner como productor y colaboraciones de la talla de Justin Vernon, Gracie Abrams o Chris Stapleton.

Los Sara Fontán (★★★✩✩)
Consuelo
Experimental
Aloud-Gandula
Esa autonomía extrema permanece como guía de una propuesta acústica que transita la ruta de su previo Queda pendiente. Sara Fontán junto a Edi Pou otorgan mayor claridad y energía a sus construcciones (y vacíos) auditivas mediante ocho composiciones, en las cuales se entrelazan la purificación, el vanguardismo y lo visual, evocando a Strauss (Elektra) o a Oscar Wilde (Salomé).

Marco Mezquida (★★★★✩)
Táctil
Jazz-fusion-world
Autoeditado
El músico menorquín opta por el formato con sus fieles Martín Meléndez y Aleix Tobias para armar una obra especialmente cercana y de emociones envolventes. Arranca sin pausa con tres piezas y da paso al embriagador tema homónimo, unas cuantas pinceladas jazzísticas –sobresaliente Malambe, de tinte africano– o la intensa Tempus fugit, recordando a Palestina.
